{"id":41014,"date":"2026-09-06T14:08:12","date_gmt":"2026-09-06T17:08:12","guid":{"rendered":"https:\/\/revistabife.com\/?p=41014"},"modified":"2026-09-06T15:03:52","modified_gmt":"2026-09-06T18:03:52","slug":"san-martin-y-la-logia-lautaro-una-sociedad-secreta-no-masonica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2026\/09\/06\/san-martin-y-la-logia-lautaro-una-sociedad-secreta-no-masonica\/","title":{"rendered":"San Mart\u00edn y la Logia Lautaro: Una sociedad secreta, no mas\u00f3nica"},"content":{"rendered":"\n<p>A partir del tomo V de Vicente Sierra, de \u00abHistoria de la Argentina\u00bb; el tomo 2 de \u00abHistoria Argentina\u00bb, de Jos\u00e9 Mar\u00eda Rosa; el trabajo de Mart\u00edn Lazcano titulado \u00abLas Sociedades Pol\u00edticas Secretas y Mas\u00f3nicas en Buenos Aires (1785-1816)\u00bb; la obra del padre Guillermo Furlong, que lleva por nombre \u00abEl General San Mart\u00edn\u00bb, y material audiovisual de Pablo Yurman, vamos a analizar el siguiente an\u00e1lisis hist\u00f3rico. El mismo se enfoca en investigar el respeto a la tradici\u00f3n cat\u00f3lica de San Mart\u00edn y sus desavenencias relacionadas con lo clerical. Tambi\u00e9n daremos cuenta de su odio a todo lo franc\u00e9s y su idea de Independencia Continentalista, fuera de toda injerencia brit\u00e1nica. Por \u00faltimo, vamos a intentar despejar las dudas de si fue o no mas\u00f3n y si la Logia Lautaro era mas\u00f3nica o solo una sociedad secreta que no responde a la francmasoner\u00eda internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>San Mart\u00edn arrib\u00f3 a Buenos Aires en marzo de 1812, a bordo de la fragata inglesa George Canning, lo cual va a deparar toda clase de conjeturas sobre si estuvo afiliado o no a sociedades mas\u00f3nicas, las cuales comenzaban a estar en auge por aquellos tiempos. Era acompa\u00f1ado por varios militares que hab\u00edan estado combatiendo para el ej\u00e9rcito espa\u00f1ol.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ir despejando conjeturas, primeramente vamos a analizar el texto del historiador argentino Vicente Sierra, denominado \u00abSan Mart\u00edn y la Logia Lautaro\u00bb, que se puede leer en el tomo V de sus vol\u00famenes de \u00abHistoria Argentina\u00bb:<\/p>\n\n\n\n<p>Vicente Sierra escribe lo siguiente: \u00abEl primer enigma en torno a su llegada a Am\u00e9rica es su abandono de la metr\u00f3poli europea y dedicar en adelante sus esfuerzos a la independencia de Am\u00e9rica\u00bb. Para poner esto en marcha, se contacta con el venezolano Francisco de Miranda, por intermedio del conde de Pu\u00f1onrostro, seg\u00fan los registros de logias mas\u00f3nicas de americanos que presionaban en C\u00e1diz y en Londres, entre las que destacan la Orden llamada \u00abDe los Caballeros Racionales\u00bb y \u00abLa Gran Reuni\u00f3n Americana\u00bb. En relaci\u00f3n con esto, hay una carta de San Mart\u00edn, en 1848, a Ram\u00f3n Castilla, en la que dijo lo siguiente: \u00abEn una reuni\u00f3n de americanos en C\u00e1diz, sabedor de los primeros movimientos americanos acaecidos en Caracas y en Buenos Aires, resolvimos volver a nuestros pa\u00edses a fin de prestarles nuestros servicios en las luchas venideras\u00bb. Sierra tambi\u00e9n agrega lo siguiente, poniendo como prueba un documento emanado por el Ministerio de Guerra de Espa\u00f1a, fechado en C\u00e1diz el 20 de febrero de 1813 y publicado por Ricardo Pichirilli, despu\u00e9s de dar el nombre de los militares llegados en la fragata George Canning: \u00abSu excelencia, en consecuencia, me manda a decir a vuestra Se\u00f1or\u00eda, como lo ejecuto, no ser cierta cual en esa \u2014se refiere a la Gaceta de Buenos Aires\u2014 se asegura haber conseguido su superior licencia a dos individuos cuyo destino no es Montevideo ni Londres. Si es cierto que San Mart\u00edn obtuvo su retiro para la ciudad de Lima, por real despacho el 19 de diciembre de 1811\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"350\" height=\"233\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/images-24.