{"id":24516,"date":"2023-04-02T09:39:09","date_gmt":"2023-04-02T12:39:09","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=24516"},"modified":"2023-04-02T13:11:14","modified_gmt":"2023-04-02T16:11:14","slug":"ver-el-mar-por-primera-vez-en-la-guerra-de-malvinas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2023\/04\/02\/ver-el-mar-por-primera-vez-en-la-guerra-de-malvinas\/","title":{"rendered":"Ver el mar por primera vez en la guerra de Malvinas"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><em>El crucero General Belgrano zarp\u00f3 el 16 de abril. El 2 de mayo a las 16.02 impact\u00f3 el primer torpedo en la sala de m\u00e1quinas. El segundo destruy\u00f3 la proa y el buque comenz\u00f3 a irse a pique. Tard\u00f3 una hora en caer a 4.200 metros bajo el mar. Fue la mayor tragedia naval de la historia. Casi 300 hombres murieron en el primer instante del ataque. El resto falleci\u00f3 en las balsas por las heridas, el fr\u00edo o el oleaje. El crucero estaba a 210 milla al sur de la Isla Gran Malvina. Y ah\u00ed qued\u00f3 como guardi\u00e1n eterno<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Mi vieja no se enter\u00f3 que estaba en la guerra hasta que hundieron el barco, el crucero General Belgrano. Yo ten\u00eda 19 a\u00f1os. <strong>El submarino ingl\u00e9s Conqueror hac\u00eda dos d\u00edas nos ven\u00eda siguiendo<\/strong>. Eran las 4 de la tarde en altamar del 2 de mayo de 1982, ya hab\u00edamos salido de la zona de combate, y sentimos el impacto de dos torpedos. Yo estaba en la otra punta, arriba, de artillero, y el agua hasta lleg\u00f3 a mojarme. Tuve que caminar a lo largo del barco, agarr\u00e1ndome de la baranda para no caerme. E<strong>n el camino vi hombres quemados, vi heridos por las esquirlas, compa\u00f1eros ca\u00eddos en las aguas heladas.<\/strong> En la desesperaci\u00f3n, esper\u00e1bamos la orden del <strong>general Bonzo<\/strong>: si se intentaba salvar el crucero o si nos arroj\u00e1bamos desde cinco metros a una balsa, que era un punto naranja en medio de la inmensidad y de los vientos de un oc\u00e9ano asesino, a 30 grados bajo cero. Pero, \u00bfsab\u00e9s qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u00bfSab\u00e9s por qu\u00e9 no tengo recuerdos de Malvinas ac\u00e1, en mi casa de la calle Ant\u00e1rtida de Santa Rosa? <strong>Porque no me gusta que me tengan l\u00e1stima<\/strong>. Hay gente que se sensibiliza&#8230; \u201c<em><strong>Pobrecitos, eran tan chiquitos y los mandaron a la guerra\u201d<\/strong><\/em>. No. No. Eso no sirve. Yo quiero respeto, nada m\u00e1s. Vas a una escuela, cont\u00e1s tu historia y viene una maestra y dice \u201ceran unos nenes\u201d. <strong>No se\u00f1ora, nosotros \u00e9ramos soldados.<\/strong> Qu\u00e9 pibes, qu\u00e9 pobrecitos. S\u00ed, la pas\u00e9 feo, s\u00ed, estuve a punto de morirme\u2026 pero l\u00e1stima a nadie. En conferencia de prensa, un alumno le dice al comandante H\u00e9ctor Bonzo \u201custed llev\u00f3 a chicos\u201d, y \u00e9l le responde: \u201cDisc\u00falpeme, yo sal\u00ed con soldados y volv\u00ed con hombres\u201d. No fue un picnic para ellos. Les cost\u00f3 vencernos. <strong>Si el crucero hubiese llegado\u2026 todav\u00eda le doy vueltas en la cabeza.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>\u201cPobrecitos, eran tan chiquitos y los mandaron a la guerra\u201d. No. No. Eso no sirve. Yo quiero respeto, nada m\u00e1s<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Me llamo <strong>Luis Pereyra<\/strong>, tengo 59 a\u00f1os y nac\u00ed en General San Mart\u00edn, La Pampa, en una familia humilde con 16 hermanos. Hab\u00eda que trabajar para ayudar a los viejos. De pibe trabaj\u00e9 en una f\u00e1brica de sal, fui pe\u00f3n de alba\u00f1il. Cuando me aburr\u00eda, cambiaba de trabajo. A eso me refer\u00eda tambi\u00e9n con que no \u00e9ramos ni\u00f1os, no es lo mismo la generaci\u00f3n m\u00eda que la de ahora. <strong>Antes se ten\u00eda que trabajar, y estabas esperando a que te toque el servicio militar, era lo natural; no pens\u00e1s mucho. <\/strong>A m\u00ed me toc\u00f3 en la Armada, en Campo Sarmiento, en octubre de 1981. En diciembre me hacen el pase al crucero Belgrano, anclado en Punta Alta. Ah\u00ed pas\u00e9 la navidad. <strong>Yo era artillero, tirador de la torre n\u00famero tres, en la popa, la parte de atr\u00e1s.