El drama de los pampeanos que tuvieron que regresar

Más de 3 mil pampeanos fueron repatriados en los últimos meses, según datos oficiales, a través del programa “Regreso a Casa”. En su mayoría son jóvenes estudiantes. Las angustias de los que quedaron a mitad de camino. La Pampa como el nuevo paraíso de la época virósica y las recomendaciones para explorar el terruño.

Le hablo a usted, joven que dejó sus raíces apenas un momento después de la edad del pavo, se fue a “cultivar” a una universidad foránea, se la pasó hablando macanas en el Patio Olmos, agotó sus momentos en el “choping” del Alto Palermo o juntó kiwis en Australia, mientras decía “no, yo a La Pampa no vuelvo más”, o “¡a perecer volveré a ese lugar infame!”.

Le hablo a usted, amigo y amiga coetáneo, que la pandemia lo hizo aterrizar acá, en la tierra seca de los “atardeceres metafísicos”, como aterrizan entre piedras las botellas y los plásticos una vez que son escupidos por el mar. Usted, que regresó más que como un ave de rapiña, como un camello cansado, jorobado y con la cola entre las patas, al cálido nido de sus progenitores.

Ahora se dio cuenta que el “silencio de los cementerios -que acaso dicen que escuchan los sordos en los montes pampeanos-, no le disgusta tanto. Miró a su alrededor y vio que a Capital la tomaron los zombies, en provincia de Buenos Aires no se atreve a poner un pie, Córdoba se incendia, Rosario es la nueva Chicago, el norte es la nueva África y el sur está apestado. Mientras otras provincias tienen deudas, acá se dan el lujo de manotear 1.750 millones del superávit del año pasado para equilibrar las cuentas actuales. O mientras otros viven con la paranoia del virus, acá se retornan a las fases 5 y se anda con un descaro inusitado. 

Regresó más que como un ave de rapiña, como un camello cansado, jorobado y con la cola entre las patas, al cálido nido de sus progenitores”

La pandemia lo hizo: transformó La Pampa en el paraíso más deseado. ¡Pero ojo! No me malinterprete, yo también promuevo “salir de la zona de confort” y esas sandeces, a mí también me parece que está muy bien la voluntad de conquistar nuevos mundos, pero dígame, sinceramente ¿qué mundos va a conquistar, querido y querida ingenuonauta (click), si le gusta la noche pero no conoce al Rey del Karaoke, si le interesa la Historia pero ni siquiera ficha al Mozo del Poder o si se autopercibe como un vagamundo y no registra al Hippie de Dios que anticipó la pandemia, que luego dio un giro macabro?

“No toda es vigilia la de los ojos abiertos”, ya lo dijo Roberto Arlt que dijo Macedonio Fernández. Tranquilo, compatriota, primero abra bien los ojos, vea quién tiene a su lado: el universo cabe en la chaucha de un Caldén. ¿Un lugar muy común el mío? Lo acepto… pero preciso que nos entendamos. Quiero decirle: para andar procure utilizar unas gafas más escépticas, afine la mirada del soñador y sacuda ese traje lleno de prejuicios que tiene puesto siempre que regresa. De lo contrario, será un ciego eterno.

“Soy disidente y Santa Rosa es una ciudad muy conservadora”, me dirá, pero chusmee este artículo y descubrirá otra cosa.Acá no hay fiestas electrónicas”, en ningún lado, hay una pandemia, pero en su momento sucedían estas cosas. ¿Insiste con los dj? Tiene para elegir: hombres o mujeres. ¿Prefiere el rock y el reviente? Yo también, hermano y hermana mía, acá le enseño Jaque al Rey

Usted ahora me dice “detesto regresar a donde todo empezó, no quiero volver a mis raíces”. No le digo que vuelva a sus raíces y que se trague el verso de la “pampeaneidad”. No. Le digo que se sienta extranjero en todas partes, que olvide sus raíces. Las raíces, los rituales y las costumbres son las tumbas de las pasiones, porque quien primero no puede encontrar misteriosa una calle de su pueblo, se aburrirá muy rápido frente a las pirámides de Egipto.

Para andar procure utilizar unas gafas más escépticas, afine la mirada del soñador y sacuda ese traje lleno de prejuicios que tiene puesto siempre que regresa”

Oiga bien, sáquese de la cabeza ese eslogan de que en La Pampa todo es pasivo y mediocre, seamos sinceros: su vida no era mucho más interesante en su respectivo lugar. Además, si  Martínez Estrada escribió Radiografía de la Pampa, un ensayo que devela la esencia del ser nacional, es porque algo debe haber por estos lados. Algo debe haber. Entonces, intérnese en Naicó a ver qué pasa, y conozca al último pasajero del pueblo fantasma (click)

Mientras Infobae petardea diariamente con testimonios de desclasados que dicen que encontraron la felicidad una vez que escaparon de Argentina, Revista BIFE alienta al retorno del desierto. Quédese acá, porque usted está acá pero deambula espiritualmente en otros lados. Quédese física y espiritualmente, busque rozarse con nuestros personajes, intente extraviarse en suelo pampeano, y si decide aburrirse, hágalo, el aburrimiento es el motor de toda gran empresa, entonces envenénese pero con autoridad, critique salvajemente pero con conocimiento de causa, y ahí sí, si lo decide, mándese a mudar de nuevo, amigo dramático.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

QUIENES SOMOS

 

Revista pampeana de sociedad, política y cultura. Crónicas, perfiles y entrevistas sobre los temas y personajes del momento, que influyen en la realidad. Espacio de intervención y debate.

redaccion@revistabife.com

 

seguinos