Desde este lunes, una nueva herramienta del Banco Central permite a las entidades cobrar las cuotas directamente de una cuenta que el cliente haya autorizado, aunque pertenezca a otro banco o billetera. La medida busca reducir la morosidad y facilitar el recupero de los créditos.
El mecanismo se llama Cobro con Transferencia (CCT) y sólo podrá utilizarse para nuevos préstamos. Al contratar el crédito, el cliente deberá dar una autorización expresa para que las cuotas puedan cobrarse de una cuenta determinada.
¿Cómo funcionará en la práctica? Juan pide un préstamo de $500.000 en una billetera virtual, pero elige recibir el dinero en su cuenta del Banco X, donde también cobra su sueldo. Si al contratar el crédito autoriza el CCT, la billetera podrá cobrar las cuotas desde esa cuenta del Banco X, aunque no sea la entidad que otorgó el préstamo.
Si la cuota es de $100.000 y hay fondos suficientes, el débito se realizará en la fecha prevista. Juan será avisado el día hábil anterior. Si no hay dinero disponible, la entidad podrá intentar nuevamente a las 48 y 96 horas.
El sistema tiene límites: las cuotas deben ser fijas y no pueden superar el 30% de los ingresos del tomador. Además, la autorización puede revocarse en cualquier momento y tiene efecto inmediato. Revocarla, sin embargo, no elimina la deuda ni las obligaciones del préstamo: sólo impide utilizar este mecanismo para cobrarla.
La medida llega en un contexto de aumento del endeudamiento y la morosidad. Para los prestamistas, representa una nueva herramienta para asegurarse el cobro. Para los usuarios, implica que una cuenta que autoricen podrá quedar vinculada automáticamente al pago de un préstamo, incluso si el crédito fue otorgado por otra entidad.
El mecanismo no alcanza a créditos ya otorgados: se aplicará únicamente a los nuevos préstamos contratados bajo este sistema.



