{"id":2024,"date":"2020-05-28T07:10:06","date_gmt":"2020-05-28T10:10:06","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=2024"},"modified":"2020-05-28T10:26:25","modified_gmt":"2020-05-28T13:26:25","slug":"el-ultimo-pasajero-de-naico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2020\/05\/28\/el-ultimo-pasajero-de-naico\/","title":{"rendered":"El \u00faltimo pasajero de Naic\u00f3"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Ese hombre de 35 a\u00f1os llamado Alberto Kin no sab\u00eda que estaba a punto de dejar de respirar por un tiempo. Desconoc\u00eda que su pecho se le iba a partir en dos y que sus ojos iban a mirar adentro de su cuerpo, moribundo y desparramado en el piso. Apenas terminaba una jornada laboral m\u00e1s en la infinidad de los campos de Naic\u00f3, y su esposa -Mari- y su padre -Mat\u00edas- lo esperaban adentro de la camioneta. Alberto agarr\u00f3 sus herramientas de trabajo al mismo tiempo que el toro refunfu\u00f1\u00f3, pero cuando dio media vuelta la bestia de una tonelada ya hab\u00eda impactado contra su t\u00f3rax. Malherido, Alberto sent\u00eda la gramilla en la nuca y sab\u00eda que la disputa por su vida no hab\u00eda terminado. Conoc\u00eda la estocada final que dan los toros: volver sobre su marcha y pisotear ferozmente a la v\u00edctima. \u201cMorir aplastado\u201d, habr\u00e1 pensado Alberto cuando la \u00e1spera pezu\u00f1a del toro oscureci\u00f3 su rostro que milagrosamente lleg\u00f3 a correr. La bestia, entonces, machac\u00f3 su hombro y parte de su cuello -dej\u00e1ndolo inconsciente-, y se adelant\u00f3 unos metros m\u00e1s para volver sobre \u00e9l, en un tercer y definitivo round.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Pero en esta ocasi\u00f3n, sus dos perros lo rodearon con los pelos erizados y su padre baj\u00f3 de la camioneta dando alaridos. La bestia se fue y qued\u00f3 el peso muerto de Alberto sobre las 500 hect\u00e1reas de su propiedad. No respiraba. Su esposa decidi\u00f3 que hab\u00eda que hacerle Primeros Auxilios y as\u00ed actu\u00f3 su padre, t\u00e9cnica que aprendi\u00f3 en la colimba. Una, dos veces. A la tercera Alberto dio una bocanada de vida que lo trajo nuevamente a su campo, a su pueblo, donde concentra cada uno de sus recuerdos, para que hoy, a sus 57 a\u00f1os, siendo el \u00fanico habitante de este maravilloso sitio junto a su esposa -Mari- y su hijo -Daniel-, pueda contar, quiz\u00e1, el \u00fanico momento traum\u00e1tico que vivi\u00f3 en Naic\u00f3: su lugar en el mundo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"EL \u00daLTIMO PASAJERO DE NAIC\u00d3\" width=\"640\" height=\"360\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/tdIEu0FJEAk?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Naic\u00f3 est\u00e1 en el departamento de Toay, a 45 km de Santa Rosa y 14 km del Parque Luro, en una zona de cielos azules y aire puro. Hoy es conocido como el t\u00edpico \u201cpueblo fantasma\u201d de La Pampa, pero hay mucho m\u00e1s que eso. Para llegar se debe pasar un caldenar quemado -donde de una rama cuelga una m\u00e1scara de hueso de vaca para convocar la lluvia- y un cementerio de unas 40 tumbas, dentro de las cuales persiste la memoria de muchos de sus habitantes. Hoy Naico tiene dos habitantes originarios (Alberto Kin y su hijo, Daniel), pero lleg\u00f3 a tener 600 en la d\u00e9cada del 20, con la construcci\u00f3n de un hotel y tres aserraderos funcionando. Era un pueblo que viv\u00eda del ferrocarril y de la hacheria, y cuando estas dos actividades entraron en decadencia a partir de 1930, los pobladores comenzaron a migrar. Durante la 2GM hubo un repunte al reactivarse la explotaci\u00f3n forestal por la falta de carb\u00f3n, que dur\u00f3 hasta el primer peronismo (a\u00fan puede leerse en la Estaci\u00f3n del Ferrocarril &#8220;apoye el 2do Plan Quinquenal&#8221;) pero con la llegada de los motores diesel, la pavimentaci\u00f3n de la ruta 35 y el comienzo del cambio de le\u00f1a por gas, el \u00e9xodo fue irreversible. Salvo para Mat\u00edas Kin, el padre ya fallecido de Alberto, que decidi\u00f3 quedarse.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p> Morir aplastado\u201d, habr\u00e1 pensado Alberto cuando la \u00e1spera pezu\u00f1a del toro oscureci\u00f3 su rostro que milagrosamente lleg\u00f3 a correr&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El viejo Mat\u00edas Kin trabajaba en el campo y sol\u00eda trabajar con Cobos, un estanciero de la zona. Cobos ten\u00eda una bella sirvienta a la que Mat\u00edas Kin \u201cle hab\u00eda echado el ojo\u201d. Se especula que Kin saliera a trabajar con Cobos s\u00f3lo para estar cerca de la bella sirvienta (nativa de Colonia Ferrado, La Ara\u00f1a). Un d\u00eda cuadraron para ir juntos al baile, y luego de noches de amor, en 1962, cuando Frondizi era eyectado del poder, nac\u00eda el peque\u00f1o Alberto. 