{"id":39390,"date":"2025-11-22T14:47:06","date_gmt":"2025-11-22T17:47:06","guid":{"rendered":"https:\/\/revistabife.com\/?p=39390"},"modified":"2025-11-22T14:47:07","modified_gmt":"2025-11-22T17:47:07","slug":"tras-16-anos-paraninfos-dejo-la-apatia-de-lado-y-abrazo-el-groove","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2025\/11\/22\/tras-16-anos-paraninfos-dejo-la-apatia-de-lado-y-abrazo-el-groove\/","title":{"rendered":"TRAS 16 A\u00d1OS, PARANINFOS DEJ\u00d3 LA APAT\u00cdA DE LADO Y ABRAZ\u00d3 EL GROOVE"},"content":{"rendered":"\n<p>El fil\u00f3sofo \u00c9tienne Souriau ve\u00eda al mundo como una coreograf\u00eda en un flow infinito.&nbsp;\u201cPeque\u00f1o galope del caballo, que golpea la tierra al ritmo del anapesto\u2026\u201d, escribi\u00f3, dejando ver que moverse no es solo cambiar de lugar, sino crear sentido. En ese vaiv\u00e9n se juega algo m\u00e1s que lo f\u00edsico: una pulsaci\u00f3n est\u00e9tica que atraviesa la danza, el cine, la escultura,&nbsp;cualquier arte donde haya vida y ritmo.<\/p>\n\n\n\n<p>El movimiento, entonces, se vuelve palabra y gesto. Es el lenguaje con el que el arte respira, un puente entre lo sensible y lo simb\u00f3lico, entre lo que se ve y lo que se siente.&nbsp;En un circuito musical que se ha achicado, porque los locales para tocar se cuentan con los dedos de una mano y aun as\u00ed los aforos se llenan de los que tienen que estar,&nbsp;porque adem\u00e1s tambi\u00e9n entienden que es una manera de ponerle el cuerpo a los tiempos que corren de este pan\u00f3ptico digital que estamos inmersos,&nbsp;y de salir a sacudir un rato la abulia a veces para salvaguardar la salud mental.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"576\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/687b6927-c037-4ab0-bc2c-ac46cafea7c7-1-576x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-39391\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/687b6927-c037-4ab0-bc2c-ac46cafea7c7-1-576x1024.jpg 576w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/687b6927-c037-4ab0-bc2c-ac46cafea7c7-1-169x300.jpg 169w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/687b6927-c037-4ab0-bc2c-ac46cafea7c7-1.jpg 720w\" sizes=\"(max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Mi primer acercamiento a Paraninfos fue&nbsp;en 2011 en&nbsp;el Viejo Villo -hoy Jake al Rey-. Pas\u00f3 mucho tiempo, varios integrantes, y finalmente en su \u00faltima presentaci\u00f3n lucen renovados y mucho menos ap\u00e1ticos, desmarcandos\u00e9 del lastre de la no pose y resolviendo como una onda expansiva de amplitud modulada.<\/p>\n\n\n\n<p>Personalmente, me entusiasma cuando en este caso hay una b\u00fasqueda de experimentaci\u00f3n, de nuevos paisajes y mutaciones. El rock&nbsp;debe ser siempre inquieto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 cambio entre Sedantes&nbsp;para los cielos&nbsp;-primer disco de la banda- y este \u00faltimo trabajo?<\/p>\n\n\n\n<p><em>Le\u00f3n (guitarrista y vocalista): <\/em><em>\u201cSedantes fue nuestra primera experiencia en estudio con una idea clara de preproducci\u00f3n, producci\u00f3n a fondo y un trabajo de ensayo minucioso. Fue un gran salto poder trabajar con Javier Oros en la mezcla; nos ense\u00f1\u00f3 much\u00edsimo sobre el trabajo en estudio.<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>Tambi\u00e9n escuchamos y escuchamos los demos grabados muchas veces sin la voz como sistema compositivo<\/em><em>. <\/em><em>Con Los Mares Ausentes decidimos dar un paso m\u00e1s: trabajar con un productor, Mauri Ponce, y renovar la apuesta. Involucramos otro o\u00eddo, nos abrimos a descubrir cosas nuevas. A veces, cuando compon\u00e9s, termin\u00e1s eligiendo caminos c\u00f3modos; pero en este proceso, los arreglos fueron apareciendo de manera espont\u00e1nea. As\u00ed dejamos de resolver las cosas como siempre lo hac\u00edamos, y eso nos permiti\u00f3 encontrar una nueva forma de hacer m\u00fasica<\/em><em>\u201d.