{"id":3888,"date":"2020-05-09T16:53:22","date_gmt":"2020-05-09T19:53:22","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=3888"},"modified":"2020-05-09T17:55:49","modified_gmt":"2020-05-09T20:55:49","slug":"cronica-de-un-fumador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2020\/05\/09\/cronica-de-un-fumador\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nica de un fumador"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Tal vez conozcan a mi amigo: hace tiempo que super\u00f3 los sesenta a\u00f1os, aunque no le importa porque est\u00e1 seguro de ser inmortal; su rasgo m\u00e1s significativo es el bigote a lo Nietzsche, tupido y manchado de nicotina: parece tener vida aparte; tres cent\u00edmetros arriba se le ven dos ojitos peque\u00f1os \u2013no achinados- como los de un cuy; se le arruga la frente cuando pone cara de loco y <strong>se r\u00ede como un vampiro sin madre<\/strong>; pelado en la zona frontal y parietal y con algunas chuzas en la zona occipital; no es alto ni bajo; tiene una panza cervecera; arrastra los pies al caminar; sufre mucho, escribe mucho y fuma sin parar. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp; Su nombre es <strong>Alberto Laiseca<\/strong>. Lo conoc\u00ed una noche en que yo buscaba a los monstruos que habitan debajo de las camas y fue \u00e9l quien me advirti\u00f3 que no aparecen si se los busca, sino cuando se los evita. Por eso solo ven monstruos aquellos que duermen con las sabanas y cobijas hasta la nariz. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp; Bien saben de qui\u00e9n estoy hablando, pero no s\u00e9 si lo conocen tanto como yo. Hay una verdad que quiz\u00e1s no sepan y es que Laiseca est\u00e1 desquiciado. Es dif\u00edcil darse cuenta porque, una, es muy buen actor; otra, <strong>la locura suele ser contagiosa<\/strong>, entonces se dificulta saber qui\u00e9n es el loco porque nosotros nunca somos los locos, s\u00ed, lo escuchamos hablar, moverse y hacer morisquetas y nos vemos reflejados, claro, ninguno est\u00e1 loco o el mundo est\u00e1 loco, etc\u00e9tera. &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Su rasgo m\u00e1s significativo es el bigote a lo Nietzsche, tupido y manchado de nicotina: parece tener vida aparte&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp; Esta ma\u00f1ana, despu\u00e9s fumar su \u00faltimo cigarrillo Gavil\u00e1n, tuvo una reca\u00edda (\u00bf<em>o una<\/em> <em>levantada?<\/em>) desatando una crisis nerviosa, desmantelando su faceta homicida. Claro, la abstinencia\u2026 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u00a0 El primer s\u00edntoma fue la <strong>ira<\/strong>. \u201c<em>Che, Laiseca, nada de cigarrillos en ning\u00fan lado<\/em>\u201d le dije y ah\u00ed nom\u00e1s <strong>me revole\u00f3 con un buda<\/strong> en miniatura que ten\u00eda en la mesita de luz. Logr\u00e9 esquivarlo y se hizo trizas contra la pared. Quiz\u00e1s lo haya tomado como una mala conducta el haber esquivado el buda porque se levant\u00f3 y camin\u00f3 hacia m\u00ed refunfu\u00f1ando, frunciendo la boca, moviendo los bigotes como cada vez que le est\u00e1 por meter una pi\u00f1a a alguien. Yo me puse en guardia como para empezar una pelea. \u201c<em>Qu\u00e9 te pasa, imb\u00e9cil<\/em>\u201d me dijo y se volvi\u00f3 a acostar, d\u00e1ndole pu\u00f1etazos a la almohada. De pronto pareci\u00f3 tranquilizarse y con voz mon\u00f3tona (de loco) me dec\u00eda \u201c<em>Esta noche no se te ocurra dormirte porque te matar\u00e9 como Edgar Poe al viejo del ojo azulado; como Dostoievski a esas pobres viejas a hachazos; como Michel Houellebecq a Michel Houellebecq<\/em>\u2026\u201d y as\u00ed qued\u00f3 unos quince minutos rememorando asesinatos literarios.