Un vecino de Rancul caminaba el domingo por un camino vecinal con sus dos perros cuando se escucharon varias detonaciones. Uno de los animales apareció muerto. El otro sobrevivió con una lesión compatible con un impacto de proyectil. Las primeras pericias veterinarias indican que los disparos salieron de un arma calibre 22, informó la Comisaría Departamental de Rancul.
La Justicia ordenó un allanamiento en un inmueble vinculado al hecho. No apareció el arma. Dos hombres mayores de edad fueron notificados y quedaron a disposición de la fiscalía. La causa la instruye Damián Alberto Campos, fiscal de Delitos contra la Propiedad. Ese detalle define el resto. Matar a tiros al perro de un vecino se investiga, por ahora, en el fuero que atiende los daños a las cosas.
La única norma penal que castiga matar un animal es la ley 14.346, sancionada en 1954. Prevé de quince días a un año de prisión. Con esa escala nadie va preso. En abril de 2025, un joven de Jujuy que mató a tiros a una perra recibió dos años en suspenso, y llegó a esa cifra porque le sumaron la portación ilegítima del arma.
Cuántos casos así hay en La Pampa es información que el Estado no tiene. La provincia no lleva registro de denuncias por maltrato animal. Crearlo es uno de los puntos del proyecto de ley 72/26, “La Pampa Sin Maltrato”, presentado en abril por la diputada Patricia George y todavía en tratamiento.
Las armas largas ya habían aparecido este año en Rancul. En abril, un allanamiento en la casa del padre de un alumno de 13 años que amenazó a sus docentes terminó con el secuestro de dos carabinas calibre 22, una pistola 380, una escopeta y visores nocturnos, todo sin documentación.
El Refugio Patitas, de Rancul, hizo la denuncia penal y publicó el estado del perro que sobrevivió. “Este hecho fue cometido con una violencia injustificable por una persona que vive como un ciudadano más de nuestro pueblo”, escribieron. “Salió a disparar, poniendo en riesgo no solo la vida de los animales, sino también la del dueño de los perros e incluso la de su hijo, quien habitualmente los sacaba a pasear”.



