{"id":6360,"date":"2020-07-20T20:24:01","date_gmt":"2020-07-20T23:24:01","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=6360"},"modified":"2020-07-21T11:25:59","modified_gmt":"2020-07-21T14:25:59","slug":"la-diferencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2020\/07\/20\/la-diferencia\/","title":{"rendered":"La diferencia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Ten\u00edamos un perro. Hace mucho. Te estoy hablando de cuando yo era chico as\u00ed como vos. Tu abuelo y yo sab\u00edamos ir seguido a cazar y pescar. Jorge, se llamaba. Era un ovejero alem\u00e1n mezclado con vaya a saber qu\u00e9 otra raza. Grandote. Nos acompa\u00f1aba a todas partes. Tambi\u00e9n lo llev\u00e1bamos cuando \u00edbamos de viaje o para cazar. Tu abuelo dec\u00eda que los perros con paladar negro eran los m\u00e1s bravos. Y el Jorge ten\u00eda paladar negro. Con nosotros era bueno y obediente pero guay de que alguien cruzara el cerco de la casa sin aplaudir porque el Jorge se le plantaba adelante, mostrando los dientes, y el que fuera que quisiera entrar no se pod\u00eda mover ni un cachito porque se pudr\u00eda todo. Siempre dec\u00eda que los perros chicos o de raza pura eran cosa de maricones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En el barrio\nhab\u00eda otros perros. Muchos. Imaginate, no era un barrio como \u00e9ste. Era casi\ncampo. La casa la vendieron hace mucho, pero un d\u00eda te voy a llevar as\u00ed\nconoc\u00e9s. Hab\u00eda muchos terrenos loteados y en esa \u00e9poca no hab\u00edan construido\ntanto, as\u00ed que cada casa ten\u00eda un montonazo de patio para los costados,\nadelante y atr\u00e1s. Todos los vecinos ten\u00edan perros. Y estaban los perros\nsueltos, que eran unos cuantos tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con tu\nabuelo tambi\u00e9n \u00edbamos a trabajar. En esa \u00e9poca yo era muy chico para ayudarlo\ncon los arreglos de electricidad, plomer\u00eda o gas, pero \u00e9l me llevaba igual.\nPara que le cebe mate, mire y aprenda. Porque era una forma de hacerme hombre. Si\nestaba de vacaciones y no iba al colegio, entonces ten\u00eda que salir con \u00e9l para\naprender. Porque quedarse en casa con la mam\u00e1, ayudando en la cocina o en el\njard\u00edn, era cosa de putos y un hijo de \u00e9l jam\u00e1s ser\u00eda puto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una vuelta\nvolv\u00edamos de hacer una instalaci\u00f3n en una casa muy grande, fuera de la ciudad.\nLa chata se hab\u00eda roto y tuvimos que ir y volver en colectivo. La parada\nquedaba como a diez cuadras de casa. Hab\u00eda un camino de tierra que daba a las\nentradas de las dem\u00e1s casas y por ah\u00ed volvimos caminando. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estaba\natardeciendo esa vez, se hab\u00eda levantado un viento seco. And\u00e1bamos los dos con\nlos ojos casi cerrados y tu abuelo se quejaba porque no pod\u00eda prender un pucho\ncon ese viento. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando\nfaltaban unas dos cuadras para llegar a la entrada de casa, aparecieron los\nperros. Eran unos diez o doce, no me acuerdo el n\u00famero preciso. Pero del miedo\nque tuve ese d\u00eda s\u00ed que me acuerdo. Eran perros grandes pero medio flacos. No\nlos hab\u00eda visto antes por ah\u00ed. Estaban muy nerviosos, gru\u00f1\u00edan y tos\u00edan de forma\nrara. Me acuerdo de que tu abuelo dijo que parec\u00edan m\u00e1s hienas que perros. Que\nsi no eran hienas, eran otra cosa, pero que perros no eran.