{"id":23010,"date":"2021-12-19T09:13:31","date_gmt":"2021-12-19T12:13:31","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=23010"},"modified":"2021-12-19T20:39:10","modified_gmt":"2021-12-19T23:39:10","slug":"caso-lucio-el-silencio-como-rezago-machista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2021\/12\/19\/caso-lucio-el-silencio-como-rezago-machista\/","title":{"rendered":"Caso Lucio: El silencio como rezago machista"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Son muchas las razones por las que se hace silencio, muchas las formas de interpretarlo, pero s\u00ed hay una \u00fanica manera de hacerlo. <strong>Ahorrar la labor de la palabra<\/strong> puede tener fines <strong>concesivos<\/strong>, de <strong>complicidad<\/strong>, de <strong>indiferencia<\/strong>. Puede ser resultado de <strong>pavor<\/strong>, de <strong>satisfacci\u00f3n<\/strong>, de <strong>introspecci\u00f3n<\/strong>; de amor, de angustia, de dolor o de duelo. El silencio es un tipo de enunciaci\u00f3n profunda, un fractal de significados, que pueden ser certeros y vacilantes de un momento a otro. Es tambi\u00e9n una herramienta fundamental para componer m\u00fasica y una condici\u00f3n para poder escucharla. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Pero sobre todo, el silencio conserva un valor sustantivo frente a las invitaciones a expedirse de forma constante. <strong>Frente a las pantallas brillantes de nuestros dispositivos, las palabras superpuestas, torpes, mareadas de ansiedad, pueden parecerse bastante al ruido<\/strong>, pero a esta altura cualquier usuario tiene bien claro lo que pueden generar. Ahora bien, <strong><em>\u00bfqu\u00e9 dice el silencio cuando es colectivo? \u00bfDe qu\u00e9 habla una sociedad cuando calla?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Los abusos que sufri\u00f3 Lucio no cuadr\u00f3 con las agendas o no tuvo la suficiente \u201cpotencia narrativa\u201d para ser insumo en los medios masivos<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">La noticia del <strong>crimen <\/strong>de <strong>Lucio Dupuy<\/strong> el 26 de noviembre pasado en la provincia de La Pampa <strong>no escal\u00f3 a las primeras planas de los grandes portales,<\/strong> tampoco lleg\u00f3 de inmediato a los horarios centrales de los canales de noticias. Fueron <strong>medios independientes, de peque\u00f1a escala<\/strong> \u2014algunos acusados incluso de tomar informaci\u00f3n de afluentes oscuros\u2014, los que comenzaron a difundir y <strong>replicar la noticia<\/strong> en las redes sociales. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Distinto a la cobertura y al tratamiento medi\u00e1tico espectacularista y morboso que se le da a los femicidios<\/strong>, lejos tambi\u00e9n de c\u00f3mo se exponen los numerosos e incesantes casos de <strong>violencia policial<\/strong>, las repetidas golpizas, tormentos y <strong>abusos que sufri\u00f3 Lucio <\/strong>hasta morir, con apenas cinco a\u00f1os, presuntamente a manos de su madre Magdalena Esp\u00f3sito Valenti y su pareja, Abigail P\u00e1ez, <strong>no cuadraron con las agendas o no tuvieron la suficiente \u201cpotencia narrativa\u201d para ser insumo en los medios masivos<\/strong>. Quiz\u00e1s ambas. Quiz\u00e1s ninguna.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Parte de ese \u201c<em><strong>mirar para otro lado<\/strong><\/em>\u201d est\u00e1 vinculado no solo con la perplejidad que genera la violencia sobre una persona incapaz de defenderse, sino tambi\u00e9n con que las perpetradoras del crimen son una pareja de militantes feministas<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">No fue sino hasta desbordar el cauce de las redes sociales que el caso lleg\u00f3 donde s\u00ed llegaron de inmediato, por ejemplo, los de<strong> \u00darsula Bahillo o Nancy Videla<\/strong> \u2014<em>dato: ya suman 227 femicidios al 31 de octubre de acuerdo a datos del Observatorio de Feminicidios de Argentina<\/em>. En este sentido, parte de la dificultad