En el Día de la Lucha por el Río Atuel, el gobernador Sergio Ziliotto presentó un nuevo pronto despacho ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación para exigir el cumplimiento de los fallos que ordenaron garantizar un caudal mínimo permanente hacia La Pampa. La provincia sostiene que la falta de agua profundiza desde hace décadas el daño ambiental y social en el oeste pampeano.
El reclamo se presentó en una fecha que recuerda el telegrama enviado el 6 de agosto de 1947 por el radiotelegrafista Ángel Garay al entonces presidente Juan Domingo Perón para denunciar el corte del río Atuel por parte de Mendoza. Casi 80 años después, La Pampa mantiene el planteo por el acceso al agua y la reparación del daño ambiental.
En el escrito, Ziliotto cuestionó la demora de la Corte en hacer cumplir sus propias decisiones. “A nueve años del primero de los fallos de la Corte Suprema de Justicia resulta inentendible su inacción para hacerlos cumplir”, sostuvo, y calificó como “inadmisible y sin fundamento cierto” la negativa de Mendoza a cumplirlos.
El planteo se basa en los fallos de 2017 y 2020, además de la Ley General del Ambiente y el Acuerdo de Escazú. También incorpora documentación y publicaciones periodísticas sobre la disponibilidad de agua en Mendoza.
Uno de los elementos que La Pampa sumó al expediente son declaraciones recientes de autoridades mendocinas de Gestión Hídrica, que señalaron perspectivas favorables para la disponibilidad de agua a partir de las nevadas registradas durante este invierno. Para el Gobierno pampeano, esas declaraciones refuerzan la hipótesis de que el incumplimiento del caudal no responde únicamente a una situación de escasez, sino al manejo que Mendoza hace del recurso.
La Corte Suprema reconoció en diciembre de 2017 el carácter interjurisdiccional del río Atuel y la existencia de un daño ambiental en el noroeste pampeano. El tribunal ordenó entonces avanzar en la definición de un caudal que permitiera recomponer el ecosistema.
En julio de 2020, ante la falta de acuerdo entre las provincias, la Corte fijó un caudal mínimo permanente de 3,2 metros cúbicos por segundo en el límite entre Mendoza y La Pampa y ordenó además ejecutar obras y establecer un sistema de monitoreo.
Ese caudal todavía no se cumple de manera efectiva. La nueva presentación sostiene que la demora agrava las consecuencias ambientales y sociales y vuelve más difícil una eventual recuperación del ecosistema.
El Gobierno pampeano también incorporó al expediente documentación sobre el manejo del agua en Mendoza. Según la presentación, allí quedaron expuestas prácticas como riego ineficiente, sobre riego y llenado de reservorios en zonas productivas, factores que —plantea— inciden en la disponibilidad del recurso que debería llegar a La Pampa.
Con el nuevo pronto despacho, la Provincia busca que la Corte intervenga para hacer efectivos sus fallos y avance en una solución para un conflicto que lleva casi ocho décadas.



