El mismo joven que en las últimas horas fue demorado por meterse en una casa y “hacer el caminito” con herramientas ajenas, ahora quedó detenido tras un allanamiento que también dio positivo. Sí, el mismo.
BIFE supo que el último delito lo cometió este martes cerca de las 13.15, cuando desde el 101 alertaron sobre un ingreso ilegal en una obra en construcción de M. Pascual al 1076.
“El albañil que trabaja en el lugar contó que se había retirado el día anterior al mediodía y que, al regresar, encontró las cerraduras forzadas y media ferretería volando”, indicó a BIFE una fuente de la Seccional Tercera.
El detalle no es menor: se llevaron una termofusora en caja amarilla, alargues, una amoladora Skill, un taladro Black & Decker, fratachos, martillos, llaves, una carretilla naranja, palas, una masa, un corta fierros, cinta métrica, clavos, ganchos, dos canillas Peirano y hasta cubiertas de auto. Un combo ideal para arrancar una obra propia… si no fuera porque era todo ajeno.
La Policía allanó este miércoles una vivienda de Avenida México al 1009. El procedimiento fue positivo: secuestraron destornilladores (paleta y Philips), una llave para tuercas N°8, una pinza y un alargue negro, elementos vinculados a la investigación.
Los demás elementos no fueron hallados.
El sospechoso fue (ahora sí) detenido de manera preventiva y quedó a disposición del Ministerio Público Fiscal.
Días antes había sido sorprendido cuando ingresaba a una vivienda y retiraba objetos que iba dejando, prolijamente, en casas lindantes. Una vecina dio aviso al ver que salía del garaje de una propiedad. Cuando pasó el patrullero, el joven intentó volver a meterse al domicilio, como si el uniforme azul fuera parte del paisaje.
No llegó lejos. Los efectivos entraron y lo demoraron adentro. Para ese momento, ya había empezado su particular sistema logístico. “Estaba haciendo el caminito”, resumieron fuentes consultadas: sacaba, escondía y volvía por más. Una especie de delivery invertido.