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\"><strong><em>Uno siente: voy a servir a la patria, voy a servir a la patria<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El 2 de abril nos madrugamos con que hab\u00edamos tomado Malvinas. Nosotros no est\u00e1bamos al tanto de nada. <strong>De repente, en el crucero, el aire que se respiraba ten\u00eda olor a guerra.<\/strong> Lo primero que hicimos fue sacar las municiones viejas de la Segunda Guerra Mundial, porque el crucero hab\u00eda sobrevivido a <a href=\"https:\/\/www.perfil.com\/noticias\/opinion\/crucero-general-belgrano-pearl-harbor-segunda-guerra-mundial-y-malvinas.phtml\"><strong><em>Pearl Harbor, al ataque japon\u00e9s a la base americana en 1941<\/em><\/strong><\/a> (en ese momento el crucero se llamaba \u201cPhoenix\u201d, luego Per\u00f3n lo denomin\u00f3 \u201c17 de Octubre\u201d y, finalmente, \u201cGeneral Belgrano\u201d). Y empezaron a llegar camiones con v\u00edveres y municiones. Antes de cantar el himno, el comandante H\u00e9ctor Bonzo nos avisa que vamos a ir a la guerra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/calles-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-24553\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/calles-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/calles-300x200.jpg 300w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/calles-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption><em>En su localidad natal, General San Mart\u00edn, homenajearon a Pereyra colocando su nombre en una de las calles<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">No s\u00e9 qu\u00e9 sent\u00eds, pero como te dicen que vas a servir a la patria, uno siente: voy a servir a la patria.<strong> Y uno est\u00e1 dispuesto a dar todo, la vida<\/strong>. Esa era la atm\u00f3sfera que se respiraba. La misma adrenalina del d\u00eda a d\u00eda fortalec\u00eda este sentimiento de querer estar ah\u00ed, defendiendo a nuestro pa\u00eds. De ah\u00ed \u00edbamos a zarpar, \u00edbamos a matar o morir, no sab\u00edamos si volv\u00edamos, de nosotros depend\u00eda el barco, ya que \u00e9ramos los artilleros. La ansiedad era lo que reinaba en esos d\u00edas previos a zarpar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\"><strong><em>Vamos a bailar, Beto<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Un d\u00eda antes de zarpar, nos dejaron ir a Bah\u00eda Blanca. Yo me fui a San Mart\u00edn, a dedo. Una camioneta me levant\u00f3. Recuerdo que llegu\u00e9 cagado de fr\u00edo, a la 1 de la ma\u00f1ana. Llegu\u00e9 y le dije a uno de mis hermanos: <strong><em>\u201cVamos a bailar, Beto\u201d<\/em><\/strong>. Fuimos a un boliche de la \u00e9poca. Nos tomamos unos whiskys. Era una visita normal. Al d\u00eda siguiente, almorzamos en familia y a la noche sali\u00f3 el colectivo para Bah\u00eda. \u201c<strong><em>Beto, me voy a la guerra\u201d<\/em><\/strong>, le dije antes de subirme. \u201c<strong><em>No le digas nada a la vieja, si me pasa algo les cont\u00e1s\u201d<\/em><\/strong>. Llegu\u00e9 a las 7 am. Me fui caminado al crucero\u2026 fue la primera vez que vi el mar.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\"><strong><em>Zarpan un 16 de abril<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Nunca hab\u00eda visto el mar. Cuando zarpamos, el 16 de abril a la ma\u00f1ana, me impresion\u00f3 la inmensidad del oc\u00e9ano, era todo muy lindo. <strong>Una vez en altamar, no dorm\u00eds; empieza el verdadero entrenamiento del marino<\/strong>. Hac\u00edamos zafarranchos, de abandono o de combate. Te tocaba a las 5 de la tarde o a las 3 de la ma\u00f1ana. No hay horario. El entrenamiento era para tener velocidad y experiencia. Te pod\u00eda suceder en cualquier momento el ataque. As\u00ed fueron pasando los d\u00edas hasta el 2 de mayo.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>De repente, en el crucero, el aire que se respiraba ten\u00eda olor a guerra<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\"><strong><em>La antesala del hundimiento<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El 1 de mayo fue el bautismo de fuego en Malvinas. Argentina se defiende y hunde un barco. Nosotros entramos en las 200 millas marcadas para que se desarrolle el conflicto b\u00e9lico, y <strong>evitamos un desembarco.