Lo que arrancó como un llamado de rutina por una supuesta pelea con arma blanca terminó siendo, más bien, un combo doméstico de torpeza, humo y plantas XXL.
En horas de la tarde, personal policial fue alertado por el CeCom sobre una presunta riña en un domicilio de la calle Boulevard Brown. Al llegar al lugar, los efectivos no encontraron ni pelea, ni cuchillos volando por el aire. Sí, en cambio, una densa nube de humo negro escapando desde el interior de la vivienda, más precisamente desde la cocina, lo que hizo cambiar rápidamente el eje de la intervención.
Ante la sospecha de un incendio en progreso, se dio aviso inmediato a los Bomberos Voluntarios de Toay, que acudieron al lugar, cortaron los servicios de luz y gas y revisaron la vivienda. El misterio del humo se resolvió sin épica: una comida olvidada en el horno y un cubierto de plástico que decidió inmolarse sobre el fuego.
Mientras se verificaba el resto del domicilio para descartar riesgos de intoxicación por monóxido de carbono, el operativo sumó un giro inesperado. En el patio trasero, el personal policial detectó una abundante cantidad de plantas con características similares a cannabis. Muchas. Muchísimas. Algunas, incluso, superando holgadamente los tres metros de altura.
Ante el hallazgo, se convocó al personal de Toxicomanía Operativa, que junto a testigos hábiles y efectivos de la comisaría departamental procedió al secuestro y extracción de 112 plantas de cannabis sativa. Posteriormente, y con intervención de la Fiscalía Federal de Santa Rosa, se realizó una diligencia de allanamiento que arrojó resultados positivos, con el secuestro de diversos elementos de interés para la causa.
Las actuaciones fueron caratuladas como infracción a la Ley 23.737 y los moradores del inmueble quedaron a disposición del magistrado interviniente.


