Día 4 y 5: llegó el primer infectado después de un ridículo día de pampeaneidad al palo, se endurece el discurso y la crítica situación social que se agrava
Foto Belkis Martín 1.Y finalmente llegó el primer caso de coronavirus a La Pampa. Se
Foto Belkis Martín 1.Y finalmente llegó el primer caso de coronavirus a La Pampa. Se
“Los Amigos Solidarios” advirtieron sobre la terrible situación social, que cada día de cuarentena se agrava más. Solicitaron la ayuda de la comunidad con la donación de alimentos. “La asistencia que se está brindando no alcanza”, alertaron.
Diario de la Cuarentena. La Pampa se muestra como modelo, ¿se adelantará también a endurecer el mensaje ante una enfermedad que inexorablemente avanza, como de a poco lo hace el gobierno nacional? El rol de los medios, el “peor escenario” y lo que puede dejar la marea de virus.
La delicada situación social que se acumuló, fundamentalmente, desde la devaluación de la moneda en
Diario de la cuarentena. Las fuentes que anuncian la expansión del virus y las futuras medidas restrictivas. El debate por las libertades individuales o generales. La desprotección de los cajeros y el placer por aumentar la paranoia.
«Agarrando una tacita de café y mirándola por todos lados, no ya como una taza sino como un testimonio de la inmensa burrada en que estamos metidos todos.»
Julio Cortázar- Rayuela Cap 71
Del relax a la desesperación. El percance con el taxista paranoico que lo echó. Su familia y un palo como herramienta de socialización. Conozcan la historia de Rodrigo Lucero, antiperonista, 22 años, reside en la localidad de Macachín, llegó de Italia hace 10 días y está en cuarentena. Este es su manifiesto desde el encierro.
Italia y España seguramente sean el espejo negro futuro de lo que será próximamente Argentina.
El cronista fue el representante de Argentina en un acto proselitista del chavismo revolucionario. En esta nota cuenta las peripecias del evento, semejante a una escena recortada de un trailer de la Guerra Fría.
Una breve inspección sociológica sobre una especie muy particular: los escritores. Narcisos, progres e intelectualoides danzan desnudos por el ojo quirúrgico del cronista, que se pregunta y en simultáneo se responde: “¿y el resto qué nos queda por hacer, además del autobombo? Abrir las compuertas del llanto hasta ser polvo, olvido, nada”.