{"id":7351,"date":"2020-08-30T14:18:58","date_gmt":"2020-08-30T17:18:58","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=7351"},"modified":"2020-08-30T18:54:50","modified_gmt":"2020-08-30T21:54:50","slug":"tu-sol-de-inverno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2020\/08\/30\/tu-sol-de-inverno\/","title":{"rendered":"Tu sol de inverno"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Si supieras cu\u00e1nto te pienso, quiz\u00e1s vendr\u00edas a buscarme; te levantar\u00edas de la orilla del r\u00edo, donde duermes de lado, hermosa, <strong>con tu respiro de golondrinas en vuelo, tu canto de t\u00f3rtola de siestas de verano<\/strong>,&nbsp; y vendr\u00edas a rescatarme de \u00e9sta tristeza, por la cual te pido perd\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Te pienso siempre y tambi\u00e9n antes de dormir, cuando uno est\u00e1 m\u00e1s solo que nunca sin importar con quien duerma, y busco esa sensaci\u00f3n dulce que se siente en el pecho y en la panza cuando despu\u00e9s de mucha lejan\u00eda se emboca la calle de casa; y me imagino en vos, me acurruco en tus cauces, en tus cielos sin fin,&nbsp; en tus veredas rotas y en todos tus verdes, <strong>y me pregunto c\u00f3mo ser\u00eda mi amor si no estuvieras tan lejos, y ahora tan imposible.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">A veces, te confieso, quisiera quererte menos, controlar los momentos en que te me cruzas delante de los ojos, pero no llego. Te quiero al punto&nbsp; que verte me da miedo. Cuando viajo a tu encuentro <strong>siento ya el dolor del abrazo de la despedida en el aeropuerto, que me llena el alma de abismos que me comen el respiro.<\/strong> &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Hace tanto de nuestro \u00faltimo invierno \u00bfes a\u00fan como lo recuerdo? Invierno h\u00famedo y fr\u00edo pero siempre iluminado por el sol. <strong>Quisiera estar ah\u00ed, levantarme temprano y mirar por la ventana tus \u00e1rboles,<\/strong> que nunca est\u00e1n del todo pelados, mientras se calienta el agua para el mate, y a la siesta llevar mis hijos a comer mandarinas al rosedal mirando el r\u00edo, que esta siempre ah\u00ed, caminando tranquilo&nbsp; con sus camalotes que pasan flotando panza arriba, de brazos abiertos con las palmas hacia el sol.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Una maquina de carne y huesos que vive y come y duerme y hace cosas con los ojos apagados, ausentes&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Pero uno no controla nada de lo que pasa en esa bomba loca que trabaja entre las costillas, y entonces se defiende como puede, hunde las manos en la realidad y escribe, amasa, dobla, lava, corta y pega, rompe, tira, mira con fuerza todo lo que est\u00e1 cerca como aferr\u00e1ndose para no caer, porque teme que podr\u00eda morir de nostalgia; como si en una de esas noches en que te sue\u00f1o, <strong>mi alma que sin cuerpo viaja y camina tus veredas, pudiera no volver y dejarme ac\u00e1,<\/strong> vac\u00eda, como una maquina de carne y huesos que vive y come y duerme y hace cosas con los ojos apagados, ausentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Por ac\u00e1 en \u00e9stos d\u00edas que parecen normales, todo se siente raro, como si atr\u00e1s de \u00e9ste verano que se hace el verano cualquiera hubiera un tigre que acecha. No quiero pensar como ser\u00e1, no sirve, nadie lo sabe. S\u00e9 que no puedo alcanzarte y que estoy mas lejos que nunca, o lejos como siempre, pero <strong>me hab\u00eda cre\u00eddo el cuento de la libertad de las maquinas que juegan a hacer todo posible, a acortar el tiempo y la distancias.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Quiz\u00e1s la \u00fanica libertad posible sea la libertad \u2014por otra parte, ineludible\u2014&nbsp; de tener en la piel y en la bomba loca del centro del pecho, lo que uno cree, y que puede cambiar pensando\u2014 y lo que uno ama, con lo cual uno no puede nada, que obedece a leyes que no nos tienen en cuenta, no nos preguntan si queremos&nbsp; o no queremos ni cu\u00e1nto o cu\u00e1ndo nos apetece, y que nos hace tan probrecitos y hermosos como ni\u00f1os que juegan, tan inmensos como el r\u00edo, luminosos como tus cielos, <strong>aunque la luz hoy sea melanc\u00f3lica, la de ese sol amoroso de invierno que te ilumina de costado.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Te pienso siempre y tambi\u00e9n antes de dormir, cuando uno est\u00e1 m\u00e1s solo que nunca sin importar con quien duerma, y busco esa sensaci\u00f3n dulce que se siente en el pecho y en la panza cuando despu\u00e9s de mucha lejan\u00eda se emboca la calle de casa&#8221;<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":7487,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[1129,20],"tags":[1270,229,669,876],"class_list":["post-7351","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-foco","category-literatura-pampeana","tag-argentana","tag-ficciones","tag-mercedes","tag-relato"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7351"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7351"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7351\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7488,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7351\/revisions\/7488"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7487"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7351"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7351"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7351"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}