Ucrania: una trágica historia de enfrentamientos

¿Por qué desde el 2014 hay “vía libre” en Ucrania para segregar y perseguir a ciudadanos que simpatizan con Rusia? ¿Por qué ahora Rusia invadió a su país vecino? Desde la era de los vikingos, pasando por la Rus, los levantamientos campesinos, las divisiones étnicas y la hambruna durante la Unión Soviética, el historiador se remonta al complejo pasado para entender el presente bélico. “¿Quién debería resolver la cuestión ucraniana?”, se pregunta.

Magistra vitae, fue la definición clásica que le otorgó Cicerón a la historia. Dicho de otro modo, se trata de una herramienta que nos permitiría comprender los problemas de nuestro presente a partir del estudio del pasado. Un pasado envuelto por errores y virtudes que nos brinda una enseñanza. El conflicto que actualmente se está desarrollando en Ucrania, ha despertado la curiosidad o el interés de parte del público sobre diversos aspectos como su economía, geografía, historia e incluso aspectos de la política internacional. Ahora bien, volviendo a la frase de Cicerón podríamos preguntarnos si al introducirnos en la historia del pueblo ucraniano podemos encontrar algunos aspectos esenciales que nos permita discernir sobre el actual presente envuelto en una guerra que amenaza con extenderse por todo el continente europeo. 

Los Vikingos

            A comienzos del siglo IX, la región estaba habitada por un conjunto de pueblos de diversas etnias: eslavos, varegos, etc. Ucrania ocupaba un importante lugar como un enclave para el comercio de especias, sedas, y materias primas. Es por ello, que los vikingos ocuparon el territorio y establecieron un “estado fortificado” cuyo propósito era controlar el comercio con Asia y percibir el tributo, danegeld, de sus súbditos. La fama de los nórdicos en el arte del pillaje era bien conocida.

            No obstante, se dice que el origen de Ucrania fue producto del levantamiento de las tribus que, cansadas de pagar tributo, se rebelaron a los vikingos. Sin embargo, las diferencias entre ellas generaban un obstáculo a la hora de brindar la unificación y la conformación de un Estado. Cuenta la leyenda, que en una asamblea los representantes de cada tribu decidieron elegir un príncipe “que mande sobre nosotros y que juzgue de acuerdo a la costumbre”. De esta forma, en el siglo IX de nuestra era fue electo como príncipe un miembro de los Rus.

Ilustración de Oleg de Nóvgorod, fundador de la Rus de Kiev, el origen nacional que se atribuyen tanto Ucrania como Rusia

Los Rus

Existe un intenso debate sobre el origen de los Rus. Algunos historiadores sostienen que sus orígenes se remontan a los vikingos, dado que el significado de la palabra Rus es “remero” en nórdico. Otros, afirman que provienen de los eslavos por sus costumbres y tradiciones a la hora de gobernar. Más allá de esta controversia, es importante destacar que el reino de los Rus era el resultado de la combinación de los elementos culturales y sociales de las diversas tribus que habitaban el territorio ucraniano en aquel entonces.

A través de un sistema dinástico, los gobernantes sucedieron el reino a través del sistema de primogenitura, una costumbre jurídica extendida en Europa durante la Edad Media. La dinastía de los Rurika o Rurikovich fue la que ocupó la región y fundaron la ciudad de Kiev, como capital de su reino en el año 882. En los libros de historia será conocida como la edad dorada de los Rus de Kiev. Con la ciudad de Kiev como capital, se estableció una ruta comercial que unía a las regiones asiáticas y arábigas con los puertos en la región escandinava, convirtiéndose en un reino importante en la Europa medieval del Este.

El reino de los Rus era el resultado de la combinación de los elementos culturales y sociales de las tribus que habitaban el territorio ucraniano en aquel entonces

Enfrentamiento entre facciones

Si bien con la fundación de Kiev, la región vivió una época de esplendor en lo comercial, la dinastía de los Rurika se vería envuelta en una lucha familiar entre hermanos que condujo a la división del reino. Además del claro interés económico detrás del control del comercio y los beneficios en materia aduanera que eso acarreaba, la disputa entre hermanos recrudeció, cuando uno de ellos adhirió al cristianismo occidental, mientras el otro defendía la religión ortodoxa eslava. 

La invasión de los tártaros y los mongoles incrementó la división entre las facciones que acudieron al reino de Polonia y al Imperio ruso, respectivamente, por ayuda. De esta manera, el reino de los Rus de Kiev se dividió en tres regiones o señoríos feudales: Galitzia, un estado independiente; el Sech una estructura estatal subordinada a la monarquía polaca, y el señorío Ruteno vasallo del zarato ruso.

