{"id":28302,"date":"2022-11-13T17:10:29","date_gmt":"2022-11-13T20:10:29","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=28302"},"modified":"2022-11-13T17:11:32","modified_gmt":"2022-11-13T20:11:32","slug":"mi-duelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2022\/11\/13\/mi-duelo\/","title":{"rendered":"Mi duelo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong><em>Nadie lo sabe, pero estoy viva gracias a mi gata Gris.&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Prend\u00ed la llama de la hornalla y puse el agua a calentar. Escuch\u00e9 Agua de Marfil. Mezcl\u00e9 caf\u00e9 y az\u00facar en la peque\u00f1a taza verde y bat\u00ed y bat\u00ed y bat\u00ed hasta que se gener\u00f3 una masa marr\u00f3n suave. Barr\u00ed el polvo que el viento levanta en el barrio ARA San Juan y sal\u00ed a hacer las compras. Volv\u00ed de hacer las compras y <em><strong>el mundo cambi\u00f3 para siempre.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Ya no estabas, Gris.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">No estaba tu presencia. Ni tu mirada. Tu mirada que condensaba mis \u00faltimos 12 a\u00f1os, los m\u00e1s importantes. Esa mirada concentraba el nacimiento de mi primera hija. <strong>Concentraba mis miedos m\u00e1s profundos y el deseo de vivir, de gozar y hasta la fantas\u00eda de desaparecer<\/strong>. Como una burbuja de jab\u00f3n. En esa mirada estaba la paz y la guerra que vivimos en cada uno de nuestros hogares. <strong>Las huellas que dejaron las mudanzas. Mis nuevos amores<\/strong>. Ah\u00ed estaba la belleza del atardecer. El mate espumoso de las ma\u00f1anas. Mis secretos m\u00e1s \u00edntimos. Estaba la complicidad y la sabidur\u00eda. Y <strong>el recuerdo imborrable de mi mejor amigo el d\u00eda que te fui a buscar a su casa.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p> Volv\u00ed de hacer las compras y el mundo cambi\u00f3 para siempre.  Ya no estabas, Gris<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Esa tarde, siendo <strong>a\u00fan una adolescente a pocos meses de dar a luz<\/strong>, no sab\u00eda que en mis futuros momentos de desarme existencial, esos instantes que rompen la linealidad de mi vida y definen todo lo que vendr\u00e1, en esos quiebres y ca\u00eddas en los que a una la bombardean con consejos, no sab\u00eda que s\u00f3lo te iba a encontrar a vos, Gris, que <strong>\u00edbamos a estar juntas, solas, contra el mundo.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">La terrible soledad de mi segundo embarazo. La incertidumbre de no saber c\u00f3mo afrontar cada tarea para criar a mis hijos. Los d\u00edas posteriores al asesinato de mi mejor amigo\u2026 En esos momentos eras <strong>la brisa que entra por la puerta abierta <\/strong>de mi casa mientras cenamos con mis hijos en una noche de verano. <strong>La frutilla fresca que cosecho de la huerta despu\u00e9s de regar<\/strong>. El cristal limpio de la ventana a trav\u00e9s del cual los domingos me observo con expresi\u00f3n tranquila y<strong> veo que afuera como adentro cada cosa est\u00e1 en su lugar<\/strong>. Esos momentos que puedo apreciar la coherencia del caos y me digo: \u201c<strong><em>La vida\u2026 la vida as\u00ed es muy linda\u201d.&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p> En esos momentos eras la brisa que entra por la puerta abierta de mi casa mientras cenamos con mis hijos en una noche de verano<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Y qu\u00e9 paradoja que yo, que aprend\u00ed gracias a vos a poner los pies sobre la tierra cuando me desconoc\u00eda, cuando me encontraba fuera de m\u00ed a punto de hacer cualquier locura,<strong> qu\u00e9 paradoja que pude hacer el duelo de tu partida que no admit\u00eda reci\u00e9n cuando, tiempo despu\u00e9s, precisamente me encontraba fuera de m\u00ed,<\/strong> despersonificada en un viaje de psiloscibina en los m\u00e9danos de Toay<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Esa noche estrellada me sub\u00ed a la colina m\u00e1s alta de las aventuras y tend\u00ed un puente a la luna desde donde te habl\u00e9, Gris. A trav\u00e9s del viento que enfriaba mis l\u00e1grimas, <strong>le cant\u00e9 a nuestra amistad, a nuestras complicidades, a nuestro amor.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p> Cuando te fuiste Gris no te fuiste vos: se fue el universo que compartimos <\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Cuando te fuiste ese d\u00eda ordinario en que sal\u00ed a hacer las compras, Gris, caminando silenciosa con ese decoro impecable, no te fuiste vos: <strong>se fue el universo que compartimos<\/strong>. Te llevaste im\u00e1genes m\u00edas que nunca nadie ha tenido, vos me viste morir y revivir, me viste sin el velo de las apariencias. Al morir te llevaste una memoria, una historia que nunca nadie va a ver.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Y con este breve texto, que esconde m\u00e1s de lo que muestra, porque prefiero que sigamos manteniendo nuestros secretos, cierro el c\u00edrculo de mi duelo. Lo que te llevaste nadie jam\u00e1s lo va a tener. Pero ahora <strong>voy a dejar este testimonio para que la erosi\u00f3n del tiempo no pueda extinguir ning\u00fan detalle de nuestras vidas.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una lectora de Bife comparti\u00f3 una desgarradora historia sobre el duelo que atraves\u00f3 tras la muerte de su gata. Con la edici\u00f3n de Noel Parra , publicamos \u201cMi duelo\u201d en \u201cHistorias de la Ciudad\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":28303,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[1129,1335,30,15],"tags":[2203,2204,2205,51,43],"class_list":["post-28302","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-foco","category-historias-de-la-ciudad","category-periscopio-urbano","category-sociedad","tag-gata","tag-gris","tag-perdida","tag-revistabife","tag-santa-rosa"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28302"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28302"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28302\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28305,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28302\/revisions\/28305"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/28303"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28302"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28302"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28302"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}