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-41015\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/images-24.jpg 350w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/images-24-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>De este modo, queda claro que San Mart\u00edn no fue un desertor del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol, sino que pidi\u00f3 que se le diera la baja y que, por otro lado, al estar Espa\u00f1a invadida por Napole\u00f3n, no exist\u00eda operativamente ning\u00fan ej\u00e9rcito espa\u00f1ol. Por su parte, Carlos Mar\u00eda de Alvear, que tambi\u00e9n viajar\u00eda y, a diferencia de San Mart\u00edn, fue mas\u00f3n, obtuvo su licencia el 12 de septiembre de 1810, mientras que Eduardo de Holmberg lo hizo el 17 de septiembre de 1811.<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de estos tres mencionados, Vera, Chilavert y Zapiola s\u00ed eran desertores del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Vicente Sierra, este documento testimonia en forma indubitable la fecha en que San Mart\u00edn pidi\u00f3 su autorizaci\u00f3n para pasar a Lima. Cuando el 31 de julio de 1819 elev\u00f3 su renuncia al Ej\u00e9rcito de los Andes, dijo lo siguiente: \u00abHall\u00e1bame al servicio de Espa\u00f1a en 1811, con el empleo de Comandante de Escuadr\u00f3n del Regimiento Borb\u00f3n, cuando tuve las primeras noticias del movimiento general de las Am\u00e9ricas. Su objetivo primitivo era su emancipaci\u00f3n del gobierno tir\u00e1nico de la pen\u00ednsula. Desde ese momento, me decid\u00ed a emplear mis cortos servicios a cualquiera de los puntos que se hayan insurreccionado. Prefer\u00ed venirme a un pa\u00eds nativo, en el que me he empleado en cuanto a todo lo que ha estado a mi alcance\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de esto, queda claro que San Mart\u00edn no era solo un hombre de ideas militares, como lo describe falsamente Mitre en la historia oficial argentina, sino tambi\u00e9n un hombre de ideas pol\u00edticas, ya que el nacido en Yapey\u00fa, con esta carta, deja sentenciado que ya hab\u00eda juzgado el destino del Imperio espa\u00f1ol. El mismo no se dirimir\u00eda en la pen\u00ednsula, sino en Am\u00e9rica, especialmente a sabiendas de que Espa\u00f1a estaba invadida por Napole\u00f3n desde 1808.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que es posible, seg\u00fan se desprende de la historia narrada por Vicente Sierra, es que San Mart\u00edn quiz\u00e1s haya estado aliado moment\u00e1neamente con el plan Maitland de los ingleses para dominar Am\u00e9rica. Esto se debi\u00f3 a que estaba subordinado a las tropas inglesas que colaboraban con los espa\u00f1oles en la defensa contra la invasi\u00f3n de los franceses. Sin embargo, esto no implica que San Mart\u00edn terminara siendo un instrumento para el fin ingl\u00e9s, ya que apenas pis\u00f3 Am\u00e9rica su objetivo fue la emancipaci\u00f3n americana por encima de cualquier inter\u00e9s europeo. San Mart\u00edn siempre se refiere a la independencia como \u00abamericanista\u00bb antes que argentina, debido a que apostaba a la unidad continental o lo que hoy se denomina \u00abLa Patria Grande\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Que los cuatro virreinatos americanos \u2014Virreinato de Nueva Espa\u00f1a (1535), Virreinato del Per\u00fa (1542), Virreinato de Nueva Granada (1717) y Virreinato del R\u00edo de la Plata (1776)\u2014 terminaran divididos en 20 rep\u00fablicas jam\u00e1s fue la idea del general San Mart\u00edn. Si, en cambio, fueron culpables y responsables personajes subordinados a la influencia sajona, como Carlos Mar\u00eda de Alvear o ese ser \u00abde pocas luces y apagadas\u00bb, llamado Bernardino Rivadavia.<\/p>\n\n\n\n<p>Remitiendo a Carlos Mar\u00eda de Alvear, compa\u00f1ero de San Mart\u00edn en la Logia Lautaro, vale la pena aclarar el concepto de logia (sociedades secretas que cobran fuerza entre finales del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX), pero que existieron desde cientos de a\u00f1os atr\u00e1s. La principal diferencia va a estar dada en que al concepto hist\u00f3rico de \u00absociedad secreta\u00bb se le va a unir la ideolog\u00eda denominada \u00abmas\u00f3nica\u00bb, lo cual s\u00ed fue novedoso a comienzos del siglo XIX.