{"id":34921,"date":"2024-06-09T19:10:54","date_gmt":"2024-06-09T22:10:54","guid":{"rendered":"https:\/\/revistabife.com\/?p=34921"},"modified":"2024-06-09T19:10:56","modified_gmt":"2024-06-09T22:10:56","slug":"los-detonados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2024\/06\/09\/los-detonados\/","title":{"rendered":"Los Detonados"},"content":{"rendered":"\n<p>Hay personas que provocan en el otro la detonaci\u00f3n total. Hay parejas que se complotan o son c\u00f3mplices para el mismo fin. El detonador se entrega a una posesi\u00f3n de hedonismo extremo que consiste en devorarse lo que la imaginaci\u00f3n, la casualidad o el deseo \u2013 sobre todo el bolsillo- dispongan para deglutir. &nbsp;Es una detonaci\u00f3n mutua, que necesariamente incluye a un otro. -\u00a1Aclaro! esto no es un juicio de valor positivo o negativo sobre esta especie de recreaci\u00f3n que se aloja en determinadas parejas, es simplemente, la descripci\u00f3n de un h\u00e1bito identificable y que nada tiene que ver con alg\u00fan tipo de valoraci\u00f3n sobre los cuerpos &#8211; . La historia entre David y Pamela -en este caso, pero que el fen\u00f3meno trasciende al g\u00e9nero- de manera asim\u00e9trica. Ambos experimentaran domingo a domingo la irremediablemente detonaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de conocer a Pamela jugaba martes y jueves al fulbito con los amigos semanalmente; cuando pod\u00eda concurr\u00eda al gimnasio que pagaba todos los meses de manera simb\u00f3lica (un gasto expiatorio para la culpa); viv\u00eda solo en un departamento que alquilaba en la zona c\u00e9ntrica donde la alimentaci\u00f3n era irregular y discreta; una vida equilibrada y sostenida por el empleo p\u00fablico. Los domingos arrasaba con todo en la casa de sus padres en los almuerzos. \u201cCuando conoc\u00ed a Pamela empec\u00e9 con los postres, la merienda, la post merienda, la cena y devuelta el postre\u201d, confiesa David.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Hay personas que provocan en el otro la detonaci\u00f3n total. Hay parejas que se complotan o son c\u00f3mplices para el mismo fin. <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Antes de conocer a David concurr\u00eda todos los d\u00edas al gimnasio local despu\u00e9s del trabajo \u2013 una vida equilibrada y sostenida por el empleo p\u00fablico-\u00a0 e incluso sal\u00eda a correr con un grupo de aspirantes maratonistas. Pamela no probaba bocado que no se saliera de la dieta dictada por el nutricionista; por las noches sub\u00eda fotos luciendo las siluetas trabajadas en grandes espejos; recib\u00eda \u201cfueguitos\u201d interminables de los pibes en instagram; explotaba en tinder y dem\u00e1s salas donde lo er\u00f3tico y lo sexual tuvieran lugar. \u201cPod\u00eda comerse hasta 3 copitos de az\u00facar a pesar de la diabetes\u201d, recuerda con preocupaci\u00f3n retrospectiva Pamela a su ex novio.<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos quedaron atrapados en una recreaci\u00f3n t\u00f3xica \u2013 que detallaremos a continuaci\u00f3n \u2013 que les permit\u00eda escapar del aburrimiento de las tardes de domingo suicidas y de la salubridad del amor. Escapar de la monoton\u00eda de la relaci\u00f3n con m\u00e1s monoton\u00eda.&nbsp; Construyeron un plan sistematizado para todos los domingos donde la jornada comenzaba despu\u00e9s del almuerzo familiar:<\/p>\n\n\n\n<p>A las 15 horas exactamente, David pasaba a buscar a Pamela en su Renault Clio para dirigirse ambos hasta la Laguna Don Tom\u00e1s.&nbsp; Pamela compraba una docena de facturas para el mate (Las panader\u00edas son lo \u00fanico abierto un domingo) que inclu\u00eda cuatro ca\u00f1ones de dulce de leche, cuatro bombas de crema pastelera y cuatro vigilantes comunes para disimular la obscenidad.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Ambos quedaron atrapados en una recreaci\u00f3n t\u00f3xica que les permit\u00eda escapar del aburrimiento de las tardes de domingo suicidas y de la salubridad del amor. <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>As\u00ed Pamela y David enfrentaban el atardecer que iba falleciendo casi sin dirigirse la palabra. Observaban el horizonte de la laguna que se esforzaba por embellecer mientras se conectaban de manera telep\u00e1tica en la cena: \u201c\u00bfPizzas o empanadas?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La relaci\u00f3n entre el amor y la comida viene de larga data en occidente. Supone un compartimiento con el otro, es la demostraci\u00f3n de inter\u00e9s o cari\u00f1o hacia el ser m\u00e1s evidente. Es tambi\u00e9n un arma de doble filo. Incluso, estudios revelan que el estado de enamoramiento es similar a disfrutar de un plato de comida (El estado de enamoramiento en un primer estad\u00edo tambi\u00e9n te puede sacar el hambre, la detonaci\u00f3n se produce una vez consolidada la uni\u00f3n). Se libera dopamina, se genera un placer que llega hasta el cerebro y hace que te comportes como un perro que mueve la cola despu\u00e9s de no ver a su due\u00f1o durante mucho tiempo. Si un lector o lectora de esta nota negara la existencia de los detonadores no est\u00e1n siendo honestos. <em>\u00bfQui\u00e9n no conoce a alg\u00fan amigo\/a que no haya salido de una relaci\u00f3n inflamado?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Las noches de domingo daban comienzo a la culminaci\u00f3n de una aut\u00e9ntica masacre. La \u00fanica discusi\u00f3n que afrontaban Pamela y David era si estaban para pizzas o empanadas. Ganaba siempre la elecci\u00f3n de ambos. Buscaban una pel\u00edcula en Netflix para matar el tiempo que tardaba el cadete en llegar con el pedido. David espiaba los resultados del partido de Boca en el celular. La noche terminaba en una helader\u00eda de medianoche. El sexo duraba menos que lo que tardaban en elegir el gusto del helado.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de conocerse David y Pamela no se reconoc\u00edan en su propio cuerpo. \u201cMis amigas me dicen que ponerme de novia me perjudic\u00f3\u201d, sostiene Pamela. \u201cA m\u00ed la relaci\u00f3n con Pamela me arruin\u00f3. Ahora cuesta volver al gimnasio y gastar en nutricionistas\u201d, sentencia David. Si ustedes se reconocen en ellos &#8211; o han observado de cerca esta din\u00e1mica cuasi destructiva- est\u00e1 en riesgo su salud, ha asumido la condici\u00f3n de potencial detonador&#8230; o detonado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luego de una temporada sin publicar, Tevez vuelve con este ensayo sobre detonadores y detonados. Parejas santarrose\u00f1as cuya \u00fanica existencia se sostiene por la ingesta desmedida de carbohidratos.<\/p>\n<p>La Laguna Don Tom\u00e1s como epicentro de la detonaci\u00f3n, las panader\u00edas, la mesa de mam\u00e1 y pap\u00e1, plataformas de streaming y, claro, el delivery.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":34939,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[532,2295,2210],"class_list":["post-34921","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sociedad","tag-amor","tag-detonados","tag-jose-tevez-3"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34921"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34921"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34921\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34941,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34921\/revisions\/34941"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34939"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34921"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34921"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34921"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}