{"id":34311,"date":"2024-04-13T18:02:41","date_gmt":"2024-04-13T21:02:41","guid":{"rendered":"https:\/\/revistabife.com\/?p=34311"},"modified":"2024-04-21T11:24:03","modified_gmt":"2024-04-21T14:24:03","slug":"creyo-ser-cocainomano-pero-era-alcoholico-venia-tan-cortada-que-termine-consumiendo-una-mezcla-medicamentosa-que-arruino-5-anos-de-mi-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2024\/04\/13\/creyo-ser-cocainomano-pero-era-alcoholico-venia-tan-cortada-que-termine-consumiendo-una-mezcla-medicamentosa-que-arruino-5-anos-de-mi-vida\/","title":{"rendered":"El drama de los estupefacientes adulterados en Santa Rosa: &#8220;Consum\u00eda una mezcla medicamentosa que arruin\u00f3 5 a\u00f1os de mi vida\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\">Alejandro B. es un adicto que est\u00e1 recibiendo un tratamiento en un centro de salud de Santa Rosa. Lo conoc\u00ed personalmente mientras realizaba una entrevista con el tranza m\u00e1s honesto de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Se trata de un art\u00edculo (que se publicar\u00e1 pr\u00f3ximamente) que detalla la vida ardua de un dealer serio, su esp\u00edritu emprendedor y su capacidad estoica para evitar tentaciones y para saber tratar a toda hora con la fauna m\u00e1s diversa e intensa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">La idea de dar con un comerciante honesto surgi\u00f3 luego de haber recorrido Santa Rosa un viernes cualquiera sin ninguna intenci\u00f3n clara m\u00e1s que salir del tedio de la casa. Esa noche me sorprendi\u00f3 ver tanta gente esnifar sin disimulo en todo momento y en todo lugar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El ba\u00f1o del bar al que asist\u00ed frente a las v\u00edas era un desfile, cosa que me pareci\u00f3 l\u00f3gico. Pero cuando sal\u00ed unos minutos a comprar un atado me encontr\u00e9 con un show desinhibido en casi todas las veredas. Vi a dos chicas y un chico apenas metidos en un garage descubierto d\u00e1ndose un raquetazo. Otro joven en el kiosco duro como la puerta intentando pedir una lata. Un grupo que, tras bajar del auto y antes de entrar a un bar, dijeron \u201cahora s\u00ed\u201d y se dieron un saque. M\u00e1s tarde otro flaco al lado de un \u00e1rbol haciendo malabares para que el viento no tire el polvo. Y as\u00ed.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Lo conoc\u00ed personalmente mientras realizaba una entrevista con el tranza m\u00e1s honesto de la ciudad.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Me fui con la sensaci\u00f3n de haber visto una cuadrilla de zombies sin brillo en la mirada, que percib\u00edan a la ciudad como un decorado vac\u00edo, un r\u00edo sin agua, una pasi\u00f3n sin sangre. No s\u00e9 si ese era mi estado o si era efectivamente el resultado de lo que la gente consum\u00eda. De modo que me puse en la b\u00fasqueda de un dealer serio para tener un pantallazo general de los productos que circulan en la ciudad y sus efectos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Fue as\u00ed que mientras beb\u00edamos una cerveza y convers\u00e1bamos con mi fuente, la puerta se abri\u00f3 y entr\u00f3 Alejandro. Se sent\u00f3 y le sirvieron agua en un vaso. Nos presentaron y me cont\u00f3 su historia. Dijo que el 18 de agosto de 2019 decidi\u00f3 dejar la coca\u00edna. No fue la \u00faltima vez que esnif\u00f3 pero s\u00ed el d\u00eda que lo pens\u00f3 por primera vez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Nadie deja en el instante que se lo propone sino luego de una serie de permitidos que pueden durar toda una vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Alejandro recuerda ese d\u00eda porque estaba sentado en su sill\u00f3n sinti\u00e9ndose una mierda por haber traicionado a su novia cuando de pronto apareci\u00f3 el dealer como un fantasma enfrente suyo. Eran las 10 de la ma\u00f1ana de un domingo en Santa Rosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-\u00bfC\u00f3mo entraste ac\u00e1?- pregunt\u00f3 sorprendido pero sin moverse un mil\u00edmetro del sill\u00f3n. El tranza explic\u00f3 que hab\u00eda pasado la noche ah\u00ed mismo y ofreci\u00f3 el \u00faltimo papel que ten\u00eda en su bolsillo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Alejandro acept\u00f3, aliviado por eliminar la culpa luego de decirse a s\u00ed mismo que no pertenec\u00eda a ese mundo, e inaugur\u00f3 as\u00ed una cadena de permitidos cada vez m\u00e1s fuleros y cortados que se estiraron hasta la semana pasada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El 6 de abril del 2024 a las 2 de la tarde di\u00f3 un cierre a aquella promesa que hab\u00eda dado inicio a las concesiones, vistas en retrospectiva como la peor pel\u00edcula de su vida. Sentado en el mismo sill\u00f3n que hac\u00eda 5 a\u00f1os, dijo: \u201cSoy cocain\u00f3mano\u201d, e inici\u00f3 el tratamiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Nadie deja en el instante que se lo propone sino luego de una serie de permitidos que pueden durar toda una vida.