{"id":6199,"date":"2020-07-10T18:01:55","date_gmt":"2020-07-10T21:01:55","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=6199"},"modified":"2020-07-11T12:22:09","modified_gmt":"2020-07-11T15:22:09","slug":"el-apagon-venezolano-y-la-tristeza-de-alex","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2020\/07\/10\/el-apagon-venezolano-y-la-tristeza-de-alex\/","title":{"rendered":"El apag\u00f3n venezolano y la tristeza de Alex"},"content":{"rendered":"\n<p><em>(Desde Venezuela)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Entre medio de dos \u00e1rboles y encorvado hasta donde puede llegar un hombre, <strong>Alex barre algunas hojas sobre un piso \u00e1spero en el bar<\/strong>. Hac\u00eda una hora hab\u00eda ingresado t\u00edmido y cabizbajo por la puerta trasera, caminando como si previamente hubiera sido masticado. Es el nuevo sereno o &#8220;vigilante&#8221; del bar cultural en el que estamos, en Maracay. <strong>Tiene 54 a\u00f1os, una chomba a rayas y un jean que bien podr\u00eda ser una carpa. El pantal\u00f3n le baila entre sus finas piernas. Es un hombre flaco. Cada tanto, se agarra del cinto y en dos o tres movimientos se levanta y se acomoda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Yo estaba en una mesa\nredonda conversando con otras personas. Habl\u00e1bamos del &#8220;poder\ncomunal&#8221;, estas organizaciones o &#8220;c\u00e9lulas&#8221; -como las llam\u00f3\nCh\u00e1vez-, que ser\u00edan el trampol\u00edn hacia el tan anhelado socialismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Me pas\u00e9 toda la tarde el bar. Cada persona que entraba era amigable, es decir, se sumaba al grupo o por lo menos generaba otros subgrupos que, a su vez, se interrelacionan. <strong>Era un ambiente familiar, y me llamaba la atenci\u00f3n que Alex se encontrara tan alejado. Hac\u00eda sus cosas por ah\u00ed, pero nadie le hablaba, salvo cuando recib\u00eda alguna indicaci\u00f3n<\/strong>. Estaba desubicado, entre las an\u00e9cdotas que se escuchaban y las risas.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El pantal\u00f3n le baila entre sus finas piernas. Es un hombre flaco. Cada tanto, se agarra del cinto y en dos o tres movimientos se levanta y se acomoda&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Durante toda la tarde no hubo luz, de modo que escrib\u00ed esto sobre un papel. <strong>Ese d\u00eda se volvi\u00f3 a descontrolar el sistema energ\u00e9tico. La luz se estaba cortando tres horas diarias, en un horario particular dependiendo la zona.<\/strong> Y ahora, de nuevo, desapareci\u00f3 en la ma\u00f1ana dos horas, luego de 12 a 18.30 y por \u00faltimo de 20 a 23 horas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Se ve\u00eda la desaz\u00f3n\nincluso entre los rostros de los m\u00e1s optimistas, aquellos que inventan chistes\ny bromean en momentos adversos. &#8220;Que vuelva ya&#8221;, dijo uno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Me acerqu\u00e9 a hablar con\nAlex, que estaba apoyado sobre la puerta, mirando el sol que empezaba a\nesconderse debajo de las verdes monta\u00f1as con el canturrear de los loros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Alex me mostr\u00f3 una foto suya de una credencial de dos a\u00f1os atr\u00e1s. La cara ocupaba casi la totalidad de la foto carnet. Era un hombre rechoncho, el cogote estaba bien alimentado y sus cachetes eran regordetes. Ahora es un hombre flaco. Adelgaz\u00f3 30 kilos por la crisis, <\/strong>porque &#8220;me alimento cuando puedo&#8221;, dijo y se levant\u00f3 un poco el pantal\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Alex es de profesi\u00f3n ch\u00f3fer. &#8220;Yo soy ch\u00f3fer&#8221;, dijo. Trabajaba distribuyendo carne de los frigor\u00edficos. <strong>Por la crisis, hace dos a\u00f1os no tiene trabajo. Tampoco tiene capacidad para comprar y vender cosas permanentemente, &#8220;como hace el resto para vivir&#8221;.