La pequeña localidad de Perú modernizó por completo su sistema de agua potable. Instaló una cisterna de 25.000 litros, renovó tramos clave de la red y automatizó el bombeo. El trabajo se hizo a través del Programa Provincial de Agua y Saneamiento (PROPAyS), con supervisión técnica de la Administración Provincial del Agua (APA).
El diagnóstico era claro: poca capacidad de almacenamiento y cañerías envejecidas que generaban pérdidas y cortes frecuentes. La respuesta fue integral. Además de la nueva cisterna, se incorporó un tablero de mando a distancia para controlar el llenado y vaciado, y se readecuaron los tanques de reserva.
También se reemplazaron tuberías y accesorios deteriorados. La ejecución combinó mano de obra municipal con una empresa de Santa Rosa, encargada del diseño y la automatización. El esquema permitió bajar costos y asegurar estándares técnicos en la instalación eléctrica y de control.
Menos pérdidas y más previsión
Con la obra, la localidad gana volumen de reserva ante eventuales cortes o baja presión. El sistema automático evita sobrecargas y mejora la administración del recurso. El recambio de caños reduce fugas y disminuye riesgos sanitarios vinculados a la contaminación.
Desde la comisión de fomento, su presidente Roberto Kronemberger destacó que la renovación “permite proyectar la provisión para nuevos vecinos y mejorar la calidad de vida”. También subrayó la necesidad de formar técnicos locales para resolver imprevistos sin depender de asistencia externa.
La APA y el municipio anunciaron monitoreos periódicos y mantenimiento preventivo. Además, habrá capacitaciones para operadores en el manejo del tablero y tareas básicas sobre la cisterna y la red.


