La histórica empresa argentina Lumilagro dejó de fabricar ampollas de vidrio en el país tras 83 años de producción y apagó los hornos de su planta en Tortuguitas, en la provincia de Buenos Aires. La decisión marca el cierre de una etapa industrial y un giro completo en el modelo de negocios de la compañía.
Según explicó el director ejecutivo Martín Nadler al portal Enfoque Sindical, la medida responde a una caída del 50% en las ventas durante los últimos dos años. Desde ahora, la empresa importará las ampollas de vidrio desde India y Vietnam, mientras que los termos de acero inoxidable ya se producen íntegramente en China desde mediados de 2025.
La reestructuración también impactó en el empleo. En su etapa de mayor actividad, la planta llegó a tener 300 trabajadores directos y unos 50 indirectos. Tras 170 retiros voluntarios en los últimos dos años, la plantilla se redujo a 50 empleados directos y otros 50 indirectos.
Nadler atribuyó la crisis al ingreso masivo de productos importados y al contrabando de termos desde Paraguay, que —según afirmó— se venden a precios con los que la producción local no puede competir. Fabricar en el exterior, sostuvo, permite reducir costos alrededor de un 15% y ofrecer precios más bajos.
La planta de Tortuguitas seguirá funcionando, aunque con un esquema más reducido dedicado a serigrafía y personalización de botellas térmicas.
En paralelo, la empresa apunta a expandir su negocio comercial. Planea abrir su primer local propio en el shopping OH Buenos Aires y proyecta 15 tiendas en el país para 2030. A la vez, el nuevo termo Luminox Pampa ya se vende en mercados como Estados Unidos, Australia, Francia y España, con el objetivo de duplicar las exportaciones este año.


