{"id":2917,"date":"2020-03-30T18:37:44","date_gmt":"2020-03-30T21:37:44","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=2917"},"modified":"2020-03-30T19:34:19","modified_gmt":"2020-03-30T22:34:19","slug":"el-morbo-policial-yendo-del-living-a-la-cana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2020\/03\/30\/el-morbo-policial-yendo-del-living-a-la-cana\/","title":{"rendered":"El morbo policial: yendo del living a la cana"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">La palabra morbo es definida por la RAE como el <em>inter\u00e9s malsano por personas o cosas y\/o atracci\u00f3n hacia acontecimientos desagradables<\/em>. Podemos decir entonces, aunque no sea del todo correcto, que el <strong>morbo es lo opuesto a la fobia<\/strong>. Mientras la fobia es la repulsi\u00f3n o repugnancia ante cierta cosa o situaci\u00f3n, el morbo es la atracci\u00f3n hacia hechos y sucesos desagradables, sangrientos, violentos, tenebrosos, etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp; La psicolog\u00eda tradicional lo define como la necesidad de ver, o\u00edr, oler o interactuar de alguna manera con lo que socialmente se cataloga como prohibido, asoci\u00e1ndose con la perversi\u00f3n. Entonces, para entenderlo en una sola frase, <strong>el morbo es la transgresi\u00f3n como fuente de placer.<\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El presidente Alberto Fern\u00e1ndez, una semana atr\u00e1s, reflexionaba sobre un posible estado de sitio, aunque por el momento sigue desestimando tal alternativa. Pero <strong>\u00bfqu\u00e9 es un estado de sitio?<\/strong> Se trata una situaci\u00f3n excepcional prevista por el art\u00edculo 23 de la Constituci\u00f3n Nacional, en la que quedan suspendidas ciertas garant\u00edas constitucionales frente a dos supuestos: <strong>conmoci\u00f3n interior o ataque exterior.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00bfPero qu\u00e9 pasa o puede pasar estos d\u00edas en que se legitim\u00f3 su autoridad y la poblaci\u00f3n aplaude satisfecha si agarran a un pobre diablo de los pelos por caminar en la calle? &#8220;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><em>&nbsp; <\/em>El art\u00edculo 23 se manifiesta de la siguiente manera<em>: \u201cEn caso de conmoci\u00f3n interior o de ataque exterior que pongan en peligro el ejercicio de esta Constituci\u00f3n y de las autoridades creadas por ella, se declarar\u00e1 en estado de sitio la provincia o territorio en donde exista la perturbaci\u00f3n del orden, quedando suspensas all\u00ed las garant\u00edas constitucionales. Pero durante esta suspensi\u00f3n no podr\u00e1 el presidente de la Rep\u00fablica condenar por s\u00ed ni aplicar penas. Su poder se limitar\u00e1 en tal caso respecto de las personas, a arrestarlas o trasladarlas de un punto a otro de la Naci\u00f3n, si ellas no prefiriesen salir fuera del territorio argentino.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u201c<strong>No quisiera llegar a eso, hablar\u00eda muy mal de la sociedad argentina<\/strong>\u201d hab\u00eda declarado Fern\u00e1ndez, haciendo referencia al estado de sitio. Pero el presidente no es est\u00fapido, y cuando dice que hablar\u00eda mal de la sociedad no se refiere tanto de dar una imagen infantil sino sobre las desgracias que podr\u00edan ocurrir con las fuerzas policiales tomando el control. Sin embargo, sin estado de sitio por el momento, la polic\u00eda y su morbo salen de las sombras para saciar sus deseos perversos.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Sin embargo, sin estado de sitio por el momento, la polic\u00eda y su morbo salen de las sombras para saciar sus deseos perversos&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Sin \u00e1nimos de vueltas ni pre\u00e1mbulos ir\u00e9 directo a las canillas: <strong>el morbo de la polic\u00eda esta puramente ligado a los a\u00f1os de dictadura militar<\/strong>. A\u00f1oran aquellos a\u00f1os en que eran temidos (ellos le llaman respeto), vistos como gigantes y h\u00e9roes de guerra. En la actualidad se los puede ver de caras largas, malhumorados, angustiados por no poder desenfundar el arma para intimidar (incluso disparar), amargad\u00edsimos porque cualquier mocoso se anima a enfrentarlo sin poder darle un cachetazo. \u00bfPero qu\u00e9 pasa o puede pasar estos d\u00edas en que se legitim\u00f3 su autoridad y la poblaci\u00f3n aplaude satisfecha si agarran a un pobre diablo de los pelos por caminar en la calle? <strong>Ese morbo retenido, reprimido y ocultado sale a la luz. Son d\u00edas en que la polic\u00eda se ahorra a\u00f1os de terapia psicol\u00f3gica.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp; (Graciela Montes, al recordar el \u00faltimo golpe\nde estado, explica que los milicos cuando toman la sart\u00e9n por el mango en\nseguida militarizan todo. Es decir, el pa\u00eds se convierte en un cuartel y los\nciudadanos pasamos a ser reclutas. Y lo que pasa en un cuartel lo podemos\nintuir f\u00e1cilmente: hay muchos ruidos y poca oreja: ordenes, consignas,\ndisciplina, castigos; y la sociedad casi contenta con su obsecuencia\nputrefacta.)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp; Quien elige ser polic\u00eda es porque goza del orden extremo y ejercer su poder sobre el otro inferior, pero fuera del cuartel y en un sistema democr\u00e1tico se encuentran obligados a reprimir ciertos deseos morbosos. <strong>En estos d\u00edas Argentina se parece bastante a un cuartel, entonces surge la pregunta si es correcto darle a la polic\u00eda esa autoridad de cuidadores y superpap\u00e1s y creer (hacerles creer) que tienen la misi\u00f3n de salvar al mundo sin importar si intervienen preceptos nocivos. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Hay muchos ruidos y poca oreja: ordenes, consignas, disciplina, castigos; y la sociedad casi contenta con su obsecuencia putrefacta&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp; En fin, la idea de este texto son dos: la primera es abrir un debate, discutir preguntas como \u00bf<em>qu\u00e9 funci\u00f3n cumple la fuerza policial, ejercito, en un sistema democr\u00e1tico? \u00bfcu\u00e1l es el orden que necesitamos como sociedad? \u00bfLa sociedad a\u00f1ora, a su vez, un sistema represor y autoritario?<\/em> Etc. La segunda es una advertencia para quienes creen que el inter\u00e9s de la polic\u00eda es cuidarnos, porque puede haber otro inter\u00e9s de \u00edndole estrictamente psicol\u00f3gico y perverso, que nos puede lastimar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con la legitimaci\u00f3n de las detenciones, las fuerzas de seguridad est\u00e1n teniendo un papel preponderante en esta nueva etapa de la vida en cuarentena. Entre autoritarismo y estado de sitio, el cronista reflexiona sobre el morbo de los uniformados. <\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":2927,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[608,15],"tags":[],"class_list":["post-2917","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-coronavirus","category-sociedad"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2917"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2917"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2917\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2935,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2917\/revisions\/2935"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2927"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2917"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2917"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2917"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}