{"id":3705,"date":"2020-05-06T17:24:21","date_gmt":"2020-05-06T20:24:21","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=3705"},"modified":"2020-05-06T18:03:01","modified_gmt":"2020-05-06T21:03:01","slug":"los-ingenuonautas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2020\/05\/06\/los-ingenuonautas\/","title":{"rendered":"Los ingenuonautas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Cuando Fernando Pessoa escribi\u00f3 que vivir no es necesario, pero viajar s\u00ed, <strong>no ten\u00eda en mente a Tob\u00edas que se lleva el mate a M\u00e9xico<\/strong> porque \u00e9l toma mate todos los d\u00edas y sin mate no se puede vivir y que no come picante porque le cae mal al est\u00f3mago. Tampoco rondaba sus pensamientos <strong>Luciana que carga un tel\u00e9fono con un millar de fotos en las cuales su rostro afectado obstruye el paisaje.<\/strong> Era Jas\u00f3n la fuente abisal de su apotegma, capit\u00e1n \u00ednclito de h\u00e9roes, que atraves\u00f3 sin parpadear las Simpl\u00e9gades, el Ponto Euxino y el Egeo, hasta llegar a la tierra de C\u00f3lquide en busca del \u00e1ureo vellocino protegido por la serpiente. Era Odiseo la sustancia \u00e9tica de sus reflexiones, aquel que <strong>durante veinte a\u00f1os err\u00f3 por el mundo como un perro diciendo que Nadie era su nombre,<\/strong> luego de sortear a Caribdis, a Polifemo y a las sirenas, de las cuales se dice que son tan lindas que el solo verlas da miedo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Tob\u00edas, sin embargo, no fue a M\u00e9xico, porque en realidad el lugar no le interesaba demasiado, para \u00e9l lo importante era el camino, viajar sin m\u00e1s, <strong>por eso para Tob\u00edas ir al Cairo o a Trenque Lauquen era bastante parecido<\/strong>; y luego de explicarles esto que \u00e9l denominaba su filosof\u00eda de vida a sus amigos durante seis meses, junto con otras ideas profundas, comenz\u00f3 el viaje a Bolivia, primer escal\u00f3n de lo que ser\u00eda su gran expedici\u00f3n latinoamericana. Tob\u00edas quer\u00eda \u201c<em><strong>ver mundo<\/strong><\/em>\u201d, \u201c<em><strong>conocer otras culturas<\/strong><\/em>\u201d, \u201c<em><strong>expandir su experiencia<\/strong><\/em>\u201d, en fin, como dice Tob\u00edas y su estirpe, quer\u00eda \u201c<strong><em>hacer Latinoam\u00e9rica<\/em><\/strong>\u201d. \u00bfHacer Latinoam\u00e9rica? Evidentemente, como otros se creen Napole\u00f3n, Tob\u00edas se cree Sim\u00f3n Bol\u00edvar. Pero no dur\u00f3 veinte a\u00f1os el viaje de Tob\u00edas, que bebi\u00f3 agua del grifo en la Paz y se enferm\u00f3, y a los tres d\u00edas estaba en casa de sus padres con un term\u00f3metro adentro compartiendo en un grupo de mochileros de Facebook recomendaciones y trucos \u00fatiles para los aventureros.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Era Odiseo la sustancia \u00e9tica de sus reflexiones, aquel que durante veinte a\u00f1os err\u00f3 por el mundo como un perro diciendo que Nadie era su nombre&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Luciana, por otro lado, quer\u00eda viajar y trabajar para, como dir\u00eda el sabio Sancho, <strong>matar dos p\u00e1jaros de un tiro,<\/strong> por lo que se anot\u00f3 en una p\u00e1gina de Internet y adelant\u00f3 dinero para irse a juntar manzanas a Australia por tres d\u00f3lares la hora, trabajo que no hubiera hecho ni por el triple de dinero en su pa\u00eds. A Luciana le dejaba la conciencia tranquila el hecho de que, mientras sudaba al sol o limpiaba una casa particular a modo de changa, pod\u00eda balbucear su ingl\u00e9s de siete a\u00f1os en el instituto. Para Luciana, Australia era una mina de oro donde ahorrar para luego viajar por Asia y Europa, ella quiere hacerlo todo ahora porque es joven, <strong>ans\u00eda explorar su individualidad, el \u00e9xtasis vertiginoso del yo frente a la intemperie c\u00f3smica lo antes posible, porque a los veintiocho quiere estar casada con un hombre exitoso y con una segunda vida en el vientre,<\/strong> y como ya tiene veinticinco est\u00e1 obligada a ganar tiempo, tal es la raz\u00f3n que la lleva a organizar en su mente un viaje premium que incluye <em>Francia, Alemania, Inglaterra, Espa\u00f1a, Italia, Austria, Irlanda, Holanda, Dinamarca, Yugoslavia<\/em> (ella todav\u00eda no lo sabe), <em>Rusia, China<\/em>, y varios pa\u00edses m\u00e1s, en cuatro semanas. Adem\u00e1s, como Rep\u00fablica Checa no le interesa demasiado porque <em>qu\u00e9 fotos hay para sacar ah\u00ed<\/em>, piensa comprar el pasaje con conexi\u00f3n en Praga para poder colorear ese pa\u00eds en el tatuaje-planisferio que se hizo en la espalda, junto a una pluma y arriba de un mandala, el mismo d\u00eda que dej\u00f3 la universidad, perdida de tiempo, la universidad, que poco le retribu\u00eda. Si ir a la universidad era, para Luciana, gastar p\u00f3lvora en chimangos, seguramente lo mejor de la jornada lo pasaba enmendando agravios, curando tuertos o estudiando la C\u00e1bala.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Como otros se creen Napole\u00f3n, Tob\u00edas se cree Sim\u00f3n Bol\u00edvar. Pero no dur\u00f3 veinte a\u00f1os el viaje de Tob\u00edas, que bebi\u00f3 agua del grifo en la Paz y se enferm\u00f3&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Luciana, por \u00faltimo, tiene un fetiche por los all-inclusive, sue\u00f1o diurno de la<strong> clase mediaeval argentina<\/strong>, <strong>tomar mojitos con la remera del Che en Varadero mientras se acarician la cinta en la mu\u00f1eca que les otorga acceso a la totalidad del placer.