28 a\u00f1os despu\u00e9s la historia se repiti\u00f3: un joven Alberto, viril y bastante \u201cvago\u201d -seg\u00fan las fuentes consultadas-, hab\u00eda terminado su trabajo en el campo y dijo \u201ca la mierda, me voy de ac\u00e1\u201d. Lleg\u00f3 al baile de San Mart\u00edn a la 1 de la ma\u00f1ana. Sentada a lo lejos en el sal\u00f3n de fiestas, Alberto vio a Mari por primera vez. Sin dudar se acerc\u00f3 y le hizo se\u00f1as, a lo que Mari respondi\u00f3 positivamente, y empezaron a bailar. &#8220;Yo bailo muy bien, sobre todo el pasodoble, de manera que tuvimos un hijo, Daniel. Hace 29 a\u00f1os estamos juntos. Juntos trajinamos el campo. Ella era sirvienta de los Santamar\u00eda. Cuando la traje pal campo casi me caga a palos la vieja Santamar\u00eda. No es por nada pero era muy buena sirvienta. Se me enoj\u00f3 m\u00e1s que la mierda. \u2018Me la quitaste\u2019, me dec\u00eda. \u2018Y pa qu\u00e9 la quer\u00edas, pa vestir monjas\u2019, le dec\u00eda yo\u201d, cuenta Alberto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El pueblo se fund\u00f3 en 1911 por Fortunato Anzo\u00e1tegui y lo llam\u00f3 Ministro Lobos. Pero ya exist\u00eda de antes, se llamaba Naic\u00f3 y era territorio ranquel. A partir de ah\u00ed, la zona se dividi\u00f3 en Naico y Ministro Lobos, lo que m\u00e1s tarde despert\u00f3 la pasi\u00f3n por el f\u00fatbol entre los dos equipos, un River-Boca pampeano, que Alberto (de Ministro Lobos) recuerda con mucho cari\u00f1o: &#8220;Yo jugaba de 4&#8221;, dice y sonr\u00ede. Naico en ranquel significa &#8220;manantial que corre&#8221;. Lleva ese nombre porque es un territorio de agua salada y los ranqueles sab\u00edan exactamente d\u00f3nde encontrar agua dulce. Por ejemplo, ellos ahuecaban los \u00e1rboles tinaja para conservar agua y de esa manera se iban moviendo, de tinaja en tinaja, hasta llegar a esta zona, donde cazaban.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"767\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/DSC4854-01-1024x767.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2025\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/DSC4854-01-1024x767.jpeg 1024w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/DSC4854-01-300x225.jpeg 300w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/DSC4854-01-768x575.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Esta historia J\u00e9sica y Marcelo Altube, los propietarios del Hostal de Naic\u00f3, la conocen muy bien, ya que tuvieron que recurrir a su vecino Alberto Kin para acordar una cantidad de agua destinada al hostel. Hace tres a\u00f1os Marcelo (de Lonquimay) y J\u00e9sica (de Santa Rosa) emprendieron el proyecto de poner en funcionamiento el hostel de Naic\u00f3. Marcelo es m\u00fasico y cazador. Despu\u00e9s de preparar un cordero al asador al aire libre en el centro de un c\u00edrculo cubierto de rocas, que sirven tambi\u00e9n para sentarse, desenfunda la guitarra y toca bajo las estrellas. J\u00e9sica est\u00e1 abocada a la comida (flanes, locros, empanadas y otras comidas t\u00edpicas) y es la historiadora del lugar. Como no hay un material completo sobre Naic\u00f3, ella se encarg\u00f3 de investigar, entrevistar, tomar notas y con el testimonio de los ex habitantes que se fueron acercando al hostel, unir las historias para luego contarlas en un recorrido por las ruinas del pueblo, donde se develan los misterios detr\u00e1s de la iglesia sin altar, del auto del cura, del hotel dividido por clases sociales, de la plaza, el parque y, por supuesto, de la Estaci\u00f3n de Ferrocarril.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El hostel est\u00e1 compuesto por 16 habitaciones. Les est\u00e1 yendo relativamente bien, pese a la crisis. Los fines de semana generalmente est\u00e1 completo, de modo que la pareja habilita para que se pueda acampar. Se puede pasar la tarde o pernoctar, y m\u00e1s all\u00e1 de la caminata guiada a las ruinas del pueblo, est\u00e1 tambi\u00e9n la excursi\u00f3n al cerro de la virgen. Luego se merienda con chocolate y tortas mientras uno queda embutido en los atardeceres metaf\u00edsicos de Naic\u00f3, con la m\u00fasica de los p\u00e1jaros. \u201cNunca cre\u00ed que Naic\u00f3 fuera tan importante, porque en la historia fue una de las Estaciones m\u00e1s relevantes de todo el ramal\u201d, explica J\u00e9sica. \u201cAhora, al hostel vienen tambi\u00e9n gente de Francia, Italia, Estados Unidos. Ellos te siguen a todos lados, hasta cuando uno junta los animales o prepara cualquier comida. Tambi\u00e9n vienen personas que hacen caser\u00eda fotogr\u00e1fica, ciclistas, parejas, y todo aquel que quiera pasar una tarde o una noche en la inmensidad de este lugar\u201d, cuenta la joven mujer.