{"id":2060,"date":"2020-02-23T16:46:30","date_gmt":"2020-02-23T19:46:30","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=2060"},"modified":"2020-02-23T17:15:03","modified_gmt":"2020-02-23T20:15:03","slug":"muerte-en-el-cementerio-de-arata","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2020\/02\/23\/muerte-en-el-cementerio-de-arata\/","title":{"rendered":"Muerte en el cementerio de Arata"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">No\ns\u00e9 si es costumbre solo en los pueblos pampeanos caminar en las orillas del\nacceso de entrada, o si en otros lugares del mundo sucede este fen\u00f3meno. En mi\npueblucho se aprovechan las tardecitas para caminar el acceso, que huele a\nverde y un poco a salvaje. Hay d\u00edas en que este cronista tambi\u00e9n camina tal\nacceso, pero sin intenci\u00f3n de bajar la panza o hacer deporte: como esas veces\nque lo camino descalzo, sucio y despeinado, como un hippy; o esas otras, yendo\nvestido como un dandy, con la curiosidad de los compueblerinos. Pero eso s\u00ed,\nsiempre desembocando \u00a1qu\u00e9 calamidad! En el mismo destino: el cementerio. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">A unos metros antes de cruzar el arco de entrada se pueden vislumbrar esas paredes de un blanco aguachento, como si hubiesen sido pintadas con cal. Yo miro esas paredes (es imposible no mirar un cementerio) o ellas me miran a m\u00ed, llam\u00e1ndome, invit\u00e1ndome; producen en mis pupilas un efecto narcotizante y, embobado, camino sin mover los brazos y cruzo la ruta sin mirar hacia los costados, corriendo el peligro de ser reventado por un cami\u00f3n. Ayer mismo (escribo estas l\u00edneas en un estado de euforia incontrolable, con temblequeos en las piernas y un sudor seco en la espalda) corr\u00ed la pesada puerta de fierro, y entr\u00e9 embriagado de crep\u00fasculos. Camin\u00e9 entre las tumbas y nichos, medio encandilado por el sol sangrante, que buscaba apagarse en el oeste.&nbsp; Jugaba con una piedrita, la pateaba con el pie y trataba de que no se estancara entre las grietas de las baldosas: esos juegos que uno no se da cuenta de que est\u00e1 jugando. Una de las piedritas, que sale disparada con fuerza, pasa cerca del sepulturero, que estaba sentado en un banquito de madera, hecho casero, sin barnizar. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/83814017_1300254520159559_6461445990917341184_n-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2062\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/83814017_1300254520159559_6461445990917341184_n-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/83814017_1300254520159559_6461445990917341184_n-300x225.jpg 300w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/83814017_1300254520159559_6461445990917341184_n-768x576.jpg 768w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/83814017_1300254520159559_6461445990917341184_n.jpg 1040w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-\u00bfMe\nquer\u00e9s matar en un cementerio?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Disculpe\n\u2013 dije y me acerqu\u00e9 a \u00e9l \u2013 venia distra\u00eddo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Est\u00e1s\nen el lugar ideal para los so\u00f1adores. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Mientras camin\u00e1bamos, casi arrastrando los pies, me iba hablando sobre lo que \u00e9l entiende ser un so\u00f1ador. Yo apenas lo escuchaba porque me iba preguntando por qu\u00e9 los \u00e1ngeles me esquivan la mirada. El sepulturero se dio cuenta de que segu\u00eda distra\u00eddo, entonces me pregunt\u00f3 si hab\u00eda venido a ver a alg\u00fan pariente. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Llegu\u00e9\nhasta ac\u00e1 sin querer, sin darme cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Entonces\nvos tambi\u00e9n sos un so\u00f1ador como te dec\u00eda. Cont\u00e1me \u00bfqu\u00e9 haces de tu vida?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Escribo para una revista, nada que se interesante ni revelador \u2013 me interpel\u00f3 con la mirada y la nariz -. Lo que quiero decir es que quisiera escribir un an\u00e1lisis pol\u00edtico o un ensayo que me haga parecer un intelectual, pero no puedo, cada vez que lo intento se me rompe el papel o me quedo sin tinta en la lapicera. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/84181109_182733599611215_8103227953124474880_n-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2063\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/84181109_182733599611215_8103227953124474880_n-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/84181109_182733599611215_8103227953124474880_n-300x225.jpg 300w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/84181109_182733599611215_8103227953124474880_n-768x576.jpg 768w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/84181109_182733599611215_8103227953124474880_n.jpg 1040w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-\u00a1Dej\u00e1te\nde joder! \u2013 me grit\u00f3-. Vos ten\u00e9s que escribir sobre tumbas y tumbas y tumbas\u2026 &#8211;\nrepiti\u00f3 siete veces \u201ctumbas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Despu\u00e9s de silencios y alg\u00fan tosido, el sepulturero, que quiz\u00e1s esperaba que le hablase de algo, me orden\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Tepate\ndel tapial y mir\u00e1 para el otro lado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Le hice caso y trep\u00e9. Del lado de afuera centenares de personas, con rostros opacos, casi borrosos, estaban sentados sobre banquitos de madera como esperando algo o a alguien. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-\u00bfY\n\u00e9sta gente? \u2013 pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Son\nalgunos de los muertos. A la tardecita salen a la vereda para tomar el fresco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-\u00bfY\naquellos que vienen all\u00e1, del lado del pueblo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Son\nlos muertos m\u00e1s recientes. Vi en una pel\u00edcula que los muertos regresan a los\nlugares en que han vivido, lo hacen por un tiempo, hasta que se olvidan de la\nvida que tuvieron. Para m\u00ed no se olvidan, si dejan de volver es porque nadie le\nda un carajo de bola. