Hoy, en el Centro Judicial, comenzó el juicio oral contra Magdalena Espósito Valenti (25 años) y Abigail Páez (28) por el homicidio de Lucio Abel Dupuy, hijo de la primera, ocurrido el 26 de noviembre del año pasado en Santa Rosa.
Si bien las dos acusadas decidieron “por el momento” no declarar, sí lo hicieron sus abogados. María Silvina Blanco Gómez, que representa a Abigail Páez, dijo que “el resultado muerte no fue querido” por Páez y que, por el contrario, ella “procuró evitarlo”.
Además, apuntó directamente a la familia paterna por maltratos hacia Lucio. Blanco Gómez declaró que Abigail acompañó a Magdalena Espósito Valenti cuando le otorgaron el cuidado del niño porque “hay sospechas de que Lucio ya sufría maltratos” cuando convivía con la familia Dupuy.
En tanto, puso en duda la la imputación que pesa sobre Páez por abuso sexual: “Existen dudas razonables”, dijo. También remarcó, para refutar a la querella, que “no es indistinto la autoría que la colaboración” cuando eventualmente se comete un delito.
Por su parte, Pablo Andrés De Biasi, abogado de Espósito Valenti, aseguró que su representada “no fue la autora material” de los delitos por los que está imputada. Indicó que “hay dudas razonables” para poder probarle los hechos y reiteró que Lucio ya venía sufriendo agresiones antes de que quedara a cargo de su madre.
Ambas defensas manifestaron que tratarán de probar la inocencia de las acusadas o alternativamente que haya un cambio en la calificación legal.
Luego, cuando la jueza Ongaro les preguntó a Páez y Espósito Valenti, si querían declarar; las dos se negaron amparándose en un derecho constitucional, más allá de que pueden hacerlo en otra etapa del debate. “Por el momento, no”, respondió Páez. “Por el momento no quiero declarar”, dijo Espósito Valenti.
El hecho y las imputaciones
El hecho se produjo en la vivienda de la calle Allan Kardec que, la madre del niño de cinco años, compartía con su pareja. El Ministerio Público Fiscal les imputó no solo el homicidio, sino además refirió que existieron maltrato infantil crónico y agresiones físicas y sexuales.
La madre de Lucio está acusada por la fiscalía de abuso sexual gravemente ultrajante por su duración y formas concretas de realización y con acceso carnal vía anal y oral; agravado por ser la ascendiente, por ser cometido por dos personas y por existir convivencia entre ella y la víctima menor de 18 años; todo como delito continuado; en concurso real con homicidio calificado por ser la ascendiente, por ensañamiento y alevosía.
A su vez, la acusación del M.P.F. contra Páez es por abuso sexual gravemente ultrajante por su duración y formas concretas de realización y con acceso carnal vía anal y oral; agravado por ser la guardadora al momento de los hechos, por ser cometido por dos personas y por existir convivencia entre ella y la víctima menor de 18 años; todo como delito continuado; en concurso real con homicidio calificado por ensañamiento y alevosía.
La teoría de la Fiscalía
La teoría del caso de la fiscalía es que las acusadas agredieron ese día a Lucio en forma conjunta, entre las 17.30 y las 19.40, causándole “múltiples lesiones” en el cuerpo y en la cabeza, y que murió luego de un período de agonía.
Aguerrido, abogado de la familia Dupuy, adhirió a la teoría del caso y a la calificación legal del M.P.F., pero agregó que el homicidio fue además por odio de género y que las imputadas fueron responsables por acción u omisión de las presuntas conductas violentas. “No importa quién fue la autora y quién cooperó porque ambas fueron autoras”, subrayó. Y pidió que los hechos se evalúen en el marco de la ley 26061 de Protección integral de los derechos de niñas, niños y adolescentes.
Massara, a su turno, le pidió al Tribunal que “ponga especial a la temporalidad de las heridas” y que evalué dos circunstancias: la mendacidad de las imputadas cuándo manifestaron cómo se produjo la muerte de Lucio y la edad y el sexo de la víctima.
El primer testigo
Christian Dupuy fue el primero del más del centenar de testigos que serán escuchados en las 20 jornadas en que se desarrollará el juicio y que concluirá el 22 de diciembre. A pedido de la querella lo hizo sin la presencia de las acusadas en la sala.
El primero en interrogarlo fue Aguerrido. Lo hizo durante 45 minutos, en los que Dupuy relató detalles de cómo había sido la vida familiar con Espósito Valenti y Lucio, cuál fue la relación con la imputada cuando se quedó a cargo de la víctima y cuándo fue la última vez que vio a su hijo, entre otras cuestiones.
En la ronda de preguntas siguieron Ferrero y Massara y finalmente las defensas. Blanco Gómez interrogó sobre ciertas fechas y temas puntuales, y De Biasi apuntó específicamente a circunstancias personales sobre el cuidado de Lucio y su vinculación con él.
Mañana, a partir de las 8, se realizará la segunda jornada del debate oral.