<\/p>\n\n\n\n<p>Relacionado con esta uni\u00f3n, Sierra sentencia lo siguiente: \u00abContribuyeron a oscurecer el problema sobre la Logia Lautaro las ideas que Zapiola proporcion\u00f3 a Mitre y cuantos posteriormente escribieron sobre el tema. Las contradicciones que se anotan en las informaciones, las diferencias en las fechas y en los detalles. Todo hizo que la fantas\u00eda sea motivo esencial de la literatura gestada por tal cuesti\u00f3n. Uno de los tantos supuestos es que la Gran Uni\u00f3n Americana y la Logia Lautaro fueron una misma cosa. Que San Mart\u00edn haya sido iniciado en la masoner\u00eda es un hecho notorio. A esto se suma que la oportunidad de la iniciaci\u00f3n mas\u00f3nica tuviera lugar en Gran Breta\u00f1a, a ra\u00edz de haber ca\u00eddo prisionero de los ingleses con motivo de su bautismo de fuego en el combate naval de San Vicente de 1804\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que est\u00e1 diciendo Sierra es que San Mart\u00edn no comienza a ir a reuniones de logias mas\u00f3nicas cuando estuvo en Inglaterra, tres meses antes de arribar a Argentina, sino que recibi\u00f3 invitaciones ya estando en la ciudad espa\u00f1ola de C\u00e1diz.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/images-25.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-41016\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/images-25.jpg 640w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/images-25-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de que haya aceptado la invitaci\u00f3n, no lo convierte autom\u00e1ticamente en mas\u00f3n, debido a que toma sus decisiones pol\u00edticas y militares estrat\u00e9gicas de acuerdo con sus intereses. Esto se observa claramente cuando desobedece al Directorio de Buenos Aires, encabezado por Jos\u00e9 Rondeau, y prosigue su marcha (1819\/1820) rumbo al Per\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo a la batalla de San Vicente (14 de febrero de 1797), San Mart\u00edn logra regresar a Espa\u00f1a a trav\u00e9s de un canje de prisioneros. Vicente Sierra relata que los liberados fueron beneficiados debido a la intervenci\u00f3n de la masoner\u00eda brit\u00e1nica, pero especifica en su texto lo siguiente: \u00abQue las reuniones de los americanos en C\u00e1diz y en Londres adoptaran normas mas\u00f3nicas para considerar la situaci\u00f3n de Am\u00e9rica es comprensible, pues ni en Espa\u00f1a ni en Inglaterra durante 1811 se ve\u00edan con simpat\u00eda las tendencias independentistas. Pero todo eso no explica por qu\u00e9 San Mart\u00edn se decidi\u00f3 por tal prop\u00f3sito. Se ha dicho que tras \u00e9l y sus amigos estaba la voluntad inglesa, pero nada menos cierto\u00bb, y escribe a continuaci\u00f3n: \u00abEn una carta de Manuel Castilla a Robert Stappel, designado c\u00f3nsul ingl\u00e9s en Buenos Aires en 1812, de la cual existe una copia dada a conocer por el historiador argentino Enrique de Gand\u00eda, San Mart\u00edn fue acusado de agente franc\u00e9s y acusado falsamente de recibir dinero por parte del ayudante de campo del mariscal Victor, que tambi\u00e9n estuvo prisionero en C\u00e1diz\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, tambi\u00e9n se cita a Manuel de Castilla cuando se relaciona la llegada de San Mart\u00edn y su cofrad\u00eda con el nombramiento de Pueyrred\u00f3n como miembro del Triunvirato. Sierra desmiente esta idea alegando: \u00abSi hay algo por lo que se puede considerar a San Mart\u00edn, es el odio con el que juzg\u00f3 todo lo franc\u00e9s, como reacci\u00f3n a las escenas de horror que hab\u00eda visto realizar a los soldados de Napole\u00f3n. Cuando evocaba esos recuerdos, se exaltaba sin poder dominarse\u00bb. Esto que comenta Sierra est\u00e1 testificado en las diversas cartas \u00edntimas que dirigi\u00f3 San Mart\u00edn a sus familiares y amigos.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de todo esto, podemos sumar al an\u00e1lisis de Vicente Sierra, en relaci\u00f3n con las caracter\u00edsticas de la Logia Lautaro, el an\u00e1lisis del padre jesuita Guillermo Furlong en su libro titulado \u00abEl General San Mart\u00edn\u00bb. En el mismo, el padre Furlong se pregunta si San Mart\u00edn era mas\u00f3n, cat\u00f3lico de\u00edsta o te\u00edsta, analiz\u00e1ndolo desde el punto de vista formal cat\u00f3lico. As\u00ed, constata que San Mart\u00edn se casa por la Iglesia y tambi\u00e9n bautiza a su hija.