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Se\ndeben querer morir \u2013 ironic\u00e9 pero el sepulturero ni siquiera sonri\u00f3. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">De esta forma, con el sepulturero pegado a mi derecha, recorrimos el cementerio que de noche parec\u00eda reflejar otro lugar, otro pueblo, en todo caso m\u00e1s acogedor y ext\u00e1tico. El sepulturero me cont\u00f3 algunas an\u00e9cdotas divertidas y me advirti\u00f3 con cuales muertos se debe tener cuidado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Yo\nya los conozco a todos- me susurr\u00f3 -. Algunos al principio me hac\u00edan pasar las\nde Ca\u00edn, hasta que fich\u00e9 quienes eran y me pude ir desquitando. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-\u00bfC\u00f3mo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Dej\u00e1ndolos\nm\u00e1s solos. Pero hay otros que son peligrosos de veras, si te cruzan te pueden\nllegar a matar. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u00bfDe qu\u00e9 forma puede un muerto matar a un vivo? Me qued\u00e9 con la pregunta en la garganta, porque hab\u00edamos llegado a le secci\u00f3n de ni\u00f1os y beb\u00e9s. \u201cPobrecitos\u201d se me escap\u00f3 de la boca. Si bien es una imagen perturbadora la tumba de un ni\u00f1o, no parec\u00eda ser igual para ellos. Los encontramos jugando, bailando, riendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp; El sepulturero me puso una mano en el hombro y dijo:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/84021616_221444978862619_2304823285193375744_n-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2064\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/84021616_221444978862619_2304823285193375744_n-768x1024.jpg 768w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/84021616_221444978862619_2304823285193375744_n-225x300.jpg 225w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/84021616_221444978862619_2304823285193375744_n.jpg 780w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-No\nte pongas mal, estos pendejos la pasan mejor que cualquiera. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-\u00bfPor\nqu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Porque\nno saben que est\u00e1n muertos, para ellos no hay diferencias entre la vida y la\nmuerte. Tambi\u00e9n ignoran el tiempo, as\u00ed que la eternidad no les afecta. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-De\nhaber sabido me hubiese colgado quince a\u00f1os atr\u00e1s. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-\u00a1Oh,\nno! Estar\u00edas en la secci\u00f3n de los suicidas. Est\u00e1n adentro de aquel nicho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-\u00bfQu\u00e9\nhacen ah\u00ed dentro?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Investigan y experimentan c\u00f3mo volver a la vida: si la vida no tiene sentido, la muerte menos. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/83814017_1300254520159559_6461445990917341184_n-1-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2065\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/83814017_1300254520159559_6461445990917341184_n-1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/83814017_1300254520159559_6461445990917341184_n-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/83814017_1300254520159559_6461445990917341184_n-1-768x576.jpg 768w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/83814017_1300254520159559_6461445990917341184_n-1.jpg 1040w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El sepulturero parec\u00eda tener respuestas para todas las preguntas, pero no supo decirme qu\u00e9 es la muerte, o la vida, esas cosas de la filosof\u00eda cl\u00e1sica. Sin embargo inventaba algo en seguida, ten\u00eda buena imaginaci\u00f3n y talento para el relato. No s\u00e9 cu\u00e1nto tiempo caminamos entre los muertos y conversamos, tampoco s\u00e9 c\u00f3mo ni cu\u00e1ndo me quede dormido. S\u00ed s\u00e9 que esta ma\u00f1ana despert\u00e9 entre dos tumbas viejas y sucias, sin referencia de quienes est\u00e1n bajo tierra y ni rastros de flores de alg\u00fan pariente. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Al abrir los ojos lo primero que vi fueron dos palomas en un \u00e1rbol fornicando y me sent\u00ed feliz, tan feliz que no me import\u00f3 haberme percatado que en Arata no existe ning\u00fan sepulturero, en todo caso puede ser que exista un tipo que limpie y haga mantenimientos, pero no que viva en el cementerio. No s\u00e9 con qui\u00e9n estuve anoche, pero s\u00ed s\u00e9 que no me quiero morir. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No s\u00e9 si es costumbre solo en los pueblos pampeanos caminar en las orillas del<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":2061,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[275,15],"tags":[46,334,538,44,540,539,541,153],"class_list":["post-2060","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relatos-del-norte-pampeano","category-sociedad","tag-arata","tag-bautista-arnaudo","tag-cementerio","tag-la-pampa","tag-muerte","tag-norte-pampeano","tag-sepulturero","tag-sociedad"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2060"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2060"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2060\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2137,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2060\/revisions\/2137"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2061"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2060"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2060"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2060"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}