En septiembre de 2024, en una entrevista con el diario La Nación, Ciliberto había relatado sus problemas de adicción con las drogas, especialmente con la cocaína. “Transité momentos difíciles, donde tuve que hacer humor, enfermedades de gente querida, como mi madre muriéndose, y yo haciendo eso. Fue una cosa compleja para mí”, admitió entonces.
El mismo medio recordó que su conexión con el humor había nacido tras sufrir episodios de bullying en la escuela. Sus compañeros se reían de las marcas que el acné había dejado en su rostro, entonces decidió reírse de sí mismo.
Mientras ejercía como profesor de Educación Física en el municipio bonaerense de San Martín, decidió que estudiaría teatro en el Parakultural. Pero un día su vida cambió para siempre. Vio en televisión que el canal Telefe llamaba a un casting y así, en 1992, llegó a Videomatch, el clásico de Marcelo Tinelli.
Su talento actoral lo llevó a conducir Adivina adivinador (1997) y a participar en recordados ciclos como, Esta noche con Moria Casan (2011) y La peluquería de Don Mateo (2013). En el cine, estuvo en las películas Vivir intentando (2003), Brigada explosiva: misión pirata (2007), Cuatro de copas (2012) y Los bastardos (2023).
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