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nos rodearon\ny no nos dejaban avanzar ni retroceder. Temblaban. El viejo me dijo que ni se\nme ocurriera moverme porque se nos ven\u00edan encima, pero que tampoco tuviera\nmiedo porque eso los pone m\u00e1s nerviosos y nos iban a comer vivos. Sac\u00f3 un poco\nde fiambre que hab\u00eda sobrado de la vianda que llevamos y se los tir\u00f3. Los\nperros miraron un segundo y se volvieron contra nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tu abuelo me\ndijo que, cuando \u00e9l diera la orden, yo empezara a correr con toda y buscara la\nescopeta que ten\u00eda en el garage. Dej\u00f3 las herramientas en el piso, se sac\u00f3 la\ncampera y se envolvi\u00f3 un brazo con ella. Con la otra mano agarr\u00f3 un cuchillo\ncorto para cortar asado que siempre llevaba con \u00e9l. Ahora es cuando hay que\ndemostrar que los huevos no se tienen de adorno, dijo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando me\nhizo la se\u00f1a con la cara sal\u00ed corriendo y los perros se pusieron como locos. Se\nle fueron todos encima. Un par me persiguieron a m\u00ed. No hab\u00eda forma de correr\ntanta distancia sin que me alcanzaran, as\u00ed que me trep\u00e9 a un \u00e1rbol que hab\u00eda al\ncostado del camino. Uno se me prendi\u00f3 a la pierna de un tarasc\u00f3n y me tironeaba\npara abajo. Me agarr\u00e9 fuerte del \u00e1rbol con las manos y con la otra pierna le\npate\u00e9 la cabeza lo m\u00e1s fuerte que pude. Cost\u00f3, pero me solt\u00f3. Sangraba bastante\ny dol\u00eda como la puta madre, pero en ese momento ten\u00eda tanto miedo que casi no\nsent\u00ed nada hasta que estuve a salvo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A tu abuelo\nno le fue mejor. Los perros lo mordieron por todos lados. Ten\u00eda uno mordi\u00e9ndole\ncada pierna, otro prendido al brazo protegido mientras que con el brazo libre\ntiraba cuchilladas para todos lados. Clavaba, tajeaba y pateaba todo lo que\npod\u00eda, pero eran muchos y lo voltearon. Los dos que me persegu\u00edan tambi\u00e9n se le\nfueron encima. Yo aprovech\u00e9 y sal\u00ed corriendo como pude hasta casa, para buscar\nla escopeta. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Antes de que\nllegue a casa, apareci\u00f3 el Jorge. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Vino\nembalad\u00edsimo y se meti\u00f3 en el medio de la pelea. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando volv\u00ed\ncon la escopeta, estaba el Jorge ech\u00e1ndolos a todos. Hab\u00eda sangre por todas\npartes. Tu abuelo y \u00e9l pelearon codo a codo como gladiadores romanos, te\naseguro. Jorge mord\u00eda al cuello. El viejo clavaba el cuchillo y repart\u00eda pu\u00f1etazos\ncomo pod\u00eda. Hasta hoy nunca vi tanta sangre junta. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Le alcanc\u00e9\nla escopeta a tu abuelo y \u00e9l les dispar\u00f3 a los cinco que quedaban vivos. Hubo\ndos que alcanzaron a escaparse y nunca m\u00e1s aparecieron. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tu abuelo lo\nllev\u00f3 en brazos al Jorge. Estaba bastante herido. Yo volv\u00ed arrastrando la\npierna. Cuando llegamos a la casa, tu abuela nos desinfect\u00f3 las heridas y nos\nvend\u00f3 con lo que hab\u00eda. El viejo se sirvi\u00f3 un whisky y me convid\u00f3 a m\u00ed en un\nvaso un poco m\u00e1s chico. Alternaba puteadas con chistes. Que nunca se hab\u00eda\ncruzado con perros tan hijos de puta. Que no parec\u00edan perros. Que los pingos se\nmuestran en la pista y que hoy el Jorge y yo hab\u00edamos demostrado hombr\u00eda.