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, despu\u00e9s de m\u00e1s una d\u00e9cada, el sonido de la banda se mueve en un territorio sin miedo al roce del goce: guitarras que pueden ser filosas o l\u00edquidas en esa b\u00fasqueda vers\u00e1til que dan los pedales, voces que bordean la confesi\u00f3n, una r\u00edtmica que golpea m\u00e1s por convicci\u00f3n que por estridencia. Paraninfos transita hoy, con esta formaci\u00f3n, una zona donde el rock todav\u00eda se siente vivo, pero se deja atravesar por atm\u00f3sferas, ruidos, capas, secuencias. Y es en el vivo&nbsp;donde todo eso cobra sentido. En estudio las canciones parecen maquetas; en vivo ganan gain porque se vuelven animales, se estiran, se deforman, vuelven distintas y se completa lo f\u00edsico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><strong><em>Groove Narc\u00f3tico<\/em><\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong><em><\/em><\/strong><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El viernes de 7 noviembre en Ruda ingresan al escenario en fila india,&nbsp;irrumpen el aire del local vestidos con mamelucos futuristas, al mejor estilo <strong>Devo <\/strong>o<strong>&nbsp;Los Encargados<\/strong>, generando un impacto inmediato con su propuesta. Posteriomente,&nbsp;Le\u00f3n me dice que \u201chay un gran disfrute en la producci\u00f3n de los shows\u201d. &nbsp;Y&nbsp;es que tienen todos la misma jerarqu\u00eda en pos de construir un show cuidado en la totalidad de la est\u00e9tica y en el sonido de canciones, y finalmente lo m\u00e1s importante est\u00e1 en la conexi\u00f3n emocional como veh\u00edculo. Una canci\u00f3n puede comenzar t\u00edmida, casi \u00edntima, y terminar en un estallido donde cada persona se reconoce en algo com\u00fan, aunque no lo pueda nombrar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"576\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/7ecf2eb8-94e2-4d01-9555-79daa8c66bb0-1-576x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-39392\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/7ecf2eb8-94e2-4d01-9555-79daa8c66bb0-1-576x1024.jpg 576w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/7ecf2eb8-94e2-4d01-9555-79daa8c66bb0-1-169x300.jpg 169w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/7ecf2eb8-94e2-4d01-9555-79daa8c66bb0-1.jpg 720w\" sizes=\"(max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Es una comuni\u00f3n rara,&nbsp;una tensi\u00f3n entre lo suave y lo que arde. Quiz\u00e1s, esto tenga que ver con la salida de Raulo Alarc\u00f3n y la incorporaci\u00f3n de Adri\u00e1n Berbera (bajo), y el ingreso de Mauro Forte en guitarras, teclas y voces.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00bfSienten que ahora en el vivo entienden qui\u00e9nes son?<\/p>\n\n\n\n<p><em>S\u00ed, creo que desde hace un tiempo a <\/em><strong><em><strong><em>Paraninfos<\/em><\/strong><\/em><\/strong><em>&nbsp;se lo asocia con la idea de ofrecer shows que van m\u00e1s all\u00e1 de lo musical. Es algo que nos gusta hacer: cuidar cada detalle, desde la vestimenta y el decorado hasta el uso de visuales y la iluminaci\u00f3n. Eso tambi\u00e9n somos nosotros.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Adem\u00e1s, la respuesta del p\u00fablico crece en cada presentaci\u00f3n, y las charlas despu\u00e9s de los shows se vuelven cada vez m\u00e1s valiosas por las devoluciones.