{"id":5329,"date":"2020-06-27T07:00:04","date_gmt":"2020-06-27T10:00:04","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=5329"},"modified":"2020-09-29T10:09:38","modified_gmt":"2020-09-29T13:09:38","slug":"psicologia-del-militante-virtual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2020\/06\/27\/psicologia-del-militante-virtual\/","title":{"rendered":"Psicolog\u00eda del militante virtual"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Con el devenir de las nuevas tecnolog\u00edas, la proliferaci\u00f3n de las redes sociales, ha surgido de la contemporaneidad <strong>un nuevo sujeto social: el Militante Virtual<\/strong>. Para este nuevo esp\u00e9cimen, la web se volvi\u00f3 el espacio p\u00fablico de discusi\u00f3n, el \u00e1gora de la antigua Grecia o la plaza San Mart\u00edn de Santa Rosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">La caracter\u00edstica que m\u00e1s lo define es la fiaca. <strong>El militante virtual es, en el fondo, un \u00abser fiac\u00fan\u00bb, o un \u00abser-para-la-fiaca\u00bb<\/strong>. Es muy importante la fiaca porque de ella se desprenden todos los rasgos que componen su psicolog\u00eda. La condici\u00f3n de dram\u00e1tico entusiasmado, la de polic\u00eda del lenguaje, o de oportunista desenfrenado, son elementos que sabe utilizar con total eficacia para poder justificar, en definitiva, su estado ideal: la pereza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>\u00bfQu\u00e9 significa esto? que el militante virtual es, adem\u00e1s, un ser culp\u00f3geno. No puede acostarse sin sentir culpa, por ejemplo, sobre el pasto de la laguna Don Tom\u00e1s, un martes a las cuatro de la tarde, mientras fuma un cigarro y disfruta de un exquisito ba\u00f1o de sol.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em> El militante virtual es culp\u00f3geno, como la clase media, porque en general, es de clase media. <\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>Esto lo puede hacer si antes ha compartido en su Facebook unas cuantas publicaciones repudiando tal o cual declaraci\u00f3n de determinada persona. Ah\u00ed s\u00ed que se puede beber toda la botella de la modorra. El militante virtual es culp\u00f3geno, como la clase media, porque en general, es de clase media.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">En las marchas.<br><strong>El m\u00e1s comprometido suele ir a las marchas, pero tampoco que se queda hasta el final: con una selfie alcanza. <\/strong>Naturalmente, est\u00e1 m\u00e1s pendiente de la mirada del otro que de la causa en s\u00ed misma. Por eso siempre es el primero que exclama al viento: \u00ab\u00a1Sale una selfie!\u00bb. Apenas se deja constancia de su presencia, el militante virtual se toma el buque.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>Algunos le solicitan a otro compa\u00f1ero que le saque la foto, de tal manera que, si tiene una bandera, la levanta hasta que le agarra tendinitis en los hombros, y pone cara de constipado o de \u00abme enojo solo\u00bb, para que el cuadro parezca un poco m\u00e1s \u00e9pico. La \u00e9pica es muy importante. Luego, esta foto se colocar\u00e1 irremediablemente en su imagen de perfil, o de portada de Facebook.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>Si la marcha comienza a las 19 horas, el militante virtual no te va a ir a las siete de la tarde. A no ser que en la previa hayan sanguchitos o alguna otra colaci\u00f3n para mantener la panza contenta. Si la marcha empieza a las 19 y finaliza a las 21, el militante virtual te va a ir a las 20. Las ocho de la noche, en este caso, es el momento de mayor auge de la marcha, y all\u00ed estar\u00e1 el militante virtual para disparar con su celular. Como dijimos, la \u00e9pica y la imagen son muy importantes. (Hay algunos, los m\u00e1s radicalizados, que directamente laburan de ir a marchas ajenas, cobran un sueldo).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Vigilante del lenguaje.<br><strong>El militante virtual es, tambi\u00e9n, un polic\u00eda del lenguaje.<\/strong> Es una regla que tiene tatuada en la frente con fuego valyrio. <strong>Dedica largas horas de su d\u00eda a patrullar por redes sociales, en busca de comentarios \u00abinapropiados\u00bb, palabras \u00abincorrectas\u00bb o frases \u00abprovocadoras\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>Cuando el militante virtual encuentra alguna frase subida de tono, se indigna. Luego se indigna por Whatsapp en un grupo de indignados. Cuando cuenta lo que ley\u00f3, los integrantes del grupo dicen \u00abOh no, qu\u00e9 barbaridad, \u00bfen serio dijo eso?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>A continuaci\u00f3n deciden contestarle con insultos en los comentarios; y por \u00faltimo, <strong>si est\u00e1n muy organizados, redactan un comunicado, que empieza diciendo: \u00abRepudiamos en\u00e9rgicamente las desafortunadas declaraciones de\u2026\u00bb. Ya escrachada la persona, pueden tirarse panza arriba para hacer lo que m\u00e1s les gusta: fiaca.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em> Dedica largas horas de su d\u00eda a patrullar por redes sociales, en busca de comentarios \u00abinapropiados\u00bb, palabras \u00abincorrectas\u00bb o frases \u00abprovocadoras\u00bb. <\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Oportunismo desenfrenado.