Cansados de no tener respuesta por su situación de precariedad, luego de insistentes reclamos y de un comunicado que enviaron la semana pasada dirigido al intendente de Santa Rosa Luciano di Nápoli, los habitantes del asentamiento El Nuevo Salitral tomaron la determinación de quemar gomas y cortar la calle Duval.
Reclaman que el municipio realice las obras pertinentes para que las familias puedan tener luz eléctrica y otros servicios básicos como agua corriente y recolección de basura.
“El cableado ya está, no tienen más que bajar el cablecito. Esto no es más un asentamiento, es un barrio y por la noche es una boca de lobos”, advirtió uno de los vecinos en declaraciones radiales.
“Que nos bajen la luz, que nos reconozcan como personas… a ninguno de nosotros nos gusta iluminarnos a vela”, dijo y criticó: “Gastan plata trayendo cantantes a la laguna. Por qué no ponen esa plata en el barrio”.
Los vecinos reclamaron por el derecho a tener luz eléctrica y aclararon que “no nos negamos a pagarlo”. También pidieron “más seguridad en el barrio” y “que pase el basurero”. “Somos personas, no animales”, sentenció el vocero.
“El intendente nos están verseando hace rato. Nos dijo para fin de año, que están esperando plata de Nación. Pero para hacer un festival con cantantes de afuera no le faltó plata. Queremos la luz. Nos están verseando hace rato”, insistió otro vecino.
“No sé qué tiene di Nápoli contra nosotros. No queremos que nos regalen nada, queremos pagar y vivir dignamente”, concluyó.
Alrededor de 40 familias viven actualmente en esta zona que no se encuentra urbanizada. El asentamiento se formó en 2018, cuando familias sin techo tomaron la decisión de ocupar terrenos detrás de la Laguna Don Tomás.
Según el testimonio de los habitantes, a principio de este año el intendente de la ciudad prometió que el asentamiento pasaría a ser un barrio popular, pero por el momento no gozan de ningún servicio básico.