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La banda sabe que su propuesta est\u00e1 en construcci\u00f3n permanente. Adem\u00e1s, no buscan sonar &#8220;perfectos&#8221;, buscan sonar enteramente propios. Y esa b\u00fasqueda no es un extremo al que se llega, sino un estado en el territorio que se habita. Como un ensayo largo que nunca termina. Una identidad que se afianza no por fijarse en las formas, sino por transformarse.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00bfEl \u00faltimo EP lleva algo de diario \u00edntimo y algo de cr\u00f3nica urbana en busca de lo trascendente?<\/p>\n\n\n\n<p><em>Las letras reflexionan sobre un concepto muy presente en Los mares ausentes y en Paraninfos: la <\/em><strong><em><strong><em>constante transformaci\u00f3n del ser<\/em><\/strong><\/em><\/strong><em>. El personaje atraviesa diversos estadios \u2014del epitafio al recuerdo, del paso hacia el otro lado\u2014 entendidos no solo como vida y muerte, sino como un proceso continuo de cambio. Esta idea se vincula con la <\/em><strong><em><strong><em>b\u00fasqueda sonora<\/em><\/strong><\/em><\/strong><em>&nbsp;y la <\/em><strong><em><strong><em>canci\u00f3n nunca escrita<\/em><\/strong><\/em><\/strong><em>, s\u00edmbolo de una creaci\u00f3n latente. Finalmente, plantea una <\/em><strong><em><strong><em>actitud vital<\/em><\/strong><\/em><\/strong><em>: disfrutar cada experiencia y avanzar con tenacidad en la construcci\u00f3n de un <\/em><strong><em><strong><em>universo on\u00edrico propio<\/em><\/strong><\/em><\/strong><em>.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Lo personal nunca se separa del mundo que arde alrededor: hay memoria, hay preguntas, hay ruido y hay deseo. La instrumentaci\u00f3n, por su parte, se mueve en esa tensi\u00f3n entre precisi\u00f3n y caos: nada sobra, pero tampoco nada est\u00e1 demasiado controlado todo est\u00e1n en su lugar. Siempre hay un margen para el accidente, para el temblor, para lo que aparece cuando la m\u00fasica deja de obedecer.<\/p>\n\n\n\n<p>En un momento cr\u00edtico donde pareciera que todo se juega en los algoritmos, tendencias,&nbsp;est\u00edmulos fugaces&nbsp;y cinismo amargo. Paraninfos, finalmente,&nbsp;insiste en el encuentro real. En la sala, en el boliche chico, en el escenario apretado donde los cables se cruzan con las miradas. Insisten en la m\u00fasica como un lugar de verdad, aunque sea una verdad moment\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><strong><em>LA UTOPIA COMO RA\u00cdZ<\/em><\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong><em><\/em><\/strong><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hay bandas que no se conforman con tener bocha de canciones, grabar y subirlas. Hay bandas que antes necesitan armar un territorio. <strong>Naturaleza Ut\u00f3pica<\/strong><strong>, quienes abrieron el show de Paraninfos, est\u00e1 en<\/strong>&nbsp;una b\u00fasqueda que no se apoya solo en la m\u00fasica sino en una forma de estar en el mundo. Algo sencillo, quiz\u00e1s, pero nada f\u00e1cil: hacer que la m\u00fasica vuelva a ser encuentro.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el vamos me llamo la atenci\u00f3n la potencia de su nombre que trasciende su propio significado y se convierte en un concepto por s\u00ed mismo; todo eso me hizo pensar sotto voce, lo que dec\u00eda la escritora de ficci\u00f3n, utopista y humanista por excelencia, \u00darsula K. Leguin \u201cTener ra\u00edces, no enemigos\u201d, en el libro \u201cM\u00e1s vasto que los imperios y m\u00e1s lento\u201d; la idea de una&nbsp;sociedad que no necesita enemigos es aquella que ha superado la dial\u00e9ctica de la confrontaci\u00f3n (nosotros <em>versus<\/em>&nbsp;ellos).<\/p>\n\n\n\n<p>Con la impronta de <em>Girl Power<\/em>&nbsp;que aporta su vocalista Micaela Romero, la propuesta de <strong>Naturaleza Ut\u00f3pica<\/strong>&nbsp;se distingue por su fuerza sutil, lejos de la estridencia, pero cargada de autenticidad y sensibilidad. No necesitan el golpe frontal ni el truco del shock. Su potencia es m\u00e1s lenta.