<\/strong> Sus 4 hijos se fueron del pa\u00eds en el momento que su esposa falleci\u00f3 de c\u00e1ncer. Alex tiene 54 a\u00f1os, est\u00e1 solo y ahora consigui\u00f3 de &#8220;vigilante&#8221; pero no le gusta. Me dijo que le pagar\u00e1n el sueldo m\u00ednimo, poco m\u00e1s de 6 d\u00f3lares.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Alex me mostr\u00f3 una foto suya de una credencial de dos a\u00f1os atr\u00e1s. La cara ocupaba casi la totalidad de la foto carnet&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Eran las 20 y la luz se hab\u00eda vuelto a cortar. <strong>Est\u00e1bamos a oscuras. Nos ve\u00edamos las caras alrededor de la mesa gracias a la tenue luz de una vela. Empezamos a hablar del &#8220;proceso&#8221; y la &#8220;revoluci\u00f3n&#8221;. Los m\u00e1s viejos contaban an\u00e9cdotas del golpe de Estado del 2002 y c\u00f3mo el pueblo rescat\u00f3 a su presidente. Los m\u00e1s j\u00f3venes contaban an\u00e9cdotas del 2013, cuando Ch\u00e1vez muri\u00f3 y toda Venezuela templ\u00f3 de angustia.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El grupo de personas alrededor de la mesa redonda se empez\u00f3 agrandar para escuchar las historias. Todos los presentes se concentraron ah\u00ed. Uno, de chiva guevarista, sac\u00f3 una guitarra. La gente hizo silencio. Empez\u00f3 a tocar. <strong>Hab\u00eda una brisa agradable en la noche oscura. Nosotros acompa\u00f1amos el ritmo con golpecitos en la silla. Cierta algarab\u00eda recorr\u00eda el ambiente. Una se\u00f1ora empez\u00f3 a cantar &#8220;La era est\u00e1 pariendo un coraz\u00f3n&#8221;, de Silvio Rodr\u00edguez, y todos empezamos a cantar Silvio Rodr\u00edguez.<\/strong> Dec\u00edamos: &#8220;La era est\u00e1 pariendo un coraz\u00f3n. No puede m\u00e1s, se muere de dolor, y hay que acudir corriendo, pues se cae el porvenir&#8230;&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Mientras tanto, atr\u00e1s, solo, estaba Alex, <strong>sentado sobre un banco y mirando hacia ac\u00e1, con el codo apoyado en el muslo y la cara desparramada sobre la mano.<\/strong> El otro brazo colgaba de su rodilla.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Recordamos cuando Ch\u00e1vez cant\u00f3 junto a Silvio Rodr\u00edguez, y empezamos a entonar con mayor \u00edmpetu &#8220;Gracias a la vida&#8221; de Violeta Parra. Dec\u00edamos: <strong>&#8220;Gracias a la vida, que me ha dado tanto, me ha dado el sonido y el abecedario, con \u00e9l las palabras que pienso y declaro:&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&#8216;madre&#8217;, &#8216;amigo&#8217;, &#8216;hermano&#8217;&#8230;&#8221;,<strong> y atr\u00e1s se ve\u00eda la silueta flaca y ca\u00edda de Alex, que miraba fijo hacia ac\u00e1, entre la noche y el apag\u00f3n energ\u00e9tico, y bajo una luna fr\u00eda y reluciente.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante los cotidianos cortes de luz que se producen en el interior de Venezuela, el cronista relata un d\u00eda en un bar cultural simpatizante del chavismo y, en medio de la oscuridad, observa la tristeza de Alex, el nuevo sereno, un hombre flaco y venido a menos tras la crisis econ\u00f3mica. <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6202,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[180,1129],"tags":[1462,1464,1465,1463],"class_list":["post-6199","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cangrejo-en-retirada","category-en-foco","tag-alex","tag-chavez","tag-silvio-rodriguez","tag-venexuela"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6199"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6199"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6199\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6207,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6199\/revisions\/6207"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6202"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6199"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6199"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6199"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}