\u00a0<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Delantal blanco, camilla negra, un t\u00edtulo enmarcado sobre una pared p\u00e1lida, un escritorio, una l\u00e1mpara verde. La imagen no pod\u00eda ser m\u00e1s dolorosamente t\u00edpica. El m\u00e9dico entr\u00f3 y dej\u00f3 unos papeles sobre la mesa. Se sent\u00f3. Observ\u00f3 a Alejandro que miraba el piso, su verg\u00fcenza, y agarr\u00f3 de nuevo los papeles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Estos son los resultados-, dijo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Ten\u00eda el tabique como una cascada, los ojos ovalados y una boca semi-abierta.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-No sos cocain\u00f3mano-, inform\u00f3 el m\u00e9dico. El otro levant\u00f3 la mirada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Sos alcoh\u00f3lico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Alejandro no recuerda cu\u00e1ndo fue la \u00faltima vez que tom\u00f3 de la buena. Cuando la prob\u00f3 por primera vez lo hizo t\u00edmidamente, como pidi\u00e9ndole permiso a sus rutinas. Buscaba un poco de \u201cintensidad\u201d. Sin embargo la coca\u00edna lo enga\u00f1\u00f3. Le hizo creer que pod\u00eda entrar y salir. Pero lo \u00fanico que entraba y sal\u00eda era el dealer de su casa al que esperaba todo el d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Sus rutinas se desplomaron y se erigieron alrededor de los caprichos de tranzas sin empat\u00eda que aparec\u00edan y desaparec\u00edan de acuerdo a sus intereses y nada m\u00e1s que a sus intereses.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">En las esperas, descubri\u00f3 el morbo del mon\u00f3logo desquiciado en compa\u00f1\u00eda de pajarracos indeseables. Cometi\u00f3 el error de creer que pod\u00eda concretar las cosas que planeaba de jarana. Y empez\u00f3 a tomar hasta para saborear mejor el cigarro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">No hubo m\u00e1s sexo, ni amor, ni m\u00fasica. La \u00fanica fiesta que se desarrollaba ocurr\u00eda alrededor de la mesa donde el dealer picaba la merca para escapar de la horripilante sensaci\u00f3n de que el polvo en la bolsita se est\u00e1 terminando\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">No aguant\u00f3 m\u00e1s las impuntualidades de su proveedor y empez\u00f3 a recurrir al primer barrilete que encontraba. El producto que consum\u00eda fue deterior\u00e1ndose junto con su salud mental, hasta que sus d\u00edas pasaban sumergidos detr\u00e1s de una capa de dureza total. Se le congel\u00f3 la sangre, la mente, el alma. Dej\u00f3 de re\u00edr, de llorar, de gozar.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La \u00fanica fiesta que se desarrollaba ocurr\u00eda alrededor de la mesa donde el dealer picaba la merca para escapar de la horripilante sensaci\u00f3n de que el polvo en la bolsita se est\u00e1 terminando\u2026<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-S\u00ed, sos alcoh\u00f3lico-, reiter\u00f3 el m\u00e9dico-. No ten\u00e9s coca\u00edna en sangre. En cambio, ten\u00e9s un h\u00edgado bastante da\u00f1ado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Alejandro se puso p\u00e1lido como la pared. No sab\u00eda si le estaban haciendo una joda o si definitivamente se hab\u00eda vuelto loco.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Ocurre que Alejandro hab\u00eda empezado a consumir todo lo que aterrizaba en su nariz. Los carro\u00f1eros inescrupulosos le suministraban una bolsa tan cortada que directamente no ten\u00eda ni una pizca de coca\u00edna. Como lo anestesiaba, Alejandro no se quejaba. Adem\u00e1s atravesaba la curva descendente de su vida y mucho no le importaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Permanec\u00eda en un estado de solidez insoportable y la \u00fanica forma que encontraba para descontracturar su alma era con alcohol. Desde muy temprano abr\u00eda una cerveza y segu\u00eda todo el d\u00eda con whisky y ginebra. Beb\u00eda de a sorbos en un acto reflejo, casi inconsciente, necesario para relajar, como fumar un cigarro. Por eso ni remotamente se imagin\u00f3 que en verdad ten\u00eda un problema con el alcohol.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-No sos la primera persona que viene creyendo que es cocain\u00f3mano y descubre que no estaba tomando coca\u00edna, sino otra sustancia mezclada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Alejandro no recuerda con precisi\u00f3n las sustancias que ten\u00eda en sangre y orina, pero en general a la reina blanca se la corta con talco, Maicena, aspirina, vidrio molido, bicarbonato de sodio o antiflamatorio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u201cSe la suele mezclar con un revuelto medicamentoso. Tambi\u00e9n se utiliza levamisol, un antiparasitario para vacas que adormece los labios\u201d, explica Emilio Ruchansky, periodista especializado en drogas y editor de la revista THC, en un entrevista publicada en P\u00e1gina12.