<\/strong> Al irnos de la zona de combate, giramos 180 grados y quedamos descubiertos sobre babor. El submarino nuclear ingl\u00e9s hac\u00eda dos d\u00edas nos segu\u00eda. Le dan la orden para que dispare, p<strong>ero el ingl\u00e9s no quer\u00eda porque est\u00e1bamos fuera de la zona de combate<\/strong>. Si a nosotros nos hubieran ordenado ir a Malvinas, y si el crucero hubiera llegado, las Malvinas ser\u00edan argentinas. Hubi\u00e9ramos tenido el crucero m\u00e1s dos destructores. Pero no se plante\u00f3 as\u00ed. \u00bfPor qu\u00e9 no se plante\u00f3 as\u00ed? Eran dos luchas pol\u00edticas, no una guerra por Malvinas. <strong>Nosotros vamos a Malvinas para evitar un desmadre en Plaza de Mayo, y la Thatcher haci\u00e9ndose propaganda <\/strong>\u201cvamos a luchar porque aquellos indios se les ocurri\u00f3 tomar Malvinas\u201d. Fue todo un negocio entre ellos que lamentablemente\u2026&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\"><strong><em>Primera batalla: mir\u00e1s el abismo y el abismo te devuelve la mirada<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Cuando le dieron la tercera orden al comandante del submarino, <a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/2015\/03\/15\/1716085-exhibiran-el-submarino-britanico-que-hundio-al-general-belgrano-la-guerra-malvinas\/\"><strong><em>encendi\u00f3 los motores y dispar\u00f3<\/em><\/strong><\/a>. Fueron dos torpedos. El barco no se pudo salvar porque rompieron los motores y se cort\u00f3 la electricidad. Entonces empieza la primera batalla:<strong> con vos mismo<\/strong>. Te tiras a una balsa o te mor\u00eds. Te pregunt\u00e1s c\u00f3mo caer adentro. No sab\u00e9s si tembl\u00e1s de fr\u00edo o de nervios, \u00bfqu\u00e9 decisi\u00f3n tomar? <strong>Quise buscar un salvavidas y ves todo dado vuelta, gente herida, gritando\u2026 <\/strong>son momentos dif\u00edciles para decidir. Si no caes arriba de la balsa, caes en el agua, y ten\u00e9s 5 minutos de vida por el fr\u00edo.<strong> Dios me agarr\u00f3 del lomo y me tir\u00f3 adentro de la balsa. Menos mal que el ataque fue de d\u00eda.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"http:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/DSC_0042-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-24549\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/DSC_0042-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/DSC_0042-300x200.jpg 300w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/DSC_0042-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption><em>Luis \u00c1ngel Pereyra en su casa de la calle Ant\u00e1rtida Argentina<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\"><strong><em>Segunda batalla: el embudo de la muerte<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El barco se estaba hundiendo de popa, y estaba haciendo un <strong>embudo de 300 metros a la redonda<\/strong>. Todo lo que estuviera a 300 metros, el barco se lo chupaba. Empezamos a remar pero la corriente nos llevaba debajo del barco. Se ve\u00edan muchos compa\u00f1eros quemados y heridos por la esquirla del torpedo. Yo traje un cabo herido hasta Ushuaia. A los d\u00edas se muri\u00f3 en Bah\u00eda, pero esa es otra historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">La corriente nos estaba chupando con el barco.<strong> Uno intentaba remar con las manos y sent\u00eda clavos que se te met\u00edan entre la piel<\/strong>. En un momento el ancla se cae de nuestro lado, se hunde hasta el final de la cadena y vuelve a levantarse, llenando la proa de agua. El barco se hunde y se vuelve a emparejar, y saca una ola. Una ola grande, que nos saca a todos. La ola nos salv\u00f3. <strong>Precisamente el ancla. Si no se hubiese ca\u00eddo nadie se hubiese salvado.<\/strong> Nos hubieran encontrado muertos dentro de la balsa. Despu\u00e9s vimos c\u00f3mo el barco se termin\u00f3 de hundir. El crucero med\u00eda 180 metros de largo, era muy grande, era imposible que se hunda en una hora, hasta el d\u00eda de hoy no le encuentro explicaci\u00f3n. <strong>Uno se sent\u00eda seguro ah\u00ed arriba.