&nbsp;Los temas comienzan casi t\u00edmidos, como si la banda estuviera tanteando el espacio, probando la temperatura emocional del lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Solferina&#8221;, el \u00faltimo single lanzado, aborda la lucha \u00edntima contra la depresi\u00f3n y la fragilidad de la salud mental. La canci\u00f3n retrata la sensaci\u00f3n de estar perdido, envuelto en el ruido interno y la oscuridad que caracterizan estos estados. Llega un momento en que, a trav\u00e9s de la persistencia y la b\u00fasqueda incansable de la propia voz, el universo se reordena&nbsp;cuando <strong>encuentran la frecuencia justa<\/strong>, el punto exacto de resonancia entre el caos interior y el mundo exterior.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCreemos mucho en la idea de transformar, siempre que se pueda, las experiencias,&nbsp;malas u horribles en algo que nos juegue a favor, en algo positivo\u201d, dice Micaela.<\/p>\n\n\n\n<p>.\u201cYo, personalmente, luch\u00e9 toda mi vida con esto de ser rara, y siento que este momento que estamos viviendo tambi\u00e9n les toca a mis amigos desde distintos lugares, porque a cada uno le pasan cosas diferentes y ninguno es igual al otro. Pero aprendimos a usar esas experiencias que en otros momentos pudieron haber sido muy negativas a nuestro favor, a transformar lo horrible en algo bueno, y eso tiene mucho que ver con animarse a hablar de lo que nos pasa. En lo personal, hoy me encanta ser rara\u201d, agrega.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"585\" height=\"822\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/WhatsApp-Image-2025-11-22-at-14.35.11.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-39393\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/WhatsApp-Image-2025-11-22-at-14.35.11.jpeg 585w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/WhatsApp-Image-2025-11-22-at-14.35.11-214x300.jpeg 214w\" sizes=\"(max-width: 585px) 100vw, 585px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>No hay consignas, no hay serm\u00f3n. Todo se dice desde la sensaci\u00f3n, y de lo vivido como quien comparte un secreto que en realidad todos ya sab\u00edamos, pero nadie se animaba a nombrar. Frecuentemente, la \u00fanica opci\u00f3n es asumir la responsabilidad. Toca cargar la mochila y tomar la iniciativa de hacerlo o decirlo, simplemente porque nadie m\u00e1s lo est\u00e1 haciendo.&nbsp;La \u00faltima tocata en Ruda la sala acompa\u00f1\u00f3 como quien sostiene una fogata en la noche.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El fil\u00f3sofo \u00c9tienne Souriau ve\u00eda al mundo como una coreograf\u00eda en un flow infinito.&nbsp;\u201cPeque\u00f1o galope<\/p>\n","protected":false},"author":39,"featured_media":39392,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[19,1129],"tags":[],"class_list":["post-39390","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-en-foco"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39390"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/39"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39390"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39390\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":39394,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39390\/revisions\/39394"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39392"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39390"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39390"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39390"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}