El consumo habitual de yerba mate se suma a la lista de alimentos que reducen el riesgo de contraer la enfermedad de Parkinson, es la conclusión a la que arribaron varias investigaciones.
El concepto de que la yerba mate constituye un alimento saludable cuenta con una amplia bibliografía científica que lo respalda.
La doctora Gatto está a cargo del Servicio de Neurología del Sanatorio de la Trinidad Mitre y es Jefa del Área Movimientos Anormales del INEBA; además ejerce como Directora Asociada de la Sede del Curso Superior de Neurología de la Facultad de Medicina de la UBA. Basada en estudios de laboratorio preliminares que ya habían revelado el efecto benéfico de algunos de los componentes de la yerba mate respecto a la prevención del Parkinson, se preguntó si era posible confirmar esas investigaciones en las personas y para responder este interrogante tomó una población de 223 pacientes con la enfermedad y realizó 406 casos de control.
Sus últimas investigaciones revelaron que quienes durante su vida habían sido grandes consumidores de yerba mate de manera tradicional (mate con bombilla), tenían una incidencia de Parkinson menor respecto de aquellos no tomaban mate o que lo consumían en bajas cantidades.
Mediante ensayos de laboratorio verificaron que el consumo de yerba mate durante muchos años contribuiría a la ralentización de la progresión del proceso neurodegenerativo que experimentan las neuronas dopaminérgicas en pacientes con la enfermedad de Parkinson.


