Comerciantes contra la Fase 1: El conflicto en medio de la ola de contagios en Santa Rosa
La última marcha contra la cuarentena en Santa Rosa fue la que realizaron los cazadores
La última marcha contra la cuarentena en Santa Rosa fue la que realizaron los cazadores
La ratería mermó en la fase 1 y aumentó levemente con la flexibilización, empezando por Pico, la “Mini Chicago Pampeana”. Los “delincuentes” en esta etapa fueron, entonces, aquellos que violaron la cuarentena: más de 10.500 causas penales en curso. Asimismo, la violencia de género y familiar aumentó. Se espera ver qué dinámica adquirirá el delito en este nuevo confinamiento.
A Héctor Díaz Se lo podía ver durante horas desarmando banquitos con una paciencia ancestral.
Si bien se habilitó el turismo interno, los nuevos casos de Covid obligaron a que
Los personajes de una novela (aún sin publicar) de Jozami se amotinan y saltan de la ficción a la propia casa del autor para manifestarle sus descacuerdos con la trama. Historia verídica y apócrifa, paradójica y violenta, que para leerla se aconseja cerrar las ventanas y ponerle llave a las puertas, sentarse en un rincón sin regalar la espalda y martillar el revólver para disparar rápido.
El cannabis en territorio bolivariano está fuertemente penalizado. Sobre todo, se corre riesgo de caer en las enmarañadas redes de la policía. Relato de la paranoia y de la experiencia de prender un porro junto a un comunista especialmente divertido.
En Argentina, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), 764.000 niños y niñas trabajan, donde además advierten que la situación pudo empeorar por la pandemia. En La Pampa, el problema preocupa en la comunidad menonita. ? ¿Debe el Estado intervenir en culturas que eligen sus propios modos de vida?
El autor es docente y periodista freelance. Coautor de El vaso ruso. Verdad, compromiso y batahola (Postales japonesas, 2010) y Letra muerta. Una novela en la argentina postapocalíptica (Llanto de Mudo, Fan, 2012). Autor de Ropa Sucia (2011), Comidos (2014, La Sofía cartonera, UNC), Los colores que no vemos (2015, Colección Leer es Futuro, Ministerio de Cultura Presidencia de la Nación), La configuración del silencio (Contamusa, 2018; Color Ciego Ediciones, 2019; Austrobórea Editores, Chile, 2019.) y Cada día es un pájaro que se muere (Color Ciego Ediciones, 2019).
Mina Harker ahora se mete con el acto de “dar a luz”, picanea el núcleo de la familia tipo, desnaturaliza la reproducción, y dice: “La herencia de costumbres, de “sangre” y de objetos alivia el compromiso de crearse una la personalidad, el facilismo es la característica intrínseca del ser humano y por eso no resulta extraño que lo único inheredable sea el conocimiento”.
En su periscopio urbano, Parra le hace un homenaje a los “fracasados”, a los soñadores, los que se derrumban sin salvación pero quieren salvarse, a los que llegaron a comprender que todo en el fondo es una joda que puede ser divertida, que, en definitiva, la vida no es más que una sucesión de roscas. A los sobrevivientes, los trastabillados: los Constructores de Fracasos.