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro punto de vista es el del historiador Jos\u00e9 Mar\u00eda Rosa. Este confirma que San Mart\u00edn se inicia en la masoner\u00eda frecuentando reuniones en Londres, pero que nunca lleg\u00f3 a tener un cargo jer\u00e1rquico en la misma, a diferencia de Carlos Mar\u00eda de Alvear, Juli\u00e1n \u00c1lvarez, Roque P\u00e9rez, Gregorio Tagle, Bartolom\u00e9 Mitre o Domingo Faustino Sarmiento. Jos\u00e9 Mar\u00eda Rosa es a\u00fan m\u00e1s pragm\u00e1tico, alegando que en la Buenos Aires de 1812, para hacer carrera, solo hab\u00eda dos opciones. Una era estar bajo el ala de la Iglesia, y San Mart\u00edn, en relaci\u00f3n con esto, era cat\u00f3lico, pero no muy af\u00edn a lo clerical. El otro camino era la masoner\u00eda, que actuaba en las sombras, poco conocida y que garantizaba el secreto y la camarader\u00eda. San Mart\u00edn decide inmiscuirse en las logias, pero bajo su concepto de secretismo, no como mas\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En relaci\u00f3n con la Logia Lautaro, Sierra describe lo siguiente: \u00abLos viajeros llegados en la Fragata Canning arribaron a Buenos Aires en 1812, teniendo planes concretos de acci\u00f3n. Una vez en suelo americano organizaron lo que se llam\u00f3 la Logia Lautaro, entidad destinada a constituirse en centro directivo de la acci\u00f3n pol\u00edtica\u00bb. Es muy importante destacar que la revoluci\u00f3n de San Mart\u00edn de 1812 tom\u00f3 por sorpresa a los dirigentes de Buenos Aires, ya que por aquel entonces no hab\u00eda partidos pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Prosigue Sierra con las siguientes palabras: \u00abCon la creaci\u00f3n de la Logia Lautaro se procur\u00f3 dotar a la Revoluci\u00f3n de una meta precisa y clara: la Independencia. La Logia, por su parte, funcionar\u00e1 como un organismo rector para la mejor realizaci\u00f3n de sus fines\u00bb. \u00bfFue la Logia Lautaro un organismo mas\u00f3nico?, se pregunta Sierra, y recurre al trabajo de Mart\u00edn Lazcano titulado \u00abLas Sociedades Secretas Pol\u00edticas y Mas\u00f3nicas en Buenos Aires 1795-1816\u00bb. En dicho trabajo, el porte\u00f1o y mas\u00f3n Lazcano lo ha negado rotundamente, incluso contrariando las historias descritas por Bartolom\u00e9 Mitre, a partir de la base de la dudosa informaci\u00f3n que este obtuvo de parte del general Zapiola. Hay que destacar que Zapiola, debido a su edad y sus achaques, no se encontraba con la habilidad mental para evitar confundir hechos reales con circunstancias de la memoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Sierra tambi\u00e9n intenta despejar un interrogante clave: \u00bfFue la Lautaro una entidad secreta de ritual mas\u00f3nico en cuya composici\u00f3n intervinieron mayormente masones? Retoma a Lazcano, que investig\u00f3 muchos aspectos de su organizaci\u00f3n y cada uno de los informes que Zapiola envi\u00f3 a Mitre. As\u00ed demostr\u00f3 que la Logia Lautaro no pas\u00f3 de ser una de las tantas sociedades secretas que, en el curso del siglo XIX, lucharon por la liberaci\u00f3n de los reg\u00edmenes gubernamentales similares a las organizaciones de tipo \u00abcarbonarias\u00bb (Italia), ajenas en absoluto a la injerencia de la francmasoner\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay un documento de Lazcano que parece concluyente: \u00abCuando en 1820 se produce la ca\u00edda del r\u00e9gimen directorial, previa desobediencia civil de San Mart\u00edn a la Logia Lautaro en 1819, el delegado del gobierno de Chile en Buenos Aires, Miguel de Za\u00f1artu, que era miembro de la Logia Lautaro de Buenos Aires y de la de Santiago de Chile, env\u00eda una carta a O&#8217;Higgins donde le hizo saber de una serie de hechos en los cuales imput\u00f3 a los masones que ocupaban cargos en la Logia Lautaro. Su fin era prevenir a O&#8217;Higgins de la Logia Lautaro (O&#8217;Higgins tambi\u00e9n era mas\u00f3n). Espec\u00edficamente, Miguel de Za\u00f1artu denunci\u00f3 la acci\u00f3n de las logias mas\u00f3nicas y dio el nombre de una de ellas, denominada \u00abDel Sol\u00bb, que actuaba en contra de la Logia Lautaro de Chile. Todo esto demuestra que los lautarinos no fueron necesariamente masones, ni la organizaci\u00f3n, fuera de los rituales, tuvo mucho que ver con las logias aut\u00e9nticamente