{"id":6308,"date":"2020-07-17T07:30:51","date_gmt":"2020-07-17T10:30:51","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=6308"},"modified":"2020-07-17T13:17:11","modified_gmt":"2020-07-17T16:17:11","slug":"constructores-de-fracasos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2020\/07\/17\/constructores-de-fracasos\/","title":{"rendered":"Constructores de fracasos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Hay hombres y mujeres que construyen su fracaso d\u00eda a d\u00eda, lo dise\u00f1an rigurosamente para transitar por la curva descendente de la vida. <strong>Son obreros de la debacle, el proletariado del descalabro<\/strong>. Pero por qu\u00e9, preguntar\u00e1n algunos psicoanalizados, porque en sus almas conservan un componente autodestructivo, responder\u00e1n otros psicoanalistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El que piense que el fracaso es cosa de perdedores est\u00e1 equivocado. Es una tarea ardua, que <strong>requiere de astucia y obsesiva minuciosidad para tropezar en los momentos justos, para retirarse a tiempo, con proverbial elegancia<\/strong>, cuando uno detecta, olfatea, que est\u00e1 por ingresar a la puerta fr\u00edvola donde la gente se palmea, se marcan un camino interminable a seguir, construido por individuos que hace mucho tiempo se cansaron de correr, siempre desde atr\u00e1s, a su propia vida.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Hay hombres y mujeres que construyen su fracaso d\u00eda a d\u00eda, lo dise\u00f1an rigurosamente para transitar por la curva descendente de la vida&#8221; <\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Los protagonistas de este relato son <strong>especialistas en el retrorunning, incisivos autoboicoteadores, profesionales de llegar tarde a todos lados.<\/strong> Conocen, porque conocen las reglas del juego &#8211;<em>para fracasar primero hay que conocer las leyes del \u00e9xito-<\/em>, las sutilezas que demandan las relaciones p\u00fablicas. <strong>Pero no las comprenden, esa diplomacia berreta que encubre una lucha de vanidades<\/strong>. Entonces llegan tarde, conspiran contra sus relaciones:<strong><em> los piantadores de votos<\/em><\/strong>. No son terminantemente inadaptados, no son exagerados ni sobreactuados (los que se comportan as\u00ed, en realidad, <strong>no son genuinos constructores de fracasos,<\/strong> sino m\u00e1s bien adoptan la postura <strong><em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Esnob\">esnob<\/a><\/em><\/strong> del fracasado por haber querido ser c\u00e9lebre en alg\u00fan momento, pero por sus propios temores y debilidades la vida, como una topadora, los llev\u00f3 por delante).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Los verdaderos <em><strong>constructores <\/strong><\/em>planten estrategias para desenvolverse y ocultan el inducido fracaso, porque los que creen que el fracaso se hereda, suponen que es contagioso. <strong>Los genuinos saben que no, que no se hereda ni es contagioso, saben que el fracaso se construye<\/strong>. Los m\u00e1s perversos llegan hasta las \u00faltimas consecuencias, casi que se creen su propia mentira, su estabilidad, <strong>saborean por un tiempo prolongado el jugo de una vida satisfecha, y en el momento menos esperado &#8211;<\/strong><em><strong>por las incomprensibles cabezas de su entorno<\/strong><\/em><strong>&#8211; caen, de nuevo, por la espiral hacia abajo<\/strong>. Y desde el piso, se levantan, con panoramas inciertos, caminos nuevos. Sucede que el \u00fanico frustrado es aquel que lo vuelve a intentar por el mismo sendero.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Conocieron la tristeza y la abrazaron, algunos muy de prisa, algunos no la aguantaron y se estancaron para todo el viaje en su primer fracaso, porque absorbieron el buz\u00f3n de la buena reputaci\u00f3n&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Estos sujetos son despojados, inevitablemente solitarios, algunos brillantes, otros no tanto, divagadores incansables, profesionales del pedal<\/strong>. Conocieron la tristeza y la abrazaron, algunos muy de prisa, algunos no la aguantaron y se estancaron para todo el viaje en su primer fracaso, porque absorbieron el buz\u00f3n de la buena reputaci\u00f3n. Los que no, los que se superaron, me refiero a los so\u00f1adores, los militantes del cinismo, <strong>los que se derrumban sin salvaci\u00f3n pero quieren salvarse, llegaron a comprender que todo en el fondo es una joda que puede ser divertida, que, en definitiva, la vida no es m\u00e1s que una sucesi\u00f3n de roscas<\/strong>; se dan manija, se manijean, reproducen manijas incontables, y as\u00ed van, trastabillando, los accidentados, los sobrevivientes, los so\u00f1adores, los fracasados. Tipos y tipas enormes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su periscopio urbano, Parra le hace un homenaje a los &#8220;fracasados&#8221;, a los so\u00f1adores, los que se derrumban sin salvaci\u00f3n pero quieren salvarse, a los que llegaron a comprender que todo en el fondo es una joda que puede ser divertida, que, en definitiva, la vida no es m\u00e1s que una sucesi\u00f3n de roscas. A los sobrevivientes, los trastabillados: los Constructores de Fracasos.<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":6362,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[1129,30,15],"tags":[1478,1477,327,326,153],"class_list":["post-6308","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-foco","category-periscopio-urbano","category-sociedad","tag-constructores","tag-fracasados","tag-noel-parra","tag-periscopio-urbano","tag-sociedad"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6308"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6308"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6308\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6364,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6308\/revisions\/6364"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6362"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6308"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6308"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6308"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}