{"id":38074,"date":"2025-06-07T15:36:16","date_gmt":"2025-06-07T18:36:16","guid":{"rendered":"https:\/\/revistabife.com\/?p=38074"},"modified":"2025-06-07T15:40:56","modified_gmt":"2025-06-07T18:40:56","slug":"la-vieja-queja-del-periodismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2025\/06\/07\/la-vieja-queja-del-periodismo\/","title":{"rendered":"La vieja queja del periodismo"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>I<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Amigo, hoy me despert\u00e9 a la ma\u00f1ana y me formul\u00e9 la siguiente pregunta: \u00bfpor qu\u00e9 cada 7 de junio los periodistas repiten que no son buenos tiempos para el periodismo?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>II<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfExisten los buenos tiempos para el periodismo? \u00bfNo son las circunstancias b\u00e9licas \u2014no literal\u2014 donde florecen la creatividad o el \u00edmpetu de trabajo? Estas afirmaciones dominan el discurso cada a\u00f1o, donde aparece un mal exterior que acecha al ejercicio del periodismo. A excepci\u00f3n, por supuesto, de aquellos hombres y mujeres que tienen la apasionante fatalidad de cubrir conflictos en la Franja de Gaza, Hait\u00ed, El Congo, Nicaragua o Somalia (por poner algunos ejemplos).<\/p>\n\n\n\n<p>No hace falta m\u00e1s que prender la televisi\u00f3n, escuchar la radio o leer una columna de opini\u00f3n sobre el tema para que no se haga menci\u00f3n o \u00e9nfasis en los valores que encarna el rol del periodista.<em> Durante el d\u00eda, cientos de periodistas charlatar\u00e1n desde infames bocas <\/em>sobre los riesgos del oficio, c\u00f3modamente, haciendo del sentido, de la finalidad y la afirmaci\u00f3n del periodismo un enunciado que ha perdido su fuerza, su valor radical y su credibilidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p><em>\u00bfNo son las circunstancias b\u00e9licas \u2014no literal\u2014 donde florecen la creatividad o el \u00edmpetu de trabajo? <\/em><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>III<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los periodistas suelen ser eg\u00f3latras conformistas y suelen deberse m\u00e1s a su p\u00fablico antes que a una idea propia. Si el rating marca el camino discursivo en la televisi\u00f3n, las redes sociales tientan a los periodistas a fijar posici\u00f3n hasta lograr, finalmente, la consagraci\u00f3n ef\u00edmera y \u00faltima: <strong>la viralizaci\u00f3n.<\/strong> De la obsecuencia mezclada con dicha tentaci\u00f3n nace un hijo deforme: los streamers con aspiraciones period\u00edsticas.<\/p>\n\n\n\n<p>El periodismo pas\u00f3 de trabajar por el poder a trabajar al servicio del poder. Por un inter\u00e9s econ\u00f3mico, en el mejor de los casos; o por convicci\u00f3n, en el peor. Existe tambi\u00e9n la combinaci\u00f3n de ambas. Por eso Mart\u00edn Caparr\u00f3s escribi\u00f3 alguna vez: &#8220;Habr\u00eda que hacer periodismo contra la demanda m\u00e1s primaria del p\u00fablico: contra el p\u00fablico. Que periodismo no solo es contar las cosas que algunos no quieren que se sepan. Que periodismo es, cada vez m\u00e1s, contar las cosas que muchos no quieren saber&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p><em>De la obsecuencia mezclada con dicha tentaci\u00f3n nace un bicho deforme: los streamers con aspiraciones period\u00edsticas.<\/em><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>IV<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfexisten los buenos tiempos para el periodismo? Aunque desde el gremio insistan con que <strong>Javier Milei<\/strong> es su verdugo, no debe haber momento m\u00e1s oportuno para las editoriales: vemos libros de conventilleros vendiendo miles de ejemplares con biograf\u00edas del presidente, su hermana, Conan\u2026 o esas con pretensiones sociol\u00f3gicas que intentan explicar la \u00e9poca hasta el hartazgo. Innumerables charlas en universidades, elucubraciones, hasta tesis psicol\u00f3gicas, exponen a diario &#8220;prestigiosos&#8221; escribientes del c\u00edrculo de periodistas de este pa\u00eds sobre el fen\u00f3meno gobernante, pero que, en definitiva, expone el semejante curro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El periodismo no est\u00e1 al borde de la extinci\u00f3n \u2014y no lo digo porque pululen sus escuelas, sostenidas en muchos casos por due\u00f1os de medios de comunicaci\u00f3n para retroalimentar al sistema de precarizaci\u00f3n\u2014. Mientras se desarrolle, tome forma y se expandan las variantes de la obsecuencia, el periodismo va a existir mientras el poder lo necesite.<\/p>\n\n\n\n<p>La obsecuencia es una modalidad necesaria del nuevo periodismo: es cada vez pensar y cuestionar menos para defender y legitimar m\u00e1s. Hay m\u00e1s voceros que periodistas; hay una carrera para ver qui\u00e9n fija una posici\u00f3n y la lleva al extremo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p><em>no debe haber momento m\u00e1s oportuno para las editoriales: vemos libros de conventilleros vendiendo miles de ejemplares con biograf\u00edas del presidente, su hermana, Conan\u2026 o esas con pretensiones sociol\u00f3gicas<\/em><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>VI<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La verdadera carrera del periodismo es contra las m\u00e1quinas. Gran parte de la totalidad de la vida del trabajo ser\u00e1 suplantada, m\u00e1s temprano que tarde, por la inteligencia artificial. No hay redacci\u00f3n en el pa\u00eds \u2014ni en el mundo\u2014 donde no se utilice esta herramienta para laburar menos\u2026 o nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Como un transe\u00fante, uno deambula. De conflictos en conflictos. Uno reconoce en el periodismo la facultad de romper el tablero y de modificar el estado de las cosas. Esto significa el permanente movimiento. Despu\u00e9s, en la vida, en la realidad, van apareciendo tentaciones ingratas y otras conformistas. Uno elige.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque, siendo periodista, pod\u00e9s luchar por un salario digno o no; pod\u00e9s estar precarizado o tercerizado por el Estado o la empresa. Se puede, como cualquier ciudadano, caer en la masa de desocupados que abunda en nuestro pa\u00eds. Pero entonces aparece el movimiento, la reinvenci\u00f3n; la supervivencia, la fuerza m\u00e1s poderosa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p><em>La verdadera carrera del periodismo es contra las m\u00e1quinas. <\/em><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p><br>Puede que lo \u00fanico a lo que te aferres sea al consuelo de escribir, escuchar al otro y reconciliarte, aunque sea un poquito cada vez m\u00e1s, con el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La obsecuencia es una modalidad necesaria del nuevo periodismo: es cada vez pensar y cuestionar menos para defender y legitimar m\u00e1s. Hay m\u00e1s voceros que periodistas<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":38076,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[1129,15],"tags":[2308,2210,2114],"class_list":["post-38074","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-foco","category-sociedad","tag-inteligencia-artificial","tag-jose-tevez-3","tag-periodismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38074"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38074"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38074\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38077,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38074\/revisions\/38077"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38076"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38074"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38074"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38074"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}