para mostrar y su demora, parte de ese \u201c<strong><em>mirar para otro lado<\/em><\/strong>\u201d est\u00e1 vinculado no solo con la perplejidad que genera la perpetuaci\u00f3n de violencias inefables sobre una persona incapaz de defenderse, en todo sentido, sino tambi\u00e9n, y fundamentalmente, con que las perpetradoras del crimen son una pareja de militantes feministas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Esp\u00f3sito Valenti y P\u00e1ez<\/strong> <strong>desaf\u00edan <\/strong>muchos de los <strong>axiomas sobre los que reposa la sociedad heteropatriarcal<\/strong>, sobre la <strong>mujer y la maternidad<\/strong>, tambi\u00e9n sobre las <strong>crianzas<\/strong>, al tiempo que <strong>hacen estallar el lugar de v\u00edctimas,<\/strong> <strong>que se asigna por default a la mujer desde los discursos de g\u00e9nero imperantes<\/strong>. Mujeres, madres, victimarias: tres palabras que no saben ir juntas. <strong>Rezago machista en el coraz\u00f3n del movimiento que se propone terminar con \u00e9l.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Esp\u00f3sito Valenti y P\u00e1ez desaf\u00edan los axiomas sobre los que reposa la sociedad heteropatriarcal, sobre la mujer y la maternidad, tambi\u00e9n sobre las crianzas<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong><em>\u00bfPero d\u00f3nde terminan la perplejidad, el estupor y la par\u00e1lisis por el horror cometido sobre ese ni\u00f1o y d\u00f3nde comienza el silencio colectivo? <\/em><\/strong>No se trata, desde ya, de forzar pronunciaciones, de hacer cargo de un hecho a quienes de ning\u00fan modo son responsables. <strong>Tampoco de aplicar una extorsi\u00f3n moral, de esas que se hacen en estos tiempos de tribunales p\u00fablicos<\/strong> \u2014que danzan por gusto el minu\u00e9 de los fascismos\u2014, donde solo una toma de posici\u00f3n taxativa y p\u00fablica salvaguarda reputaciones y personas de ser encolumnadas en el ostracismo de los c\u00f3mplices de los actos cruentos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Se trata entonces de saltar por sobre los muros de la indignaci\u00f3n, esa gimnasia autoer\u00f3tica que forcluye el pensamiento y se agota en las categor\u00edas infantilistas de buenos y malos<\/strong>, y de reponerse a la fuerza de la negaci\u00f3n para pensar en el por qu\u00e9 a las dificultades de hablar de un acontecimiento indecible. Despu\u00e9s de todo, la diversidad demanda verse de frente a las complejidades pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Pero volvamos al silencio, vayamos un poco m\u00e1s all\u00e1. \u00bf<em>En qu\u00e9 momento el silencio colectivo se vuelve una forma de corporativismo, <strong>otra forma del pacto de caballeros que, apret\u00f3n de manos mediante, es capaz de construir un per\u00edmetro y blindar desde las m\u00e1s graves perversiones a los secretos m\u00e1s nimios?<\/strong><\/em> De un modo renovado, y redistribuido el poder en algunos \u00e1mbitos \u2014sobre todo en espacios pol\u00edticos, medios de comunicaci\u00f3n y esferas culturales, sin mencionar multinacionales\u2014, el <strong>silencio <\/strong>entre mujeres aparece como un manto primero, quiz\u00e1s,<strong> para evitar ese di\u00e1logo hacia adentro que conllevar\u00eda el verse hermanadas con seres monstruosos<\/strong> capaces del filicidio; segundo, y otra vez, <strong>para no revisar o explorar las zonas de la maternidad<\/strong>, ciertamente omnipotentes.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>No se trata de aplicar una extorsi\u00f3n moral, de esas que se hacen en estos tiempos de tribunales p\u00fablicos<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Un viejo texto de <strong>Marta Lamas<\/strong> se\u00f1ala: \u201c<em>La maternidad hace vivir a las mujeres de manera simult\u00e1nea una subordinaci\u00f3n a los poderes establecidos en la sociedad y el disfrute de un poder casi total sobre los hijos. El atrapamiento de las madres en lo privado tiene como consecuencia la p\u00e9rdida de ejercicio de su ciudadan\u00eda y de poder pol\u00edtico.