Con 106 municiones calibre 9 milímetros dentro de un VW Passat, la Justicia dejó presos a dos hombres y liberó a un tercero por el violento episodio que sacudió el domingo a la noche al barrio Obreros de la Construcción, en Santa Rosa. Hubo disparos contra una casa, persecuciones en moto y un auto destrozado.
El dato más contundente apareció recién al día siguiente. Durante la requisa del Passat, personal policial encontró más de un centenar de balas listas para usar, lo que terminó de cerrar el cuadro de una noche marcada por la violencia armada.
Pero todo había empezado horas antes, con un llamado al 101 que alertó sobre disparos efectuados desde un vehículo oscuro en la esquina de Chaplin y Donatti. Cuando llegó un móvil de la Seccional Segunda, la situación ya se había desplazado: varias motos se dirigieron hasta Quinquela Martín y Catriel Sur, donde atacaron y destrozaron un auto de características similares al denunciado.
Tras varios minutos de tensión, la Policía logró calmar el escenario. De una vivienda cercana salieron tres personas, quienes dijeron ser los propietarios del vehículo, luego identificado como el Passat. Los tres fueron demorados y el auto quedó secuestrado.
La pieza clave fue el testimonio de un menor de edad, quien afirmó que desde ese mismo auto se habían efectuado disparos contra el frente de una casa. La Agencia de Investigación Científica intervino y levantó cuatro casquillos 9 mm en el lugar.
Los sospechosos tienen 44, 28 y 21 años. Tras la audiencia de formalización, el juez dictó 20 días de prisión preventiva para dos de ellos, mientras que el tercero recuperó la libertad, aunque con restricciones. La investigación está a cargo del fiscal Andrés Torino.
Una secuencia de balas, motos y violencia urbana que volvió a exponer el nivel de tensión que se vive en algunos barrios de la capital pampeana.