mas\u00f3nicas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>De los documentos que expone Mart\u00edn Lazcano en su libro sobre las logias secretas y mas\u00f3nicas se desprende que los lautarinos, antes que nada, quisieron independizar y organizar Am\u00e9rica dentro de normas constitucionales que garantizaran la libertad civil y la igualdad ante las leyes. En tal sentido, con la organizaci\u00f3n logista lo que se procur\u00f3 fue crear una entidad que sirviera a los gobiernos de gu\u00eda y consejera ante la carencia de organizaciones pol\u00edticas con ideas precisas de gobierno. La falta de ideas certeras dejaba a estos a merced de las improvisaciones, sin saber en qui\u00e9n confiar ni en qui\u00e9n apoyarse.<\/p>\n\n\n\n<p>El car\u00e1cter de este tipo de logias secretas no mas\u00f3nicas se vio con total claridad en 1816, cuando, al tener que hacerse cargo Juan Mart\u00edn de Pueyrred\u00f3n como Director Supremo, San Mart\u00edn lo inst\u00f3 a reorganizar la Logia Lautaro y entrar como miembro de la misma, para utilizarla como organismo de orientaci\u00f3n y consejo, que ten\u00eda la suprema aspiraci\u00f3n de afirmar la Independencia de Am\u00e9rica por encima de cualquier otro inter\u00e9s extranjero.<\/p>\n\n\n\n<p>Para finalizar, podemos agregar el accionar de la Logia Lautaro derrotando al Primer Triunvirato el 8 de octubre de 1812, al comando de San Mart\u00edn y Alvear. Esto se debi\u00f3 a que, m\u00e1s all\u00e1 de Chiclana, Paso y Sarratea, las directrices de ese Primer Triunvirato eran dadas por Bernardino Rivadavia, un infiltrado de la causa patri\u00f3tica ligado a intereses liberales anglosajones y, por ende, masones (como hacer ocultar la bandera creada por Belgrano o su fidelidad a los consejos de Gran Breta\u00f1a). La Logia Lautaro era principalmente una organizaci\u00f3n secreta con fines pol\u00edticos americanos continentales, no colonialistas europeos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto se observa en c\u00f3mo promueven la Asamblea del A\u00f1o XIII (1813-1815), que debi\u00f3 declarar la Independencia, pero que finalmente no hizo absolutamente nada por eso, sino todo lo contrario. Ah\u00ed se puede perfilar n\u00edtidamente la diferencia entre Carlos Mar\u00eda de Alvear, que s\u00ed era mas\u00f3n, y Jos\u00e9 de San Mart\u00edn, que no lo era. San Mart\u00edn quer\u00eda la independencia de Espa\u00f1a de las Provincias Unidas del R\u00edo de la Plata, mientras Carlos de Alvear cobardemente envi\u00f3 un mensaje, a trav\u00e9s de su ministro de Relaciones Exteriores, Manuel Jos\u00e9 Garc\u00eda, al primer ministro brit\u00e1nico Lord Castlereagh, en el que le ofrec\u00eda las Provincias Unidas del R\u00edo de la Plata en protectorado de Gran Breta\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el 9 de julio de 1816 se declar\u00f3 la Independencia de las Provincias Unidas del R\u00edo de la Plata, que, a diferencia de Buenos Aires, ten\u00eda como fin mantener la unidad territorial del Virreinato del R\u00edo de la Plata y la visi\u00f3n continentalista y de Patria Grande que persegu\u00eda Jos\u00e9 de San Mart\u00edn, a diferencia de la masoner\u00eda, que trabajaba a favor de lograr la balcanizaci\u00f3n del Virreinato.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A partir del tomo V de Vicente Sierra, de \u00abHistoria de la Argentina\u00bb; el tomo<\/p>\n","protected":false},"author":42,"featured_media":41016,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[1129,15],"tags":[],"class_list":["post-41014","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-foco","category-sociedad"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41014"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/42"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41014"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41014\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":41019,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41014\/revisions\/41019"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/41016"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41014"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41014"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41014"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}