El día que el equipo multicampeón de Bianchi viajó a La Pampa: Los detalles de un triunfo ajustado sobre “El trico”

En plena época dorada, el Boca multicampeón de Carlos Bianchi viaja a La Pampa en el último amistoso del verano de 2001. Entre un susto aéreo y una ciudad paralizada, el campeón del mundo le gana 1 a 0 a Belgrano de Santa Rosa, en una noche inolvidable.

“Recuerdo aquella noche que ya estábamos cambiados y los jugadores de Boca todavía no habían llegado al club. Habíamos entrenado toda la semana como para que Bianchi te mire a la cara y te diga: “este tiene que venir acá con nosotros”, recuerda el mediocampista de Belgrano de Santa Rosa (Eltrico), Marcelo “el cache” Miranda (43) mientras esperaban la hora del partido entre un leve temblequeo de piernas y estómagos vacíos en el vestuario, contra el multicampeón equipo de Carlos Bianchi en lo que fue el último partido amistoso del verano del 2001. Aquel partido perdido en el tiempo había generado una gran conmoción para la ciudad cuando todavía no existía lo que hoy se conoce como la Copa Argentina y los equipos grandes no hacían tours por el interior del país. Un partido donde los campeones del mundo –sin Riquelme, Palermo ni Guillermo Barros Schelotto- jugaban parados mientras que los once del tricolor hacían historia y no perdían la esperanza de ser sondeados por el Virrey: por eso el partido se lo llevó Boca ajustadamente a través de un penal que al día de hoy se discute su legitimidad. En diálogo con BIFE, el 8 de Belgrano de Santa Rosa, “Cache” Miranda, nos relata los detalles de una noche inolvidable: la previa del partido, una anécdota con el Patrón Bermúdez en el área y las serias intenciones de ganarle al campeón de mundo.

Habíamos entrenado toda la semana para que Bianchi te mire a la cara y te diga: este tiene que venir con nosotros”

La previa

No era una noche más en la vida de los Santarroseños, y el “Rancho Grande” estaba colmada y los campeones que venían de ganarle al Real Madrid la final de la Intercontinental y el Torneo Argentino del 2000, visitaban la ciudad en una perdida noche fría de marzo. El día anterior no podía dormir. “¿Voy a jugar contra Bermúdez?”, se preguntaba el “El Cache” Miranda. “En mi caso particular, corrí como nunca antes en mi vida y tenía 23 años”, confesó el mediocampista de aquel equipo de Belgrano que por entonces merodeaba apenas el Argentino “A” a comienzos del siglo. Según puedo saber BIFE, las gestiones para que Boca arribase a La Pampa, fue a través del Director Técnico de Belgrano, Abel Moralejo, quien conoció a Carlos Bianchi en la época de Vélez. Otra versión sostiene que fue una relación de amistad entre Moralejo y Clemente Rodriguez, aunque no se pudo chequear.

(No pudimos contactarnos con Abel Moralejo. Pero esta foto comprueba la relación y el motivo de la llegada de Boca a La Pampa)

El equipo de Carlos Bianchi había arribado a la provincia de La Pampa en vísperas del debut de la Copa Libertadores de 2001. Un partido donde los jugadores de General Belgrano no olvidarán; y un viaje para el olvido en la memoria de las estrellas de Boca debido a un problema técnico en el avión en el regreso a Buenos Aires y donde se tuvo que aterrizar en Palomar de urgencia. Incluso varios jugadores, como César La Paglia, tuvieron que ser atendidos por una descompensación. Aquel partido a escondidas y perdido en la intrascendencia casi que termina en una tragedia.

Aquel partido a escondidas y perdido en la intrascendencia casi que termina en una tragedia”

El partido

“Estábamos entusiasmadísimos. Viene nuestro ayudante de campo (Un tal canosa) y nos dice: Muchachos, esto es un fracaso, no vino nadie. Pero escuchábamos los gritos mientras entrabamos en calor adentro del salón”, recordó el “Cache”. Y agregó: “Cuando salimos por el túnel y vimos esa cantidad de personas no lo podíamos creer”.  Boca había entrado a la cancha con una formación suplente pero que para los tricolores era una especie de Intercontinental en Tokio. El Patrón Bermúdez lideraba la entrada – como en el Morumbí, en Tokio y otras tantas batallas- de Boca al campo de juego con Abondanzieri en el arco y un tridente alternativo aunque temible: César La Paglia, el “Rifle” Pandolfi y Cristian Giménez. “Nosotros teníamos a Javier Benvenutto, el “Chino” Bassa, el Uruguayo trucido (paaa, terrible)” recordó Miranda, a aquel plantel glorioso. Boca había entrado a la cancha a esperar a que pasen los minutos y regresar a Buenos Aires cuanto antes. “Se daban pases y la pelota iba a los saltos”, dijo “Cache”, quien aseguró que el estado de la cancha fue una aventura para los jugadores de Boca. “Ellos estaban acostumbrados a jugar en una mesa de villar”.

Nosotros no queríamos perder con Boca, que venía de ganarle al Madrid”

Miranda recuerdó que toda su familia estuvo presente aquella noche. “Nosotros lo jugábamos fuerte, ellos se divertían. Nosotros no queríamos perder con Boca, que venía de ganarle al Madrid”, sostuvo el mediocampista de Belgrano.

El gol de César La Paglia se produce a los 69´ minutos, cuando el árbitro Pompei marca penal dentro del área.

Foto cedida por “Cache” Mirando a Revista BIFE

Marcelo “Cache” Miranda recuerda que desde que comenzó el partido no paró de pedirle la camiseta a Jorge Bermúdez. “Patrón, ¿No me regala la camiseta?” le decía “Cache” al Capitán de Boca. “El grandote me sacaba una cabeza y media. En cada córner le tocaba el hombro y le decía: “¿Patrón, no me regala la camiseta?… hasta que en un momento lo cansé y me dijo: “No puedo chico, la gente de Boca es muy puta con la ropa”, le había dicho el colombiano al 8 de Belgrano, ya con los ceños fruncidos. “No lo jodí más”, recuerda Miranda.

Cuando el árbitro había pitado el final del partido una avalancha humana invadía el campo de juego buscando una foto para el retrato eterno. “Recuerdo a mis amigos gritándome durante el partido desde el alambrado: Cacheete, cacheeete, como si yo fuera la estrella”, dice Miranda. Los jugadores de Boca habían desaparecido de la cancha en un parpadeo y se habían metido rápidamente en el vestuario.

“¿Qué hicieron “Cache” después del partido?”, pregunta el cronista de BIFE.

“De la euforia que teníamos, nos quedamos una hora en el vestuario charlando sobre el partido. Recuerdo que cuando se fue Boca, nos metimos en el vestuario, y mirábamos a ver qué tomaban o qué comían: habían vendas todas rotas tiradas, botellas de gatorade; éramos unos chicos mirando lo que los jugadores habían dejado”.

5 thoughts on “El día que el equipo multicampeón de Bianchi viajó a La Pampa: Los detalles de un triunfo ajustado sobre “El trico”

  1. Muy mal redactada la nota, a mi gusto mezcla tiempos verbales todo el tiempo. Además parece que el partido fue un 5 contra 4… El partido da para una historia más interesante.

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