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"767\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/DSC4892-01-01-1024x767.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2032\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/DSC4892-01-01-1024x767.jpeg 1024w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/DSC4892-01-01-300x225.jpeg 300w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/DSC4892-01-01-768x576.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption><em>Foto: Mariano Su\u00e1rez Becerra<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\"><strong><em>Conversaci\u00f3n con Alberto Kin<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Estamos afuera de la casa de Alberto (el \u00faltimo pasajero), en su ranchito. Atr\u00e1s est\u00e1 el galp\u00f3n y a nuestro lado las 500 hect\u00e1reas que hered\u00f3 de su padre Mat\u00edas, con las 100 cabezas de ganado. Alberto, bigote prolijo, me ceba un mate y dice:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&#8211; Si me quer\u00e9s matar, sacame del pueblo-. El momento c\u00falmine de Alberto es cuando el sol empieza a caer, entonces despu\u00e9s de trabajar se sienta en una silla, fuma un cigarrito, toma una cerveza, y se acuesta con su mujer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>&#8211; \u00bfQu\u00e9 es Naic\u00f3 para vos?-<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&#8211; Es mi felicidad-. Alberto es el \u00fanico habitante que qued\u00f3 de aquella generaci\u00f3n. Cuando el \u00fanico polic\u00eda se va de vacaciones, a \u00e9l le dicen \u201ccomisario\u201d e \u201cintendente\u201d.- Nunca busqu\u00e9 irme. Cuando falleci\u00f3 mi viejo, segu\u00ed trabajando yo. Ahora tambi\u00e9n est\u00e1 mi hijo, pero ya me dijo que cuando me muera le va a poner a todo esto un cartelito que diga: \u201cse vende\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>&#8211; \u00bfC\u00f3mo te cay\u00f3 eso?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&#8211; Me da igual. Qu\u00e9 problema me voy a hacer si yo no voy a estar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>&#8211; \u00bfNunca sal\u00eds de Naic\u00f3?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&#8211; S\u00ed, pero lo odio. El otro d\u00eda sal\u00ed por primera vez de vacaciones. Se lo hab\u00eda prometido a mi se\u00f1ora. Fuimos a Buenos Aires. Luego estuve d\u00edas para recuperarme, estaba completamente mareado con aquellos ruidos. No puedo soportar el movimiento. La cabeza m\u00eda va a mil por horas. Me pone mal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"El \u00faltimo pasajero de Naic\u00f3 - Parte 1\" width=\"640\" height=\"360\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/5XREqTJIsLE?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>&#8211; \u00bfQu\u00e9 es la ciudad para vos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&#8211; No s\u00e9, pero all\u00e1 te sent\u00e1s atr\u00e1s de una reja, pareces preso. Uno no est\u00e1 tranquilo, hay como ansiedad e intolerancia. Y paranoia con el tema de la inseguridad, yo no lo entiendo-, dice Alberto y aclara igual que \u201ccada uno con sus gustos\u201d, pero que \u00e9l est\u00e1 tranquilo ac\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p> El otro d\u00eda sal\u00ed por primera vez de vacaciones. Se lo hab\u00eda prometido a mi se\u00f1ora. Fuimos a Buenos Aires. Luego estuve d\u00edas para recuperarme, estaba completamente mareado con aquellos ruidos. No puedo soportar el movimiento. <\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Tan tranquilo que es amigo hasta de los furtivos. Dice: \u201cSi veo uno me pongo a charlar. Correrlo es pa\u2019 cagada. Conversando se arreglan las cosas, mientras que no me maten los terneros, con los ciervos y chanchos que hagan lo que quieran. Nunca tuve problemas\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&#8211; Me encontr\u00e9 a un amigo que me pregunt\u00f3 \u201c\u00bfvos siempre ac\u00e1?