{"id":2756,"date":"2020-03-25T17:58:58","date_gmt":"2020-03-25T20:58:58","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=2756"},"modified":"2020-03-25T19:15:31","modified_gmt":"2020-03-25T22:15:31","slug":"una-luz-en-esta-selva-oscura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2020\/03\/25\/una-luz-en-esta-selva-oscura\/","title":{"rendered":"Una luz en \u00e9sta selva oscura"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align:center\"><em>\u00abEn el medio del camino de la vida<\/em><\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><em> errante me encontr\u00e9 por selva oscura<\/em><\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><em>en que la recta v\u00eda era perdia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><em>\u00a1Ay, que decir lo que era, es cosa dura,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><em>esta serlva salvaje, \u00e1spera y fuerte,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><em>que en la mente renueva la pavura!\u00bb*<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Para los oyentes que reci\u00e9n prenden la radio \u2014 nunca trabaj\u00e9 en radio, pero me encantaba escuchar eso, saber que esa voz hab\u00eda pensado en m\u00ed que reci\u00e9n prend\u00eda la radio \u2014 repito que estoy en Mil\u00e1n. <strong>El ojo de la tempestad de \u00e9ste apestoso momento<\/strong>. Y hoy es 25 de marzo que aqu\u00ed han llamado (poco felizmente) <em>\u00abDanted\u00ed<\/em>\u00bb, el d\u00eda de Dante porque, seg\u00fan los estudiosos de la obra, <strong>un d\u00eda como hoy Dante habr\u00eda iniciado su viaje por el infierno<\/strong>. Llevo no s\u00e9 cuantos d\u00edas de cuarentena total y un mes, m\u00e1s o menos, con los chicos sin escuela. Cu\u00e1nta imprecisi\u00f3n, dir\u00e1n. Es que no me gusta contar los d\u00edas. Me gusta que entren temprano por la ventana abierta y me despierten con luz tenue, piar de mirlos y brisa fresca. Que vengan, los d\u00edas,&nbsp; que vengan todos uno a uno, que me besen o me destruyan, y se vayan para no volver, como hace siempre el tiempo que llamamos d\u00edas. La memoria atesora de ellos lo mismo que queda de las cartas de amor quemadas: atm\u00f3sferas, un perfume delicado, el pecho que se eleva en un respiro, lo esencial, la verdad desnuda y sin pudor con toda su terrible belleza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Pero bueno, lo que quer\u00eda decirles desde mi mes \u2014 m\u00e1s o menos &#8211; de cuarentena, es que<strong> est\u00e1n yendo al palo<\/strong>. El primer d\u00eda, con 10 contagiados, aplaud\u00edan al personal sanitario que estaba \u2014 por suerte \u2014 tomando mate en la guardia. Al segundo d\u00eda, saturaron las redes con chistes sobre la desesperaci\u00f3n de tener los chicos en casa y de las esposas y los maridos. Al tercero fue todo angustia y redescrubrir las peque\u00f1as cosas de la vida. Argentinos m\u00edos\u2026 Todo los entusiasma al m\u00e1ximo. Lloronas desgarradoras de los velorios. Pensaba decirle que vayan m\u00e1s despacio, pero me arrepent\u00ed. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Que vengan, los d\u00edas,&nbsp; que vengan todos uno a uno, que me besen o me destruyan, y se vayan para no volver&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u00bfQui\u00e9n puede decir c\u00f3mo se deben vivir las cosas? Y \u00e9stas cosas, despu\u00e9s. <strong>Donde de golpe somos todos ni\u00f1os en penitencia, hijos adoptivos de padres en conflicto.<\/strong> Adoptivos porque intuyo que nuestra fuente verdadera est\u00e1 en otra parte y es inmensa, y yo en \u00e9stas noches la busco tanto. Miro el cielo negro, donde ahora hasta se ven las estrellas, y le pregunto d\u00f3nde est\u00e1, por qu\u00e9 no me habla, por qu\u00e9 no lo escucho. Mi coraz\u00f3n brama una respuesta mientras mi hija me pide que le diga que no moriremos. \u00bfC\u00f3mo decirle que esa es la \u00fanica certeza que tenemos desde el instante en que nacemos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Y que en el medio, todo es camino, y que yo amo \u00e9ste camino, con sus sorpresas y accidentes, sus llanuras infinitas y atardeceres de encanto, con sus tormentas devastadoras y con el sol le\u00f3n que despierta todos los sentidos, que mantiene ardiendo la llama que nos arde dentro, con sus ciudades medievales, sus obeliscos y sus puentes. En conflicto porque ya no sabemos cu\u00e1l es la verdad en toda \u00e9sta historia, y c\u00f3mo quedar\u00e1 el camino despu\u00e9s de tanto abandono. <strong>\u00bfSe habr\u00e1 quebrado el asfalto? \u00bfLos animales habr\u00e1n colonizado las autopistas? Los cuadros y las estatuas en los museos \u00bfc\u00f3mo estar\u00e1n sin nuestros ojos? <\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Argentinos m\u00edos\u2026 Todo los entusiasma al m\u00e1ximo. Lloronas desgarradoras de los velorios. Pensaba decirle que vayan m\u00e1s despacio, pero me arrepent\u00ed&#8221;  <\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Cu\u00e1nta incertidumbre en \u00e9ste encierro con columna sonora de sirenas de ambulancias y p\u00e1jaros. Tiene de bueno que llega un punto en el cual satura. <strong>La saturaci\u00f3n es un estado interesante, cuando el placer satura hay un orgasmo, cuando satura el miedo llega la libertad. <\/strong>Y el miedo antes o despu\u00e9s satura. Como en un viaje largo transoceanico: no hay cuerpo que resista 14 horas de miedo. Despu\u00e9s de dos o tres, de a poco la vida va ganando espacio y respiro. