{"id":5544,"date":"2020-06-28T07:00:31","date_gmt":"2020-06-28T10:00:31","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=5544"},"modified":"2020-07-11T22:26:28","modified_gmt":"2020-07-12T01:26:28","slug":"reencuentro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2020\/06\/28\/reencuentro\/","title":{"rendered":"Reencuentro"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Sonriente, Luc\u00eda retir\u00f3 su lengua de la boca de \u00e9l para decirle: \u201c<em>Mir\u00e1, como cuando \u00e9ramos chicos<\/em>\u201d, y aparecieron por toda la sala im\u00e1genes enterradas. Uno de ellos, favorecido con alcohol y cannabis, cay\u00f3 definitivamente en trance. Despu\u00e9s de 15 a\u00f1os que no se ve\u00edan, estaban apoyados sobre la pared y hab\u00edan pasado toda la noche recordando momentos de la pre-adolescencia. Retomaron el juego de la lengua que hab\u00edan aprendido con maestr\u00eda tras largas sesiones de verano sobre una pared verde detr\u00e1s de una cancha de padel. Claramente lo que estaba sucediendo ah\u00ed modific\u00f3 el pasado, porque Juan Manuel empez\u00f3 a recordar todo. Ya no eran abstracciones sino detalles remotos: la suavidad de una teta en una habitaci\u00f3n oscura, el calor del sol sobre la cabeza entre medio de un pasillo, la aspereza de un tapial al lado de ese pasillo, el color de las hojas cayendo de un \u00e1rbol frente a un ciber. Lo que se abr\u00eda en realidad entre la neblina del recuerdo era m\u00e1s que un detalle. Era una \u00e9poca: la de los 11 a 13 a\u00f1os, per\u00edodo de la emoci\u00f3n, del entusiasmo, de la ingenuidad y la inocencia. Ligeramente entorpecido por la informaci\u00f3n, Juan Manuel retom\u00f3 las maniobras con la lengua, y aquellos recuerdos tambi\u00e9n influyeron en la manera de ver a Luc\u00eda, porque cambi\u00f3 de pronto el sabor de su boca que se hizo m\u00e1s carnosa. Camino a la habitaci\u00f3n las l\u00edneas del tiempo se desdibujaron; y por si fuera poco Juan Manuel vio una foto de Luc\u00eda a los 13 a\u00f1os, con sus grandes ojos pardos. Al no poder identificar con certeza qu\u00e9 generaban en su espiritualidad todos esos recuerdos, se pregunt\u00f3 si su erecci\u00f3n se iba a ver perjudicada o bien favorecida. \u201cPlantear una inc\u00f3gnita es suficiente para distraerse\u201d, pens\u00f3 y decidi\u00f3 olvidar -aunque no pudo- y habitar de lleno el presente, el pasado o el futuro; porque no entend\u00eda muy bien d\u00f3nde estaba. En la cama ocurri\u00f3 una cosa muy extra\u00f1a. Mientras cog\u00edan, Juan Manuel recordaba c\u00f3mo cog\u00edan hace mucho tiempo, algo que era una falacia pues nunca se hab\u00edan acostado. Sin embargo su imaginaci\u00f3n operaba de esa forma. Al primer gemido de ella, borr\u00f3 la l\u00ednea de sus vidas que va desde los 13 a 30 a\u00f1os y con arbitrariedad la acomod\u00f3 a su favor, de modo que el cuerpo de Luc\u00eda, que Juan Manuel por primera vez tocaba en su totalidad, se hizo m\u00e1s cercano, m\u00e1s pr\u00f3ximo y c\u00e1lido. Ya humeando un tabaco, el muchacho que viv\u00eda olvidando todo, que ve\u00eda sin ver y o\u00eda sin o\u00edr, se qued\u00f3 postrado en la misma cama rememorando durante todo el fin de semana, y ahora corre riesgo de convertirse en \u201cFunes el memorioso\u201d, quien se demoraba 24 horas en recordar un solo d\u00eda.<br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos j\u00f3venes se reencontraron despu\u00e9s de mucho tiempo en una casa del barrio N\u00e9stor Kirchner. Mandaron un audio al tel\u00e9fono que figura en la p\u00e1gina de Facebook de Revista BIFE. Quer\u00edan que se registre ese momento. Palabras m\u00e1s palabras menos, contaron esta historia. <\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":5836,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[1129,1335,30,15],"tags":[],"class_list":["post-5544","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-foco","category-historias-de-la-ciudad","category-periscopio-urbano","category-sociedad"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5544"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5544"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5544\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5841,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5544\/revisions\/5841"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5836"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5544"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5544"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5544"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}