La Pampa y Buenos Aires acordaron un sistema común de monitoreo y alerta ante posibles crecidas del río Quinto. Los gobernadores Sergio Ziliotto y Axel Kicillof advirtieron por el escenario climático de los próximos meses y reclamaron a Nación que use los recursos del Fondo Hídrico en obras de prevención.
El pronóstico anticipa un posible El Niño severo, con lluvias más frecuentes e intensas. En La Pampa, además, los suelos ya presentan altos niveles de humedad y hay zonas bajo emergencia hídrica. Una nueva crecida del río Quinto podría complicar todavía más el escenario.
Por eso, Ziliotto y Kicillof acordaron este lunes en Santa Rosa integrar la información de las estaciones meteorológicas de ambas provincias y avanzar hacia un sistema común de monitoreo y alerta temprana. El objetivo es saber con anticipación cuánta agua ingresa a la cuenca y coordinar qué hacer con los excedentes.
El acuerdo también contempla proyectar obras permanentes para mejorar el escurrimiento del río Quinto y evitar que los desbordes del Bajo de Bárbulo afecten el camino del Meridiano V. La intención es sumar infraestructura que permita responder a futuras crecidas, entre ellas alcantarillas y puentes de hormigón.
“El agua no conoce de límites administrativos”, resumió el secretario de Recursos Hídricos pampeano, José Gobbi. La cuenca del Quinto atraviesa La Pampa, Buenos Aires, San Luis, Córdoba y Santa Fe, por lo que el trabajo bilateral se suma al que realizan las cinco provincias en el CIRHNOP.
Pero la prevención también tiene una discusión de fondo: la plata para hacer las obras.
El ministro bonaerense Gabriel Katopodis reclamó que el Gobierno nacional destine a infraestructura hídrica los $290.000 millones del Fondo Hídrico. Kicillof sostuvo que son recursos que la población ya aporta a través de impuestos vinculados, entre otros conceptos, a los combustibles. “Lo pagamos, pero después no vuelve”, cuestionó.
Ziliotto también pidió que Nación acompañe el trabajo de las provincias. “Podemos estar ante una crisis y en una crisis nadie se salva solo”, advirtió.
El gobernador pampeano recordó que la coordinación con Buenos Aires ya fue necesaria a fines del año pasado, cuando ambas provincias debieron ampliar la capacidad de trasvase de agua desde el noreste pampeano hacia el noroeste bonaerense para reducir el impacto sobre zonas productivas.
Ahora buscan anticiparse. Porque cuando el agua empieza a correr, las obras que no se hicieron antes ya llegan tarde.



