{"id":6866,"date":"2020-08-04T19:49:36","date_gmt":"2020-08-04T22:49:36","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=6866"},"modified":"2020-08-05T11:37:30","modified_gmt":"2020-08-05T14:37:30","slug":"descripciones-de-una-habitacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2020\/08\/04\/descripciones-de-una-habitacion\/","title":{"rendered":"Descripciones de una habitaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Pocas\nveces vio la luz del sol la habitaci\u00f3n que mira a la playa de estacionamiento\ndel supermercado La An\u00f3nima. De afuera tiene la apariencia de ser parte de una\ncasa abandonada o embrujada o en el peor de los casos una habitaci\u00f3n de los\nmuchos departamentos que buscan desesperanzados a un pobre diablo que lo\nalquile. Los postigos de chapa sufren la humillaci\u00f3n del tiempo y de los\ncascotazos de adolescentes aburridos, aunque siente gran satisfacci\u00f3n cuando\npor las tardes deja filtrar cansados rayos de sol que se aventuran a delatar la\nespesa nube de polvo que en constante movimiento se va reposando debajo de la\ncama o entre los libros del estante m\u00e1s alto. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Adentro\nes m\u00e1s cuadrada de lo que afuera parece. Las paredes, que tal vez hayan sido de\ncolor azul, se descascaran por la humedad y producen manchas que en penumbras\nparecen monstruos amargados. El techo es de cielo raso y tambi\u00e9n se descascara.\nBien en el centro hay un foco de 50 watts amarillo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp; Extra\u00f1amente no hay telas de ara\u00f1a salvo en\nlos rincones contra el techo, en las bisagras de la puerta o detr\u00e1s de la\nestanter\u00eda con libros. Pero esto no basta para que la habitaci\u00f3n sea menos\ntriste, olorosa, agria. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Bajo\nla ventana se ubica la destartalada cama-cucheta, con un fino colch\u00f3n sin\nsabanas, solo una cobija y una almohadita de beb\u00e9. A unos pocos cent\u00edmetros de\nla cama hay una mesa de pl\u00e1stico playera con unos papeles escritos: pueden ser\ncartas o un diario \u00edntimo. Una lata de 20 litros cumple la funci\u00f3n de silla. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp; El suelo es un piso alisado, con ca\u00edda para\nel rinc\u00f3n de la puerta. Al pisar se siente una arenilla molesta y el piso se\nparece cada d\u00eda m\u00e1s a un contrapiso. Sin un orden claro se ve restos de comida,\ncajas de pizzas, un bolso con ropa, una estufa el\u00e9ctrica, un vomito blanco\nreciente, papeles y trapos con mierda, calzados de mujer rotos, preservativos\nusados, botellas de whiskies y ca\u00f1as, objetos punzantes. Colgado contra una de\nlas paredes hay un botiqu\u00edn de primeros auxilios jam\u00e1s abierto.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp; En el centro, sentado en el suelo sobre lo\nque parece ser una alfombra, un hombre que claramente no es el inquilino, se\ninyecta su dosis de hero\u00edna y acostado de costado para no ahogarse con su\nv\u00f3mito, mientras mira los libros de la estanter\u00eda, en la que abundan enciclopedias\ny manuales de contabilidad, sin una sola presencia de\nBurroughs, Fante o Carver. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;PD: todos los meses alguien (no siempre la\nmisma persona) paga la factura de la luz que es todo lo que se necesita para\nque la habitaci\u00f3n funcione.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp; La habitaci\u00f3n es solo cuatro paredes y un\ntecho, tan insignificante, tan poca cosa, tan necesaria\u2026 pero tan necesaria. &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pocas veces vio la luz del sol la habitaci\u00f3n que mira a la playa de<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":6868,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[1129,20],"tags":[35,1544,1543],"class_list":["post-6866","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-foco","category-literatura-pampeana","tag-burroughs","tag-fante","tag-raymond-carver"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6866"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6866"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6866\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6872,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6866\/revisions\/6872"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6868"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6866"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6866"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6866"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}