Un cerdo doméstico dio positivo al parásito Trichinella en un laboratorio de Santa Rosa. En septiembre de 2025, cuando el SENASA decomisó 40 kilos de carne de jabalí infectada en un domicilio de la capital pampeana, el organismo lo describió como “el cuarto foco detectado en la Provincia”. Este es uno más.
La Mesa de Zoonosis Provincial renovó las alertas. El problema central, según la campaña anual de prevención del SENASA publicada en mayo de 2026, es que un cerdo infectado no da señales. La carne conserva sus características habituales de color, olor, sabor y aspecto. No hay forma de distinguirla a simple vista.
Los meses fríos concentran el mayor riesgo. Según el mismo informe del SENASA, el invierno es la temporada de mayor actividad de faena casera y elaboración artesanal de chacinados en todo el país. Según el Boletín Epidemiológico de la Provincia de Buenos Aires correspondiente a la semana epidemiológica 30 de 2025, en los primeros siete meses del año se confirmaron 50 casos de triquinosis en territorio bonaerense, con tres brotes activos en simultáneo.
La única forma de confirmar que un animal está libre del parásito es el análisis de Digestión Artificial en laboratorio habilitado, obligatorio antes de toda faena. Salar o ahumar la carne no mata al parásito. La venta de chacinados sin rótulo está prohibida, incluida la que se hace por redes sociales.