Los campesinos ucranianos

Si bien la división territorial podía dividir a los campesinos ucranianos, su condición como siervo de la gleba de los Estados polacos y ruso los unía. En 1607 se dio lugar al levantamiento campesino más importante de Europa del Este a finales de la Edad Media. En rechazo a las onerosas cargas tributarias que debían abonar a su señor y cuestionando el poder de los estados feudales, en las regiones de Dnieper y Smolensko, un ejército compuesto por siervos y cosacos tomaron el poder provincial. La rebelión se extendió hasta los márgenes del Mar Negro y los montes Urales.

Se promovió la migración polaca y rusa con el objeto de modificar la composición regional de la población

Ante este peligro las aristocracia polaca y rusa se unieron para sofocar los levantamientos llevando a cabo una cruenta represión, incluyendo un experimento social. Para evitar una nueva rebelión campesina, se llevaron a cabo una serie de políticas que pretendían recrudecer las divisiones étnicas de antaño. Por ejemplo, en el reino Ruteno, se prohibió la religión cristiana y la lengua ucraniana. Solo estaba permitido hablar en ruso. Además, se promovió la migración polaca y rusa con el objeto de modificar la composición regional de la población.

La revolución rusa y la cuestión ucraniana

Ucrania estuvo bajo la férula de los zares rusos hasta comienzos del Siglo XX. Su situación nuevamente estuvo en debate con la revolución rusa y el derrocamiento del zar en octubre de 1917. Los ucranianos fueron reconocidos como un estado independiente por el gobierno soviético y en 1922 se declaró la República Soviética de Ucrania. El gobierno sería electo a través de los consejos de campesinos, soldados y obreros que se constituyeron a lo largo de las ciudades y regiones agrarias que abarcaban el territorio.  

Cuando todo parecía que se encaminaba a la unidad de Ucrania, los problemas resurgieron. A partir del año 1924, la República Soviética de Ucrania se convirtió en un satélite de la Komintern (Internacional Comunista) bajo el control de Joseph Stalin. Aquellos funcionarios ucranianos que se opusieran a las políticas de estado o se aliaran a la oposición del Partido Comunista de la Unión Soviética, serían fusilados o desterrados a los gulags (campo de concentración) en la región siberiana.

Para evitar una nueva rebelión campesina, se llevaron a cabo una serie de políticas que pretendían recrudecer las divisiones étnicas de antaño

La región fue una de las más golpeadas durante el período de hambrunas que asolaron a la Unión Soviética a mediados de la década del treinta. De esta forma, la política estalinista creó las condiciones para el surgimiento de grupos nacionalistas, que tiempo después apoyaron a los nazis cuando ocuparon la región en 1941, creando el “Comisariado Imperial de Ucrania” durante la Segunda Guerra Mundial.

Finalmente, la derrota alemana produjo la recuperación de Ucrania para la Unión Soviética en el marco de los acuerdos de paz de Yalta y Potsdam en 1945. Situación que se mantuvo de modo incólume hasta 1989 con la caída del Muro de Berlín y la desintegración de la Unión Soviética.

Homenaje a las víctimas de la gran hambruna ucraniana en el monumento instalado en Kiev

Actualidad

            El recorrido histórico a lo largo de varios siglos nos permite llegar hasta el presente. Un presente que se refleja por los temores e intereses de los actores que estan en juego en el actual escenario marcado por la guerra en Ucrania. Existe el temor de un sector de la población de que su país caiga en manos de un nuevo “zar ruso”, y tienen el claro interés de defender a un presidente que ha dado vía libre a actos de segregación y persecución contra aquellos habitantes ucranianos que simpatizan con Rusia.

Vladimir Putin pretende convertir a Ucrania en un enclave para el suministro de gas y el comercio de metales para la industria electrónica. A su vez, teme por la injerencia militar de la OTAN en Europa del Este. Por último, Estados Unidos, atemorizado fantasma comunista, ha incrementado su escalada bélica y la instalación de bases militares en los países que fueron miembros de la Unión Soviética. Sin embargo, su interés se encuentra abiertamente enfrentado a Rusia y China respectivamente.

            Entonces, ¿Quién debería resolver la cuestión ucraniana? Tengamos en cuenta que detrás de esta respuesta se encuentra el destino de un pueblo…. y su historia.       

QUIENES SOMOS

 

Revista pampeana de sociedad, política y cultura. Crónicas, perfiles y entrevistas sobre los temas y personajes del momento, que influyen en la realidad. Espacio de intervención y debate.

redaccion@revistabife.com