Golpeó a su pareja, la dejó con lesiones y terminó otra vez preso. El episodio ocurrió el sábado por la tarde en la capital pampeana y fue el caso más grave de una jornada atravesada por la violencia de género: la Policía intervino en 24 situaciones en pocas horas.
El acusado es Diego Armando Rodríguez, quien había recuperado la libertad apenas el 18 de marzo tras cumplir una condena previa. Este domingo volvió a quedar detenido, luego de que la Justicia formalizara la investigación en su contra.
La víctima, en un primer momento, no quiso denunciar por miedo cuando llegó la Policía. Pero tras ser asistida en un centro de salud —donde le constataron lesiones físicas— decidió avanzar con la denuncia.
En la audiencia, se detalló que no se trató de un hecho aislado: al imputado también se le atribuyen agresiones en días anteriores. La acusación incluye lesiones leves agravadas por el vínculo (dos hechos) y amenazas en un contexto de violencia contra las mujeres.
El juez Gabriel Lauce Tedín dictó 20 días de prisión preventiva de cumplimiento efectivo.
En paralelo, otros tres hombres fueron detenidos ese mismo sábado por hechos de violencia de género. Todos recuperaron la libertad el domingo, aunque con restricciones de acercamiento y contacto hacia las víctimas. Deberán declarar en los próximos días como imputados.
La seguidilla de intervenciones —24 en una sola jornada— expone la magnitud de un fenómeno persistente: situaciones que, en muchos casos, no llegan a judicializarse, pero configuran un cuadro sostenido de violencia.


