El único imputado por el brutal asesinato de la pampeana María Agustina Fernández, Pablo Parra, fue trasladado a una unidad penitenciaria para cumplir con los 6 meses de presión preventiva antes del juicio que lo podría condenar a perpetua.
En este marco, la madre de Agustina, Silvia Capello, quien lleva adelante un intenso reclamo público para tener justicia por su hija y desde el primer momento apunta a Parra por el homicidio del 2 de julio del año pasado en Cipolletti, escribió en sus redes sociales un emotivo mensaje: “Sonríe mi niña, Dios está actuando, te amo”.
Parra fue trasladado el miércoles a una unidad penitenciaria, donde continuará cumpliendo la prisión preventiva dispuesta por la jueza Agustina Bagniole. El trabajador petrolero había sido detenido el 22 de diciembre en su departamento, por orden del fiscal Martín Pezzeta, quien lo acusó como autor de “femicidio agravado por haber sido cometido con alevosía”.
Según la teoría presentada por la fiscalía, el 2 de julio del año pasado Parra invitó a Agustina a cenar en su departamento. Con la excusa de comprar algunas cosas, salió en su vehículo mientras la joven lo esperaba. Luego dejó su automóvil estacionado, regresó al complejo habitacional donde ambos residían, ingresó por una puerta trasera y atacó a Agustina, provocándole graves lesiones que causaron su muerte tres días después.
El 2 de julio Parra convocó a la policía, tras encontrarla inconsciente cuando regresó a su departamento. Durante varios meses la investigación se orientó en torno a un robo y hasta circuló el identikit de un presunto sospechoso.


