La pérdida de empleo registrado continúa y ya acumula 329.600 puestos menos desde la asunción de Javier Milei, según un informe del Instituto Argentina Grande elaborado con datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
El relevamiento indica que en los últimos 12 meses se destruyeron 141.700 empleos en relación de dependencia, entre los sectores público y privado. En el mismo período, el número de monotributistas creció en 49.500, aunque ese aumento no alcanzó para compensar la caída del empleo formal.
Desde diciembre de 2023, los monotributistas aumentaron en 150.100, mientras que el sistema perdió 622.300 aportantes y sumó 426.261 beneficiarios. Para el informe, este proceso refleja una transición del empleo registrado hacia el cuentapropismo y la informalidad, con impacto sobre el sistema de seguridad social.
Los sectores más afectados son la industria manufacturera, el comercio y la construcción, que acumularon pérdidas de unos 83.000, 33.200 y 60.000 puestos, respectivamente, de acuerdo con otro relevamiento del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA).
Los datos muestran, además, un cambio en la estructura del crecimiento económico. Mientras la industria y la construcción, intensivas en mano de obra, pierden peso, actividades como la minería, los hidrocarburos y las finanzas ganan protagonismo, aunque generan menos puestos de trabajo.
En paralelo, la proporción del empleo microinformal —changas, cuentapropistas no calificados y trabajos en pequeños establecimientos— aumentó del 46,4% al 48,3% del total entre 2010 y 2025.
El escenario también se refleja en las expectativas empresarias. Según el INDEC, apenas el 6,2% de los industriales considera buena la situación actual y la mayoría anticipa una caída de la producción y el empleo, con la baja demanda interna como principal obstáculo.