\nPorque los machos se defienden con lo que tienen y pelean hasta el final, solos\no en equipo. Pero que sin un perro bravo como el Jorge hubi\u00e9ramos estado en el\nhorno. Al Jorge tambi\u00e9n le dio un sorbito de whisky para que se relaje, pobre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fue como un par\nde semanas despu\u00e9s que estaba mi viejo en el patio, cortando le\u00f1a, cuando pas\u00f3.\nEstaba atardeciendo y hac\u00eda mucho fr\u00edo. Tu abuelo estaba terminando de cortar\nun par de troncos para la salamandra. Yo iba y ven\u00eda llevando maderos para la casa.\nEn eso se acerc\u00f3 despacito, rengueando. Estaba cicatrizando, todav\u00eda. Se sienta\ndelante del viejo y lo mira fijo, tranquilo y serio. \u00c9l no le dio mucha bola\npero despu\u00e9s de un rato se qued\u00f3 mir\u00e1ndolo con el hacha en la mano. Pas\u00f3 un\nrato largo, que pareci\u00f3 durar hasta que se termin\u00f3 de esconder el sol.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El Jorge\nabri\u00f3 el hocico lentamente. Lo volvi\u00f3 a cerrar. Baj\u00f3 la cabeza como buscando\nalgo y volvi\u00f3 a abrirlo, muy despacio. Mi viejo y yo aguantamos la respiraci\u00f3n.\nEl Jorge tom\u00f3 aire y dijo: \u201cSoy gay\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A tu abuelo\nse le cay\u00f3 el hacha de las manos y se qued\u00f3 duro. Se le aflojaron las piernas y\ncay\u00f3 de rodillas. Jorge se le acerc\u00f3 y le quiso lamer la mano. Tu abuelo lo\nabraz\u00f3. Lo abraz\u00f3 fuerte. Al principio el Jorge estaba quieto, pero despu\u00e9s se\nquiso salir. Tu abuelo no lo solt\u00f3. Lo apret\u00f3 con m\u00e1s fuerza contra su pecho.\nCerr\u00f3 los ojos y la boca se le torci\u00f3 en un gesto raro que era como una sonrisa\npara abajo. Le empezaron a salir l\u00e1grimas. Cuando lo solt\u00f3, ten\u00eda la cara\nempapada. El cuerpo del Jorge cay\u00f3, flojo, al piso. Sin un suspiro cay\u00f3. El\nabuelo prendi\u00f3 un pucho y larg\u00f3 la primera pitada muy despacio. Despu\u00e9s me\nmand\u00f3 adentro. Yo mir\u00e9 por la ventana hasta que me qued\u00e9 dormido. Se qued\u00f3\nsentado, fumando, al lado del Jorge casi hasta que se hizo de d\u00eda. Cuando me\ndespert\u00e9 ya lo hab\u00eda enterrado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esa fue la\n\u00fanica vez que lo vi llorar a tu abuelo, hijo. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El autor es docente y periodista freelance. Coautor de El vaso ruso. Verdad, compromiso y batahola (Postales japonesas, 2010) y Letra muerta. Una novela en la argentina postapocal\u00edptica (Llanto de Mudo, Fan, 2012). Autor de Ropa Sucia (2011), Comidos (2014, La Sof\u00eda cartonera, UNC), Los colores que no vemos (2015, Colecci\u00f3n Leer es Futuro, Ministerio de Cultura Presidencia de la Naci\u00f3n), La configuraci\u00f3n del silencio (Contamusa, 2018; Color Ciego Ediciones, 2019; Austrob\u00f3rea Editores, Chile, 2019.) y Cada d\u00eda es un p\u00e1jaro que se muere (Color Ciego Ediciones, 2019).<\/p>\n","protected":false},"author":22,"featured_media":6411,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[1129,20],"tags":[],"class_list":["post-6360","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-foco","category-literatura-pampeana"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6360"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6360"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6360\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6409,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6360\/revisions\/6409"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6411"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6360"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6360"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6360"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}