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">M\u00e1s se me acerca la muerte, m\u00e1s arde lo que\nme mantiene viva.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Mi coraz\u00f3n brama una respuesta mientras mi hija me pide que le diga que no moriremos. \u00bfC\u00f3mo decirle que esa es la \u00fanica certeza que tenemos desde el instante en que nacemos?&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">As\u00ed me sent\u00eda el viernes a la tarde. Hab\u00eda sol, un sol de primavera que llegaba directo a mi balc\u00f3n. Prepar\u00e9 el mate, tir\u00e9 almohadones en el piso y me sent\u00e9 con <strong><em>La divina comedia de Dante<\/em><\/strong>, una edici\u00f3n del 1943 con hojas amarillentas y olor a humedad y a tierra que compr\u00e9 en una compraventa de libros usados. Primera vez que la le\u00eda. Empec\u00e9 leyendo los versos y por cada verso el comentario. Pero me cans\u00e9 de ese ir y venir de los ojos en la p\u00e1gina, de la rotura del ritmo, el cambio de tama\u00f1o de las letras. Y empec\u00e9 <em>da capo, <\/em>\u00e9sta vez en voz alta, verso a verso sin preocuparme del sentido, un verso despu\u00e9s del otro, de corrido. Y entendiendo y no entendiendo <strong>entr\u00e9 en un ritmo que me llev\u00f3 no s\u00e9 bien ad\u00f3nde, creo a un lugar de mi alma que presiento es un lugar del alma de todos en todos los tiempos, e imagin\u00e9 Dante a mi lado, contento de ver que alguien llora cantando sus versos sin siquiera del todo entenderlos<\/strong>. Y vivir ese momento fue hermoso, misterioso, dif\u00edcil de contar. Bueno, algo as\u00ed les quer\u00eda decir y desear,&nbsp; que encuentren en \u00e9ste tiempo aquello, no se entiende por qu\u00e9 pero emociona, ilumina tanto que es dif\u00edcil mirarlo, y tal sea su misterio que se haga dif\u00edcil de contar.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><em>\u00abPara\nvolver a ver el claro mundo,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><em>y\nsin cuidarnos de ning\u00fan reposo,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><em>subimos,\n\u00e9l primero y yo segundo,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><em>hasta\ndel cielo ver las cosas bellas, <\/em><\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><em>por\nun resquicio de perfil rotundo,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><em>a\ncontemplar de nuevo las estrellas.\u00bb<\/em><em>*<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>* Dante Alighieri &#8211;\nLa Divina Comedia &#8211; Infierno canto I &#8211; canto XXXIV \/ Traducci\u00f3n de Bartolom\u00e9 Mitre<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un d\u00eda como hoy Dante Alighieri bajaba al infierno y Mercedes \u2013en Mil\u00e1n- desde el \u201cojo de la tempestad de \u00e9ste apestoso momento\u201d, siente como propio lo que ocurre en Argentina, porque es su lugar de origen y porque en Italia ya lo vivi\u00f3: aplausos a personal m\u00e9dico, chistes en redes, incertidumbre, miedo, angustia y luego saturaci\u00f3n. \u201cLa saturaci\u00f3n es un estado interesante, cuando el placer satura hay un orgasmo, cuando satura el miedo llega la libertad\u201d. Su viaje divino con Dante, entre hojas amarillas y bajo un sol de primavera.<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":2787,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[608,15],"tags":[42,435,640,626,669,625,437,153],"class_list":["post-2756","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-coronavirus","category-sociedad","tag-bife","tag-coronavirus","tag-cuarentena","tag-italia","tag-mercedes","tag-milan","tag-pandemia","tag-sociedad"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2756"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2756"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2756\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2791,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2756\/revisions\/2791"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2787"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2756"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2756"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2756"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}