{"id":8748,"date":"2020-10-15T16:35:19","date_gmt":"2020-10-15T19:35:19","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=8748"},"modified":"2020-10-15T16:35:20","modified_gmt":"2020-10-15T19:35:20","slug":"santa-rosa-condenaron-a-tres-anos-de-carcel-a-un-preceptor-por-abusar-sexualmente-de-una-alumna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2020\/10\/15\/santa-rosa-condenaron-a-tres-anos-de-carcel-a-un-preceptor-por-abusar-sexualmente-de-una-alumna\/","title":{"rendered":"Santa Rosa: Condenaron a tres a\u00f1os de c\u00e1rcel a un preceptor por abusar sexualmente de una alumna"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Un hombre de 52 a\u00f1os, docente,  fue condenado a tres a\u00f1os de prisi\u00f3n de cumplimiento efectivo, por ser autor \u00a0del delito de abuso sexual agravado por acceso carnal, aprovech\u00e1ndose de la inmadurez sexual de la v\u00edctima de 15 a\u00f1os, en raz\u00f3n de la mayor\u00eda de edad del autor. A su vez los hechos fueron valorados en el marco de las leyes 26485 de Protecci\u00f3n Integral contra las Mujeres y 26061 de Protecci\u00f3n Integral de los derechos de las Ni\u00f1as, Ni\u00f1os y Adolescentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Tras el juicio oral, la jueza de audiencia santarrose\u00f1a, Alejandra Flavia Ongaro, dio por probado que el imputado \u2013en octubre del 2018\u2013 abus\u00f3 sexualmente de una adolescente de 15 a\u00f1os y que el hecho se produjo en el departamento de un amigo del agresor. El v\u00ednculo entre ambos, describe la sentencia, se gener\u00f3 en el \u00e1mbito escolar ya que el acusado era preceptor y la v\u00edctima, alumna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Ello se supo como consecuencia de otro suceso ocurrido d\u00edas m\u00e1s tarde, cuando personal policial de la Seccional Primera de Santa Rosa hall\u00f3 a ambos en el interior del veh\u00edculo del imputado. Al advertir a la polic\u00eda, el acusado &#8220;puso en marcha su veh\u00edculo, aceler\u00f3 y luego de un seguimiento de mil metros, se detuvo; procediendo la autoridad interviniente a trasladarlo a la dependencia policial&#8221;, a\u00f1ade el fallo. Paralelamente la menor fue llevada a la Unidad Funcional de G\u00e9nero, Ni\u00f1ez y Adolescencia, adonde fueron convocados sus padres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&#8220;Este \u00faltimo encuentro no se produjo azarosamente \u2013se\u00f1al\u00f3 Ongaro\u2013. Por el contrario fue deliberadamente planificado por el imputado, quien aprovechando sus facultades como preceptor, realiz\u00f3 corrimientos y suspensi\u00f3n de algunas horas de clase, de modo tal que logr\u00f3 que la v\u00edctima y su curso se retiraran antes de finalizar la jornada escolar. El paso siguiente fue ofrecerse llevarla \u2013pese&nbsp; a que la estudiante le dijo que iba a la casa de su abuela, ubicada a pocas cuadras del colegio\u2013, para finalmente estacionar en un lugar descampado (&#8230;), sin lograr avanzar debido a la llegada del m\u00f3vil policial&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Durante los alegatos, el fiscal Marcos Sacco hab\u00eda requerido una pena de cinco a\u00f1os de prisi\u00f3n, atento a la edad del agresor y a su grado de instrucci\u00f3n (estudios universitarios) y nivel intelectual. Adem\u00e1s consider\u00f3 que no existi\u00f3 un arrepentimiento &#8220;genuino y sentido&#8221; hacia la menor. El querellante particular, Diego Masoero, en representaci\u00f3n de los padres de la v\u00edctima, adhiri\u00f3 a esa petici\u00f3n. En cambio, el defensor particular, Gast\u00f3n G\u00f3mez, solicit\u00f3 la absoluci\u00f3n del preceptor y, en el peor de los casos, una sanci\u00f3n m\u00ednima y en suspenso.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sin arrepentimiento.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Ongaro, al definir la pena a imponerle al acusado, coincidi\u00f3 con la fiscal\u00eda y la querella con respecto a que sea efectiva. &#8220;Las condiciones personales del imputado, su edad, su nivel de instrucci\u00f3n formal y su actividad laboral, revelaron en forma inequ\u00edvoca que estamos frente a una persona que conoc\u00eda con certeza y precisi\u00f3n el alcance de su conducta frente a la alumna, a la que la separan 35 a\u00f1os de edad&#8221;, remarc\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&#8220;Por otra parte, si bien el v\u00ednculo funcional que ten\u00eda con la alumna no era como encargado directo de su educaci\u00f3n, ya que ni siquiera era su preceptor (&#8230;); a\u00fan as\u00ed, por su cargo de auxiliar docente, era leg\u00edtimo que se esperara de \u00e9l un comportamientos de respeto y hasta de protecci\u00f3n hacia la totalidad de las alumnas y los alumnos; y no la conducta abusiva que dolosamente emprendi\u00f3 y consum\u00f3 sobre la adolescente&#8221;, acot\u00f3 la magistrada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">M\u00e1s adelante, Ongaro se\u00f1al\u00f3 que &#8220;en cuanto a su actitud personal frente a lo ocurrido, remiti\u00f3 reiteradamente a la angustia que atravesaba por el dolor que provocado en sus seres queridos (&#8230;). Sin embargo, cuando en esas oportunidades verbaliz\u00f3 su arrepentimiento, siempre&nbsp; lo hizo en t\u00e9rminos de haber &#8216;cedido&#8217; a las decisiones de una adolescente de 15 a\u00f1os. Es decir, focalizando en ella a la responsable de lo ocurrido, sin escucharse una m\u00ednima desaprobaci\u00f3n a su propia conducta; no ya como conducta il\u00edcita, sino al menos con alg\u00fan tipo de reproche \u00e9tico o moral&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Finalmente, la jueza dispuso mantenerle al condenado las medidas sustitutivas a la prisi\u00f3n preventiva \u2013hasta que el fallo quede firme\u2013 y, adem\u00e1s, una vez que ello ocurra, orden\u00f3 su detenci\u00f3n inmediata.<\/p>\n\n\n\n<p>\u200b&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un hombre de 52 a\u00f1os, docente, fue condenado a tres a\u00f1os de prisi\u00f3n de cumplimiento<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8750,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[1718],"class_list":["post-8748","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","tag-abuso-sexual"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8748"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8748"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8748\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8751,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8748\/revisions\/8751"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8750"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8748"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8748"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8748"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}