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\"><strong><em>Tercera y definitiva batalla: el naufragio en un oc\u00e9ano de nada<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Ahora ven\u00eda lo m\u00e1s complicado: sobrevivir arriba de la balsa en altamar. C\u00f3mo \u00edbamos a pasar la noche, qu\u00e9 iba a pasar. <strong>Las piernas dejaban de responderte y vos sent\u00edas c\u00f3mo cada vez m\u00e1s te congelabas<\/strong>. Yo orinaba y las primeras orinas sent\u00edas algo, despu\u00e9s ya no. Te mord\u00e9s el brazo. Te mov\u00e9s. \u00c9ramos 24 e intent\u00e1bamos hacernos masajes para darnos calor, pero calor mental porque calor no hab\u00eda. Eran 30 grados bajo cero. El viento que cambiaba cada 10 horas. Las olas de 12 metros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Si nos arroj\u00e1bamos desde cinco metros a una balsa, que era un punto naranja en medio de la inmensidad y de los vientos de un oc\u00e9ano asesino<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Pasamos la noche y la balsa se iba desinflando. <strong>Vos sent\u00eds c\u00f3mo te vas quedando cada vez m\u00e1s sin vida<\/strong>. Otra noche no pas\u00e1bamos.<strong> Fueron 28 horas en altamar<\/strong>. Un compa\u00f1ero m\u00edo entr\u00f3 en p\u00e1nico. Tuvimos que pegarle. Si no le peg\u00e1bamos nos mataba a todos. Tambi\u00e9n le pedimos a Dios que nos ayudara. Intentamos sacar agua. Atendimos a los heridos, les pusimos morfina.<strong> Sandobal dijo \u201cno peleen por m\u00ed, yo me estoy muriendo\u201d. Usted no se va a morir, le dije.<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Nuestras dos custodias nos hab\u00edan perdido. Cuando nos torpearon, los dos barcos destructores que ven\u00edan con nosotros <strong>cometen el error de salir a buscar al submarino que nos atac\u00f3, a las 4 de la tarde. A las 6 ya es de noche. <\/strong>Entonces nos perdieron, perdieron de vista las balsas. A las 11 de la ma\u00f1ana del d\u00eda siguiente nos vio un avi\u00f3n y se fue. A las 8 de la noche vimos un palo, que de repente desapareci\u00f3. Pero eran las olas que no nos dejaban ver. Era el barco de rescate.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\"><strong><em>Lo logramos, dije<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Se tiran dos buzos y atan la balsa al barco. Con un cuchillo que nos dieron, partimos al medio la balsa. Ya estaba atada y no hab\u00eda peligro de que se hundiera.<strong> Entonces el agua pegaba contra el barco y reflotaba la balsa, mientras las dos personas de adentro del barco nos levantaban<\/strong>. A m\u00ed me subieron congelado, no pod\u00edamos caminar. Nos llevaron a la caldera. Nos dieron un jarro de aluminio de chocolate. La tomamos como agua fresca, porque no sent\u00eds nada afuera ni adentro. Lo logramos, dije.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/h\u00e9roes-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-24554\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/h\u00e9roes-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/h\u00e9roes-300x200.jpg 300w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/h\u00e9roes-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption><em>Diploma de honor: &#8220;En reconocimiento a su valor y patriotismo<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\"><strong><em>El espanto en la oscuridad y el pueblo, mi mejor psic\u00f3logo<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Cerraba los ojos y ve\u00eda a mi vieja enferma. Cerraba los ojos y ve\u00eda los muertos del crucero. Ve\u00eda el mont\u00f3n de balsas y escuchaba el grito de los compa\u00f1eros y el hundimiento, el hundimiento lo ve\u00eda constantemente. Volv\u00eda a cerrar los ojos y ve\u00eda a mi vieja llorar, enter\u00e1ndose que yo estaba en el crucero. Mi mejor psic\u00f3logo fue el pueblo. Porque todos te ped\u00edan que cuentes, y <strong>uno contaba y se pod\u00eda descargar. Pod\u00eda dejar por un rato toda esa pesadez.