<br>Cuando ve venir una ola, sin dudar, el militante virtual se recuesta con obscenidad. A veces, barrena tanto la ola que se termina estrellando contra las rocas de la orilla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>Es humano, y por lo tanto es contradictorio. Es decir, por la acumulaci\u00f3n de olas en las que se ha acostado, hay momentos en que por la simple din\u00e1mica del oportunismo desenfrenado, incurre en contradicciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>Esto le sucede por su postura radicalizada frente a todos los temas. Pero ojo, no es culpa suya, sino de la maldita \u00abburbuja virtual\u00bb. La burbuja, o su perfil de Facebook, es aquella \u00abcasa amigable\u00bb en la que interact\u00faan en Internet, donde no hay posiciones contrapuestas. Todos son del palo. Lo que genera es eclipsar nuevas ideas, de tal manera que las vigentes se vuelven cada vez m\u00e1s extremas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>\u00bfPor qu\u00e9? porque la comunicaci\u00f3n en redes sociales es emocional. Lo que rige el lenguaje en ese mundo es la instantaneidad, que coincide con la emotividad, desentendi\u00e9ndose de lo lento y reflexivo. Podemos decir, entonces, que el militante virtual es incontinente y emocional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br><strong>Cuando alguien desentona en esta burbuja de Facebook o \u00abcasa amigable\u00bb, lo que ocurre es un disciplinamiento feroz y espont\u00e1neo por parte de toda la comunidad<\/strong>, una \u00abtormenta de mierda\u00bb, dir\u00eda un te\u00f3rico, que le cae a este individuo. Si no se corrige, es decir, si no se acalla, ser\u00e1 expulsado de la comunidad. Y nadie quiere ser expulsado, mejor negocio es ser amado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Otras caracter\u00edsticas.<br>Como buen producto de la \u00e9poca, es un consumidor voraz. Est\u00e1 al tanto del abanico de causas \u00abpopulares\u00bb de su entorno, y esto le ayuda a recopilar frases emotivas para anular todo argumento reflexivo. El militante virtual suele decir \u00ablas redes sociales son la nueva herramienta de lucha\u00bb. <br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>Siempre pone en su foto de perfil un lema que est\u00e9 de moda, aunque la frase desentone dr\u00e1sticamente con la imagen. Por ejemplo, el militante virtual, en Santa Rosa, escribe sobre su imagen la leyenda de: \u00abAparici\u00f3n con vida de los 43 estudiantes mexicanos\u00bb, mientras en su foto de perfil aparece sonriente tomando tequila en Canc\u00fan. Como Internet, el militante virtual no tiene fronteras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>Tiene una especie de regodeo con el show, con la celebrity. Se sospecha que quiera ser un h\u00e9roe, hay un sentimiento de grandeza que lo envuelve. Quiere manejar algo, quiere ser la cabecilla de algo. Pero desde su escritorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>El militante virtual apoya y <strong>comparte todas las luchas habidas y por haber, es un feroz compartidor de publicaciones, por m\u00e1s que no tenga nada que ver con su vida.<\/strong> Por ejemplo, puede ser decididamente un depredador de todo tipo de carnes, y al mismo tiempo apropiarse de la lucha de \u00abpor una alimentaci\u00f3n sana\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>Haciendo una alegor\u00eda a la foto de los pies metidos en la fuente, el militante virtual mete las manos en una palangana luego de una virulenta publicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>El militante virtual es un ser humano, y por lo tanto, lo que quiere es cari\u00f1o. <strong>Cuando se siente solo por las noches, escribe en su cuenta un parrafito indign\u00e1ndose por cualquier motivo, y finaliza diciendo \u00ab\u00a1pero esto no me va a detener, voy a seguir en la lucha, todes juntes!\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"> Cuando se acuesta y vuelve a agarrar su celular, lee las respuestas de su publicaci\u00f3n, y su mente va ingresando pl\u00e1cidamente al mundo de los sue\u00f1os, mientras se duerme sonriendo por los \u00abme gusta\u00bb y apoyos que recibe; y deja de sentirse tan solo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Publicada originalmente en La Arena<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El principal rasgo del militante 2.0 es la fiaca, y de ella se desprende la condici\u00f3n de dram\u00e1tico entusiasmado, polic\u00eda del lenguaje y oportunismo desenfrenado.<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":5827,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[1129,30,15],"tags":[1393,1053,1391,1392,43],"class_list":["post-5329","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-foco","category-periscopio-urbano","category-sociedad","tag-clima-de-epoca","tag-internet","tag-militante-virtual","tag-redes-sociales","tag-santa-rosa"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5329"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5329"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5329\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5829,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5329\/revisions\/5829"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5827"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5329"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5329"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5329"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}