Camionero: “Si ven a la banda ideologizada está bien, porque eso se da de afuera hacia adentro”

“Si a alguien le molesta que pasemos visuales sobre la represión de este gobierno, qué sé yo, me parece que lo que le debería molestar es la represión. No las visuales”, suelta Joan Manuel Pardo, guitarra y voz de Camionero, varios minutos después de haber iniciado la conversación con BIFE.

La respuesta llega después de preguntarle si siente que Camionero es una de las bandas más ideologizadas de la escena actual del rock nacional. La etiqueta no le molesta. Al contrario, encuentra algo interesante en que la lectura política surja desde afuera.

“Si ven a la banda ideologizada, me gusta porque eso se da de afuera hacia adentro. Tenemos un posicionamiento, pero no es partidario ni panfletario”, explica Joan en diálogo con BIFE.

A diferencia de otras bandas que se han impuesto por su postura política y, a partir de ahí, trascendido como “músicos de protesta”, el impacto de Camionero viene por la arrogancia de un dúo que te descabeza. Tomaron un rock garajero crudo, lo pasteurizaron y lo hicieron apto para consumo masivo. Eso hace de la banda Joan y Santiago Luis (batería y coros) una de las propuestas que más interés despierta para ver en vivo, tal como sucederá este sábado 17 en el Salón Villegas (Villegas 768), con la producción de Rancho Aparte.

Antes de volver al plano discursivo de la banda, hay que decir que Camionero es hoy uno de los grupos que lideran esta nueva avanzada del rock nacional. Reventaron durante meses el Teatro Vorterix, encararon una gira agobiante que, ya en el tramo final, los traerá a Santa Rosa, y editaron este año Pruebas de contacto, un disco que a la primera probada ya te pide más. Para coronar, el jueves anunciaron que cerrarán el año en el Microestadio de Ferro, en Capital Federal, con capacidad para más de 3.500 personas. La última parada del camión en este 2026.

Ante la demanda del proyecto Camionero, Joan dejó las aulas en las que daba clases como profesor de Literatura. Santiago tomó la misma decisión al dejar sus proyectos como arquitecto. Las rutas llamaron y aceleraron.

“Ya el año pasado decidimos abocarnos a tiempo completo a la música. Pero este año vimos las consecuencias de eso (risas). Fue agotador, nunca habíamos girado tanto. Ya estamos terminando la gira y fue una experiencia de tal magnitud que no habíamos vivido antes. Muchas veces se trató de un salto al vacío llegar a un lugar del país sin saber cuánta gente iba a ir o si nos conocían. Pero todo fue increíble”, confirma Joan.

Camionero cuenta con un par de EP y dos LP. Pasaron tres años desde su último disco hasta la salida de nuevo material, y el desafío de Pruebas de contacto estaba claro desde el día en que pisaron el estudio.

“Teníamos la deuda pendiente de hacer un disco más extenso, de alrededor de cuarenta minutos. Con diez temas, el viaje es un poquito más largo y te deja trabajar diferentes paisajes”, cuenta.

En cuanto a las letras de este álbum, Joan sostiene que surgieron de un proceso más introspectivo y menos apoyado en referencias externas.

“Venía leyendo Realismo capitalista, de Mark Fisher, pero durante la composición tuve poco tiempo para la poesía o la literatura. La mayor parte del trabajo ocurrió en mi casa, de noche, durante un mes y medio. Era de once de la noche a dos de la mañana, o de doce a tres. Durante todos los días, durante un mes y medio, era escribir y grabar, escribir y grabar”, recuerda.

Lo cierto es que, apenas una semana después de la salida del disco, una parte importante del público de Camionero ya cantaba los temas nuevos durante la presentación.

“Fue una sorpresa y una forma de validación. Todavía no sabíamos cómo iba a recibir la gente esas canciones y, sin embargo, ya estaban siendo apropiadas”, dice el guitarrista.

En cuanto al público, Joan reconoce que Camionero comparte seguidores con Autorrobados -otra de las bandas que encabezan esta nueva escena-, aunque no constituyan el grueso de su audiencia. Con Rey Bruja y La Grecia, el cruce es menor, en parte por una cuestión generacional.

“Mientras esas bandas tienen un público más marcado por la edad y por una determinada estética, el de Camionero es más amplio y menos atado a una idea específica de rock and roll”, afirma el músico.

La pregunta del comienzo sobre si se sienten una de las bandas más ideologizadas de este momento del rock nacional no es inocente ni arbitraria. Camionero sostiene un discurso que lo acerca a las consignas de la izquierda, con interacciones y muestras de apoyo a dirigentes del FIT y una estética filo-revolucionaria.

“No lo negamos, tenemos simpatía por Myriam Bregman, pero no militamos partidariamente”, suelta Joan.

Y concluye: “Bancamos las causas que defienden las conquistas sociales y que sostienen la idea de la educación y la salud públicas. Valores que consideramos básicos, aunque para el gobierno de Milei sea algo de otro planeta”.

Una acción que refuerza el discurso de Camionero es la que lleva adelante junto a La Rueda de Auxilio, un grupo de seguidores que organiza iniciativas solidarias dentro del universo de la banda. Este sábado, en el ingreso al show, estarán recibiendo alimentos no perecederos para donar a comedores santarroseños.

Camionero estaciona este sábado en Villegas 768. Entradas a través de planetaentrada.com.

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