\u201d, pero por supuesto le dije, de ac\u00e1 no me sacan ni muerto, si tengo el cementerio ac\u00e1 nom\u00e1s- Alberto se\u00f1ala el horizonte-, me pregunt\u00f3 a cu\u00e1nto lo ten\u00eda, le dije 2 mil metros y me dijo \u201cah, cuando te mueras te podes ir caminando, nom\u00e1\u2019\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Alberto calienta m\u00e1s agua y regresa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>&#8211; Contame del proceso de migraci\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo fue esa etapa para vos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&#8211; Yo ten\u00eda 12 a\u00f1os, por el 75\u2019 m\u00e1s o menos. Hab\u00edan unas 100 personas en ese momento. Se empezaron a ir, primero uno, despu\u00e9s no qued\u00f3 nadie. Con una habl\u00e9 ahora, se hab\u00eda ido a Calzar y la echaron el a\u00f1o pasado. Pero no hubo soledad ac\u00e1, a pesar de que no haya nadie, al contrario. Estuve siempre feliz.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"El \u00faltimo pasajero de Naic\u00f3 - Parte 2\" width=\"640\" height=\"360\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/lbQ_RecWjD0?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>&#8211; \u00bfY nunca est\u00e1s alunado?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Si me quer\u00e9s ver alunado, sentame. Dejame quieto. Hasta cuando llueve tengo que estar haciendo algo, movi\u00e9ndome .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>&#8211; \u00bfPero no era que no soportabas el movimiento?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&#8211; El movimiento a mi alrededor. Cuando llueve, por ejemplo, hago cosas en el galp\u00f3n. Luego entro y Mari me reta, porque ensucio la casa. Y tiene raz\u00f3n, pero es que no puedo estar quieto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>&#8211; \u00bfEn qu\u00e9 pensas cuando est\u00e1s quieto?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El sol empieza a caer y el ambiente va cambiando de color. Los atardeceres son infinitos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&#8211; No puedo estarlo. \u00bfSab\u00e9s lo que fueron esos 2 a\u00f1os de recuperaci\u00f3n cuando sucedi\u00f3 lo del toro? Mejor ni te cuento. Ah, y me salv\u00f3 una curandera. Despu\u00e9s te cuento esa historia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>-\u00bfC\u00f3mo fue tu infancia ac\u00e1?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&#8211; A la tardecita nos \u00edbamos a jugar al f\u00fatbol con los de la escuela del internado. Eso era despu\u00e9s de trabajar. Yo empec\u00e9 a trabajar a los 11 a\u00f1os, con mi viejo.- Alberto recuerda una y otra vez an\u00e9cdotas de su viejo, y tradiciones que \u00e9l repito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>&#8211; \u00bfC\u00f3mo era tu viejo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&#8211; Qu\u00e9 se yo, mi viejo cuando estaba era bravo, te hac\u00eda laburar. Yo no soy para nada bravo con mi hijo. \u00bfSab\u00e9s cu\u00e1ntas veces me prest\u00f3 la camioneta mi viejo? Una sola vez. Un d\u00eda hab\u00eda quedado con una chica de Toay, se la ped\u00ed y me dijo \u2018ah\u00ed tiene la calle, haga dedo\u2019. Nunca m\u00e1s la vi, \u00bfqu\u00e9 hubiera pasado? No lo s\u00e9&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>-\u00bfC\u00f3mo te las rebusc\u00e1s econ\u00f3micamente?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-No nos sobra ni andamos a los tirones. Ya te digo, porque somos chacareros. Porque con estos gobiernos&#8230; Mi\u00e9rcoles. Las sequ\u00edas son duras. Ten\u00e9s que estudiarlas por todos lados. En el 2011 compre una 0km y en este momento no llego ni por casualidad. Est\u00e1 complicado para los chacareros. Un tambor de gasoil est\u00e1 14 mil pesos y trabajando bien nos dura un d\u00eda y medio. Y todo sale de ac\u00e1, de la producci\u00f3n. El a\u00f1o pasado pagu\u00e9 600 pesos la bolsa de centeno. Este a\u00f1o m\u00e1s de mil pesos. Yo me dedico a los terneros, mayormente los vendo. Est\u00e1 complicada la mano. Est\u00e1 bien que tengo dos departamentos, pero lo que me deja se va todo para impuestos. Y la luz te da cualquier cosa. Este a\u00f1o me cobraron 400 pesos. En septiembre me vino 3 mil. Estamos todos locos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Revista BIFE concurri\u00f3 a Naic\u00f3 en su 109 aniversario, y entrevist\u00f3 a Alberto Kin -el \u00faltimo habitante-, y a los due\u00f1os del hostel del sitio. 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