El jefe de Gabinete de la Nación, Santiago Cafiero , llegó este mediodía a la ciudad de Resistencia para recorrer hospitales y una de las primeras fábricas en ponerse en funcionamiento en el marco del aislamiento social, preventivo y obligatorio por coronavirus.
Llegó acompañado de la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, y fueron recibidos por el gobernador Jorge Capitanich , con quien además analizarán la situación sanitaria general de la provincia, una de las más castigadas por la pandemia.
El Chaco es el tercer distrito del país con mayor número de contagios por coronavirus -luego de la ciudad y la provincia de Buenos Aires-. Este viernes pasó la barrera de los mil casos y ya reportó 61 muertos, tres en las últimas 24 horas.
Hay mucha expectativa por lo que pueda surgir luego de la reunión de Cafiero y Capitanich, sobre todo en materia sanitaria. El Chaco en general, pero sobre todo el área metropolitana del Gran Resistencia es un foco que puede resultar muy problemático por la cercanía con Corrientes y la relación de todo tipo (vincular, educativo y económico) con otras provincias de la región que por el momento lograron contener con mayor eficacia el avance de la epidemia.
Hay quienes hablan, en la provincia, de la posibilidad de conformar un equipo especial de profesionales sanitarios, con epidemiólogos y representantes del gobierno nacional, para tratar de encauzar la problemática que parece salirse de madre constantemente, pues además de la situación sanitaria, el Chaco atraviesa una muy difícil situación económica y en los últimos días se vio envuelto, por si fuera poco, en un grave episodio de violencia policial anclado en el racismo. Un video que se viralizó por redes sociales mostró a un grupo de policías ensañarse con ferocidad contra varios miembros de una familia qom de Fontana.
Los policías ya fueron separados de sus cargos y fueron denunciados, con el Estado como querellante. Pero no es todo: la situación de repudio generalizado, hizo hablar al Presidente, que el martes dijo por Twitter que “las imágenes de violencia institucional que hemos visto en las últimas horas en el Chaco son inaceptables”.
También se manifestaron el representante de las Naciones Unidas en la Argentina, Roberto Valent, y Jan Jarab, representante de ONU para los Derechos Humanos en América del Sur. Ambos advirtieron que la discriminación racial en el caso de violencia por parte de policías ocurrido en la localidad de Fontana, Chaco, exige una investigación para evitar la “revictimización”.
Capitanich finalmente se dio por aludido: pidió perdón a las víctimas, a sus familias y a la comunidad indígena, y aceleró una reforma policial cuyo anuncio formuló este jueves por la noche. Tal reforma incluye un manual de buenas prácticas de la policía de la provincia, capacitación en políticas de género, derechos humanos y derecho indígena. Capacitación en la Ley Micaela y en la Ley de Interculturalidad, lo cual será obligatoria para todos los agentes públicos. Además, planteó un cupo indígena para la integración a las fuerzas de seguridad.
El encadenamiento de estos episodios hace que el Chaco esté en el radar presidencial. En la conferencia de ayer, Alberto Fernández habló en varios tramos de su discurso de la delicada situación que se vive en la capital chaqueña.
Se cree que la visita de del jefe de Gabinete Santiago Cafiero tiene relación directa con esta preocupación y que tras la visita surgirían novedades importantes.


