{"id":34891,"date":"2024-06-04T10:19:52","date_gmt":"2024-06-04T13:19:52","guid":{"rendered":"https:\/\/revistabife.com\/?p=34891"},"modified":"2024-06-04T10:20:32","modified_gmt":"2024-06-04T13:20:32","slug":"toay-dos-madres-en-situacion-de-calle-ocuparon-viviendas-y-luchan-para-no-ser-desalojadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2024\/06\/04\/toay-dos-madres-en-situacion-de-calle-ocuparon-viviendas-y-luchan-para-no-ser-desalojadas\/","title":{"rendered":"Toay: dos madres en situaci\u00f3n de calle ocuparon viviendas y luchan para no ser desalojadas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\">Dos madres j\u00f3venes est\u00e1n atravesando una situaci\u00f3n desesperante. Con sus hijos a cuestas y en plena baja de la temperatura, hace semanas quedaron en situaci\u00f3n de calle. Anoche tomaron la decisi\u00f3n de habitar dos casas del barrio \u201cLos Profesionales\u201d de la localidad de Toay; que est\u00e1n destinadas para m\u00e9dicos y enfermeros, pero que se encontraban deshabitadas (una de las viviendas precarias est\u00e1 en total abandono)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Esta tarde la polic\u00eda se hizo presente. Les cortaron la luz y el gas; tampoco tienen agua. Seg\u00fan cuentan, recibieron amenazas. Les advirtieron que si no dejan las casas \u201cva a ser peor\u201d, y que hasta pueden sacarle a sus hijos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Cuando el cronista de Revista Bife lleg\u00f3 al lugar, ubicado en la calle Urquiza, todav\u00eda permanec\u00eda un patrullero. La conversaci\u00f3n con las mujeres transcurri\u00f3 en penumbras. El fr\u00edo se empez\u00f3 a sentir a partir de las 18.30 horas, y para las 20 horas, momento en que se tuvo que prender una vela sobre un poco de cera en la mesada, el aire fresco penetraba a pesar del abundante abrigo que uno llevaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Para ese entonces, el hijo de 6 a\u00f1os de Antonella Villalba (25) dorm\u00eda en un colch\u00f3n con alguna frazada. El otro, de 2 a\u00f1os, la acompa\u00f1aba sentado en un balde dado vuelta, masticando un trozo de milanesa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Cuando se le consult\u00f3 qu\u00e9 es lo m\u00e1s urgente que necesita, m\u00e1s all\u00e1 de la seguridad de un techo, Antonella respondi\u00f3: \u201cRecuperar el contacto con mi hija de 9, que me la sacaron hace 3 a\u00f1os y no me dan ni espacio para verla. Los abuelos paternos me la quitaron, y la est\u00e1n utilizando para cubrirse al momento de vender drogas. Mi nena ya pas\u00f3 por varios allanamientos, no puede ser que tengan m\u00e1s derecho que yo, que soy su madre. Por esta situaci\u00f3n sufro estr\u00e9s y depresi\u00f3n, no doy m\u00e1s\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Antes de ingresar a la casa en la que est\u00e1 hoy, Antonella alquilaba un departamento pero se tuvo que ir porque debido a una p\u00e9rdida de agua las paredes y el techo se empezaron a partir hasta el l\u00edmite de que haya peligro real de derrumbe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Es vendedora ambulante. Cada d\u00eda recorre Toay, casa por casa, con sus hijos a cuestas, y ofrece alimentos. Tambi\u00e9n realiza extensi\u00f3n de pesta\u00f1as \u201cpelo a pelo\u201d. Sin embargo, por el aumento de los productos y la p\u00e9rdida del poder adquisitivo de la geste, sus vendas empezaron a bajar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Una situaci\u00f3n laboral similar est\u00e1 atravesando Melani L\u00f3pez (20 a\u00f1os), que tiene una beba de 7 meses. Hace 5 a\u00f1os se dedica a la depilaci\u00f3n y a la est\u00e9tica, pero ya no pudo comprar los productos y empez\u00f3 a perder clientes por la crisis econ\u00f3mica. Entonces comenz\u00f3 a vender torta fritas en la calle. En ese \u00ednterin, le aumentaron el alquiler de 25 mil a 190 mil pesos y tuvo que dejar la vivienda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">La noche anterior estuvo a punto de dormir con su beba en uno de los vagones del tren de Toay, pero resultaba insoportable y demasiado peligroso por el fr\u00edo que hac\u00eda. Antonella le propuso ir a una de las viviendas de la calle Urquiza, porque tras recorrer las casas vendiendo alimentos, descubri\u00f3 que estaban deshabitadas. Fue as\u00ed que pasaron la noche en el barrio \u201cLos Profesionales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Si bien las madres solicitaron ayuda, recibieron unos 10 mil pesos durante dos meses. Insisten en que no quieren que les regalen nada, porque las dos trabajan desde que son menores, ya que se tuvieron que ir de la casa de sus padres a muy temprana edad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u201cNo saben lo que es pasar hambre y fr\u00edo con tus hijos. Nosotros comemos una sola vez al d\u00eda\u201d, dice, entre l\u00e1grimas, Antonella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u201cYo quise tener a mi beba porque estaba bien, o sea me las arreglaba con mi emprendimiento, pero se vino todo abajo. Ahora me ayudaron con unos fideos y hamburguesas que no se pueden ni cocinar, un paquete de az\u00facar, un poco de yerba y leche\u201d, comenta Melani.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u201cDe ac\u00e1 no nos vamos hasta que nos den una soluci\u00f3n. Queremos salir adelante, queremos estar bien, trabajar y darle lo mejor a nuestros hijos. Estamos solas. No recibimos ayuda de los padres ni de nadie. Pero no podemos volver a la calle porque tenemos criaturas y se viene el fr\u00edo invernal\u201d, lamentan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos madres j\u00f3venes est\u00e1n atravesando una situaci\u00f3n desesperante. 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