<\/strong> Y no es que yo est\u00e9 en contra de los all-inclusive, soy siempre la m\u00e1s predispuesta a la<em> dejadez<\/em>, pero no deber\u00edan existir en ciudades cumbres donde a-la-mano, en la terminolog\u00eda de Heidegger, se encuentran los bastiones de la historia, la cultura y la gastronom\u00eda, sino en lugares repugnantes, fantasmag\u00f3ricos, aburridos, sin gracia alguna, como Santa Rosa, La Pampa. Eso s\u00ed ser\u00eda un \u00e9xito comercial-espiritual, cuando abran uno en Santa Rosa, yo, la primera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Tob\u00edas y Luciana comparten un objetivo, el de la trascendencia, los alienta el deseo de elevar su ser, pero el sentido com\u00fan del que tanto se enorgullecen y jactan les hace creer que el factor de liberaci\u00f3n de la mente es la distancia, y una no puede dejar de pensar en <strong>Xavier de Maistre,<\/strong> que hizo de su prisi\u00f3n un universo de la experiencia, reciclando un escritorio en l\u00edneas revueltas de trama, y de los cuadros que colgaban mudos en la pared, inagotables profundidades, y de la silenciosa alfombra extensas praderas y metr\u00f3polis. No se puede evitar el reproche maldito de Huysmans que, aplicando un idealismo met\u00f3dico singularizaba y proyectaba y trascend\u00eda su ser en esferas y destinos propios e incompartibles. De lejos se oye el susurro nocturno de la hermosa Sherezade, que a los mil y un relatos sin fronteras donde la imaginaci\u00f3n y la realidad se confunden, agrega uno burl\u00e1ndose de la candidez de los viajeros modernos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Tomar mojitos con la remera del Che en Varadero mientras se acarician la cinta en la mu\u00f1eca que les otorga acceso a la totalidad del placer&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Una benevolencia que practico: <strong>las heladeras ornamentadas barrocamente con imanes superan el mal gusto de los tatuajes planisferios<\/strong>, cada vez que voy a la casa de estos soberbios tropiezamundos cierro la heladera con cr\u00edtica est\u00e9tica y procuro romper tantos como sea posible, y que conste que no lo hago por m\u00ed, sino por ellos, porque creo, como cre\u00eda Plat\u00f3n, que la gente no es mala sino apenas ignorante, a diferencia de lo que el vil Arist\u00f3teles pensaba.<strong> Es tal la ignorancia de los ingenuonautas, que buscan los lugares donde comer utilizando las aplicaciones de su celular que reparten estrellas como quien tira migas de pan a las palomas.<\/strong> Esos encomiados y autorizados puntajes los ponen otros ingenuonautas que no pueden distinguir la luminosidad \u00f3ptima, la armon\u00eda entre el espacio y la m\u00fasica, ni la cantidad de sal que lleva la carne y que hablan a los gritos con la esperanza de que otro de la misma especie los identifique. Esos que determinan si un restaurante es bueno o malo, tambi\u00e9n les ponen cinco estrellas a las pel\u00edculas de Disney, a las de Franchela y a los libros de Benedetti y de Camila Sosa Villalba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Al decir de Calder\u00f3n: en el mundo, en conclusi\u00f3n, pocos los viajeros son. Mas vale saberlo de entrada, para ahorrar en gastos est\u00e9riles y para evitar el consumo indiscriminado de combustibles, que m\u00e1s cerca queda Mar del Plata que el Mediterr\u00e1neo, Tob\u00edas, y m\u00e1s elegante es hablar bien espa\u00f1ol que mal ingl\u00e9s, Luciana. <strong>Lamentablemente, por m\u00e1s vueltas que le den a la Tierra, por m\u00e1s persianas de hoteles que abran, por m\u00e1s fotos que tomen, no van a dejar de ser quienes son.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con la flexibilizaci\u00f3n de la cuarentena muchas personas se ilusionan y empiezan -nuevamente- a planear sus viajes para seguir &#8220;explorando el mundo&#8221;. Por eso, Mina Harker le pone un pla\u00f1o fr\u00edo a la idea de &#8220;salir afuera&#8221; y nos advierte sobre los peligros del viajero. &#8220;Lamentablemente, por m\u00e1s vueltas que le den a la Tierra, por m\u00e1s persianas de hoteles que abran, por m\u00e1s fotos que tomen, no van a dejar de ser quienes son&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":3706,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[29,15],"tags":[42,640,86,354,153,170],"class_list":["post-3705","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-monstruos-perfectos","category-sociedad","tag-bife","tag-cuarentena","tag-mina-harker","tag-monstruos-perfectos","tag-sociedad","tag-viaje"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3705"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3705"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3705\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3794,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3705\/revisions\/3794"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3706"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3705"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3705"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3705"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}