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">No me arrepiento de nada. Un viejo borracho y una vieja loca\u2026 no pod\u00e9s sacar nada bueno. Lo del Ara San Juan tambi\u00e9n fue negocio. Lamentablemente se negocia con seres humanos. Porque a ese submarino lo hundi\u00f3 Inglaterra, y el gobierno negoci\u00f3. Fue muy feo c\u00f3mo los abandonaron. Como nos abandonaron a nosotros. <strong>Eso fue lo que m\u00e1s me doli\u00f3.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\"><strong><em>El abandono&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Lo que m\u00e1s me doli\u00f3 fue c\u00f3mo nos abandonaron. En muchos lugares te costaba conseguir trabajo, porque vos eras un loco de la guerra, porque vos eras un drogadicto. <a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/elpais\/1-82686-2007-04-02.html#:~:text=El%20trabajo%20revela%20que%20el,diez%20presenta%20patolog%C3%ADas%20del%20sue%C3%B1o\"><strong><em>\u201cVos ac\u00e1 no entr\u00e1s porque deb\u00e9s ser drog\u00f3n porque te dieron droga para ir a la guerra\u201d<\/em><\/strong><\/a>. Eso ocurr\u00eda en todos lados. Un amigo que trabajaba en un hotel, cuando el jefe se enter\u00f3 de que hab\u00eda ido a Malvinas, lo ech\u00f3 \u201c<em><strong>porque mir\u00e1 si te volv\u00e9s loco y me matas la gente\u201d.&nbsp;<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p> Si a nosotros nos hubieran ordenado ir a Malvinas, y si el crucero hubiera llegado, las Malvinas ser\u00edan argentinas<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">A mi tambi\u00e9n me dec\u00edan drogadicto. Tambi\u00e9n fue por envidia. Porque en ese momento cobr\u00e1bamos una pensi\u00f3n de 300 pesos. Entonces nos dec\u00edan que <strong><em>\u201ca ustedes drogadictos les pagan por haber ido drogados a la guerra\u201d.<\/em><\/strong> Pero yo ya no le di m\u00e1s bola a eso de prestar o\u00eddo para escuchar pelotudeces. Yo estaba convencido de que si me toc\u00f3 ir ah\u00ed fue por algo. Y lo volver\u00eda a hacer.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\"><em><strong>Rehacer la vida con la marca del legado<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Estuve en casa un tiempo. Despu\u00e9s me fui a trabajar en una cosecha de trigo. Luego de mec\u00e1nico en Catril\u00f3. Ah\u00ed conoc\u00ed a un muchacho que ten\u00eda una rectificadora en Pico. Estuve en Pico hasta el 87, que se saca la ley para entrar a trabajar en la provincia. Yo no quer\u00eda ir porque me gustaba la mec\u00e1nica. Pero mis compa\u00f1eros me convencieron, porque era un trabajo fijo en Vialidad. Estoy en Santa Rosa desde entonces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Estoy convencido que si yo me salv\u00e9 del crucero, de la guerra, quiz\u00e1 fue porque es un <strong>legado que tengo que llevar para recordar y honrar a todos los compa\u00f1eros<\/strong> que quedaron en el camino, tanto en Malvinas como en el crucero. <strong>Mientras estemos vivos ser\u00e1 as\u00ed.&nbsp;<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contemplar el oc\u00e9ano y participar de una guerra, dos momentos de inflexi\u00f3n. Un antes y un despu\u00e9s en la vida de cualquier individuo. Luis Pereyra, veterano del crucero General Belgrano, fue tatuado en el coraz\u00f3n por esos dos sucesos al mismo tiempo. Desde las huellas y cicatrices que se generan en 41 a\u00f1os, hoy cuenta su historia en Revista BIFE.    <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":24550,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[1129,705,15],"tags":[],"class_list":["post-24516","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-foco","category-malvinas-argentinas","category-sociedad"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24516"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24516"}],"version-history":[{"count":21,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24516\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30384,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24516\/revisions\/30384"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/24550"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24516"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24516"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24516"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}