<strong> Pero este \u2018sacrificio\u2019 no es gratuito, tiene un precio y les cobra muy caro a las criaturas la exclusi\u00f3n social de sus madres\u201d. <\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Est\u00e1 visto: el silencio tambi\u00e9n puede hacerse para manejar, gestionar y conservar el poder. <strong>Pensar a las mujeres en espacios de poder es diferente a contarlas en las fotos o reclamarlas a trav\u00e9s de cupos<\/strong>. Es pensarlas y observarlas en el ejercicio expl\u00edcito de la violencia, la crueldad y la punici\u00f3n; del tormento, el abuso sexual y la manipulaci\u00f3n; del \u201ccr\u00edmen de odio\u201d, como alega la familia Dupuy. Y es, en \u00faltima instancia, reconocerlas parte de esa c\u00e1ndida hermandad de la que se nos convenci\u00f3 era posible durante los \u00faltimos a\u00f1os. <strong><em>\u00bfO acaso, para pertenecer, s\u00ed hay condiciones ideol\u00f3gicas, morales, de car\u00e1cter y de clase de las que tampoco se habla?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Pensar a las mujeres en espacios de poder es diferente a contarlas en las fotos o reclamarlas a trav\u00e9s de cupos. Es pensarlas y observarlas en el ejercicio expl\u00edcito de la violencia, la crueldad y la punici\u00f3n<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Por supuesto que no alcanza con se\u00f1alar las contradicciones de un movimiento complejo como el feminista, <strong>tampoco con hacer una pol\u00edtica del odio como hacen sin perder oportunidad desde los espacios reaccionarios<\/strong>. Pero el hecho tr\u00e1gico del homicidio agravado por alevos\u00eda del peque\u00f1o Lucio, sumado a los meses de maltratos e impericias por parte del Estado, <strong>no puede ser metabolizado sin la palabra colectiva, sin sacudir la estructura patriarcal que se replica y camufla incluso en los espacios impensados<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">No hablar de lo que nos angustia, nos disgusta o nos inquieta, no hace de ning\u00fan modo que aquello que nos angustia, nos disgusta o nos inquieta desaparezca. Por el contrario, <strong>se vuelve una realidad indigerible que, de un momento a otro, ya no entra en ning\u00fan placard.<\/strong> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 dice el silencio cuando es colectivo?\u201d, se pregunta Puebla sobre la reacci\u00f3n de parte de la sociedad ante el filicidio. Distinto a la \u201cpotencia narrativa\u201d que se le da a femicidios y abusos policiales, el Caso Lucio tard\u00f3 en llegar a las portadas de los grandes medios. \u201cEsp\u00f3sito y P\u00e1ez hace estallar el lugar de v\u00edctimas que se le asigna por default a la mujer desde los discursos de g\u00e9nero imperantes\u201d, apunta la escritora y propone \u201csaltar por sobre los muros de la indignaci\u00f3n\u201d para pensar c\u00f3mo \u201cla estructura patriarcal se replica y camufla incluso en espacios impensados\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":23025,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[1129,15],"tags":[2070,2067,2072,2069,44,2071,2068,43],"class_list":["post-23010","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-foco","category-sociedad","tag-abigail-paez","tag-caso-lucio","tag-ensayo","tag-infanticidio","tag-la-pampa","tag-magdalena-esposito","tag-paula-puebla","tag-santa-rosa"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23010"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23010"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23010\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23033,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23010\/revisions\/23033"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23025"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23010"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23010"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23010"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}