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Seg\u00fan detalla Carlos Damian, jefe de servicio de Toxicolog\u00eda de Fundartox, en pa\u00edses que no son productores como Argentina los consumidores obtienen un producto con un 30% de coca\u00edna. No fue el caso de Alejandro, que directamente recib\u00eda un menjunje de distintos polvos blancas.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u201cNo se puede generalizar, var\u00eda seg\u00fan la sustancia que se incorpore, el tema es que en la gran mayor\u00eda de los casos no se sabe con qu\u00e9 la combinan\u201d, dice el profesional de la salud.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El problema mayor que persiste alrededor de los estupefacientes, se sabe, es el corte que se origina como consecuencia de la prohibici\u00f3n y del comercio clandestino, provocando, entre otras cosas, mayores dificultades pulmonares, cardiovasculares, hep\u00e1ticas o renales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u201cA las alteraciones f\u00edsicas hay que agregar otras psicol\u00f3gicas y sociales propias de la adicci\u00f3n\u201d, dice Carlos Damian.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Y esos desequilibrios psicol\u00f3gicos fueron los que castigaron a Alejandro, aisl\u00e1ndolo de la vida social.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El problema mayor que persiste alrededor de los estupefacientes, se sabe, es el corte <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El m\u00e9dico le aconsej\u00f3 y le proporcion\u00f3 una lista de direcciones y contactos de alcoh\u00f3licos an\u00f3nimos y de psic\u00f3logos. Alejandro sali\u00f3 del consultorio sinti\u00e9ndose un espectro de otro tiempo, como mir\u00e1ndose desde afuera. En ese estado de irrealidad, record\u00f3 los \u00faltimos a\u00f1os de su vida y sinti\u00f3 que un bloque oscuro de angustia se impregnaba en toda su mente y cuerpo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Tras dif\u00edciles sesiones con psic\u00f3logos y grupos terap\u00e9uticos, unos meses despu\u00e9s Alejandro empez\u00f3 a \u201csalir adelante\u201d. Pudo dejar el alcohol y empez\u00f3 otro tipo de actividades. Sin embargo en casi todo momento sospechaba que a su vida le faltaba un poco m\u00e1s de \u201cpimienta\u201d. No pod\u00eda volver a ser el correcto hombre de familia que se despierta a las 6.30 y se acuesta a las 22.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Dej\u00e1ndose iluminar por la luz de las coincidencias, un d\u00eda cualquiera y a trav\u00e9s de un amigo de otro amigo, conoci\u00f3 al comerciante anteriormente nombrado, el tranza m\u00e1s honesto de Santa Rosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Hoy Alejandro es un moderado cliente vip, porque el se\u00f1or dealer, que suministra un producto m\u00e1s caro pero sin corte, no deja ingresar a cualquier pajarraco a su hogar. Si bien volvi\u00f3 a tomar moderadamente, lo que consume no le deja resaca ni le impide realizar sus actividades diarias; adem\u00e1s no prob\u00f3 una gota m\u00e1s de alcohol. Cuando Alejandro aparece -dice- se lo trata con respeto y le ofrecen solamente un vaso con agua.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Por eso, ante la duda, siempre recurr\u00ed a tu dealer de confianza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La crisis econ\u00f3mica provoc\u00f3 la expansion del corte en los estupefacientes que circulan por Santa Rosa y, en simult\u00e1neo, la peligrosidad a la hora de comprar. Esta es la historia de Alejandro (mantenemos oculta su identidad por cuestiones de decoro), una de las tantas v\u00edctimas afectadas.  Los riesgos actuales del consumo y de la inestabilidad emocional en la fr\u00eda ciudad de m\u00e1rmol.<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":34318,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[1129,15],"tags":[],"class_list":["post-34311","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-foco","category-sociedad"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34311"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34311"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34311\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34406,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34311\/revisions\/34406"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34318"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34311"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34311"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34311"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}