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp; El segundo s\u00edntoma fue la <strong>ansiedad<\/strong>. Se acostaba &#8211; se levantaba \u2013 se sentaba en el sill\u00f3n \u2013 abr\u00eda las ventanas \u2013 sent\u00eda frio y las volv\u00eda a cerrar \u2013 iba hasta el ba\u00f1o y se sentaba en el inodoro \u2013 volv\u00eda al sill\u00f3n \u2013 pon\u00eda las manos en la entrepiernas porque no le dejaban de temblar \u2013 transpiraba \u2013 intentaba forrar libros pero el tembleque de las manos no lo dejaba \u2013 fracasaba \u2013 intentaba armar cigarrillos con una servilleta rellen\u00e1ndola de yerba mate o albahaca u or\u00e9gano &#8211; fracasaba \u2013 <strong>todo lo que ten\u00eda forma de cigarrillo iba al tacho de basura. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Esta ma\u00f1ana, despu\u00e9s fumar su \u00faltimo cigarrillo Gavil\u00e1n, tuvo una reca\u00edda (\u00bf<em>o unalevantada?<\/em>) desatando una crisis nerviosa, desmantelando su faceta homicida. Claro, la abstinencia&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp; Era insoportable, prefiero al Laiseca\nencolerizado, con ganas de matar. As\u00ed que lo hab\u00eda dejado solo y fui hasta un\nalmac\u00e9n a comprar varios packs de Heineken, para mimarlo un poco. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Cuando volv\u00ed estaba llorando.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp; Entonces el tercer s\u00edntoma fue la <strong>depresi\u00f3n<\/strong>. Lo hab\u00eda encontrado tirado en el piso fr\u00edo, descalzo y con la camisa desprendida; ten\u00eda los bigotes chamuscado por haber intentado vaya uno a saber qu\u00e9 tontera. Me sent\u00e9 en el sill\u00f3n con dos botellas de cerveza a esperar que dejara de mirar el cielorraso y se levantara. \u201c<em>Reci\u00e9n volv\u00ed del m\u00e1s all\u00e1<\/em>\u201d me dijo, desde el suelo, medio llorisqueando. \u201c<em>Y por qu\u00e9 no te quedaste<\/em>\u201d le pregunt\u00e9. \u201c<em>Porque all\u00e1 <strong>no hay tetas ni cigarrillos: es un infierno<\/strong>\u201d \u201cAc\u00e1 tampoco pero consegu\u00ed algunas cervezas<\/em>\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp; Por suerte me hizo caso y se levant\u00f3, mansito, y se sent\u00f3 en el otro sill\u00f3n con su botella. De trago en trago iba soltando <strong>frases existencialistas<\/strong>, como queriendo dar un discurso sobre el absurdo, la vida, la muerte, esas cosas que muchos hablan para seducir a\u2026 \u00bfuna mujer, un hombre, un alumno, un profesor? \u00bfCon qu\u00e9 fin? \u00bfTener sexo? \u00bfSentirse un intelectual? Ignorando lo que me dec\u00eda hab\u00eda reanudado la lectura de una novela de Arguedas y, cada vez que bajaba el libro,<strong> lo ve\u00eda intentando suicidarse<\/strong> de muchas maneras diferentes, pero no lo reten\u00eda, porque s\u00e9 que Laiseca es inmortal. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;Ah, ma\u00f1ana ser\u00e1 otro d\u00eda, amigo Laiseca; <strong>no sufras, ya conseguiremos cigarrillos. <\/strong>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En medio de la psicosis por la escasez de cigarrillos, el cronista nos relata, con humor y sutilezas, un d\u00eda de abstinencia de tabaco, s\u00edntoma por s\u00edntoma. Adem\u00e1s resucita al escritor Alberto Laiseca (1941-2016) como personaje principal de la cr\u00f3nica, haci\u00e9ndolo hablar, llorar, gritar, pero sobre todo no dej\u00e1ndolo fumar.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":3891,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[275,15],"tags":[953,952,926],"class_list":["post-3888","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relatos-del-norte-pampeano","category-sociedad","tag-abstinencia","tag-alberto-laiseca","tag-cigarrillos"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3888"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3888"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3888\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3898,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3888\/revisions\/3898"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3891"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3888"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3888"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3888"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}