{"id":6962,"date":"2020-08-09T15:01:35","date_gmt":"2020-08-09T18:01:35","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=6962"},"modified":"2020-08-09T15:02:25","modified_gmt":"2020-08-09T18:02:25","slug":"el-carisma-venezolano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2020\/08\/09\/el-carisma-venezolano\/","title":{"rendered":"El carisma venezolano"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Qu\u00e9 ch\u00e9vere es el venezolano, tienen un carisma los habitantes de esta preciosa tierra, que si les contara\u2026 no me creer\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">En serio, son verdaderamente divertidos, tienen la risa f\u00e1cil y el chiste ligero. Modulan perfectamente, es casi una generalidad la fluidez de palabra de esta gente, tienen cada dicho, cada salida, un dialecto tan peculiar que a uno no le queda m\u00e1s remedio que tirarse para atr\u00e1s y re\u00edr.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Pero como en todos lados, est\u00e1n los que quieren aparentar ser graciosos, y quedan doblemente rid\u00edculos. No obstante esto, todos te hacen sentir bien, quiero decir: todos te trasmiten esas buenas vibras, usted me entiende, que lo colocan a uno en una sinton\u00eda relajada, c\u00f3moda; a pesar de todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">No importa la circunstancia, el venezolano te \u201cva a echar un cuento\u201d. Te va a contar un chiste, narrado perfectamente, con introducci\u00f3n, desenlace y final, y acompa\u00f1ado con el cuerpo en una danza arm\u00f3nica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Si usted viera c\u00f3mo afronta el venezolano las situaciones m\u00e1s adversas, estoy seguro que sentir\u00eda envidia. Yo la he sentido. Es m\u00e1s, la estoy sintiendo en este momento que me encuentro en una habitaci\u00f3n escribiendo esto en un cuaderno porque no tengo adaptador para la computadora ni tampoco lo consigo por el tema de las importaciones, mi celular est\u00e1 sin bater\u00eda y no lo puedo cargar porque hay un apag\u00f3n energ\u00e9tico, tampoco hay agua y hace dos d\u00edas que no me ba\u00f1o, los mosquitos me agarran de punto, el calor no lo soporto, y afuera est\u00e1n todos jodiendo, haciendo chistes, tomando un trago, y qu\u00e9 dram\u00e1tico que soy, dios m\u00edo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Encima estos malditos (cari\u00f1osamente) caribe\u00f1os me lo hacen saber. Me dicen: \u201c\u00a1Qu\u00e9 dram\u00e1tico es el argentino!\u201d Por el contrario, ellos se jactan de su buena onda, de levantarse por la ma\u00f1ana con esas pilas, con ese empuje, de seguir frente a todo. De seguir sobre todo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Y uno se acerca a m\u00ed habitaci\u00f3n, donde envejec\u00ed 30 a\u00f1os en 30 minutos, y escucho que dice: \u201cEl ser argentino\u2026 \u00a1qu\u00e9 dram\u00e1tico es!\u201d Y yo me digo: \u201cLa pucha, estos caribe\u00f1os tienen raz\u00f3n, somos unos dram\u00e1ticos b\u00e1rbaros!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Mientras tanto, ellos ah\u00ed: inventando cuentos en la oscuridad del apag\u00f3n, tranquilos frente al desabastecimiento del agua, haciendo v\u00ednculos de risas en las colas de gasolina, resolviendo como sea si esta noche no hay un plato de comida, siempre con esa buena onda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Me vuelvo a decir, ac\u00e1, transpirado, cascarrabia y acostado: \u201cLa pucha, qu\u00e9 carisma, qu\u00e9 divertida que es \u00e9sta gente, por dios\u201d. Entonces, uno se acerca de nuevo a mi habitaci\u00f3n y me dice:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Epale, argentino, vente pa\u2019 fuera, deja a un lado el dramatismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Me seco la frente de transpiraci\u00f3n, me acomodo en la cama, dejo a un lado el cuaderno detr\u00e1s de la vela encendida sobre una mesa ratona, y le digo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">La sombra se qued\u00f3 est\u00e1tica en la puerta.&nbsp; Hay unos segundos de silencio. Se escucha afuera el barullo lejano de ni\u00f1os que juegan en la oscuridad. Algunos silban y otros ponen m\u00fasica desde sus celulares, sobre todo m\u00fasica llanera. La silueta se lleva las manos a la cintura, y finalmente responde:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-S\u00ed, s\u00ed, yo soy dram\u00e1tico y ustedes son re divertidos. El venezolano es tan divertido\u2026 tan divertido es el venezolano que se r\u00ede hasta cuando lo torturan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Tranquilo, argentino. No confundir la risa con la felicidad.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cronista hace un retrato general de uno de los rasgos m\u00e1s caracter\u00edsticos del venezolano. Sin embargo, en medio de una crisis profunda, el carisma puede ser un arma de doble filo. &#8220;No confundir la risa con la felicidad&#8221;, le advierten.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6963,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[180,1129],"tags":[221,1561,168],"class_list":["post-6962","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cangrejo-en-retirada","category-en-foco","tag-cangrejo-en-retirada","tag-carisma","tag-venezuela"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6962"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6962"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6962\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6965,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6962\/revisions\/6965"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6963"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6962"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6962"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6962"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}