{"id":17130,"date":"2021-06-08T18:38:03","date_gmt":"2021-06-08T21:38:03","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=17130"},"modified":"2021-06-08T18:39:39","modified_gmt":"2021-06-08T21:39:39","slug":"__trashed-9","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2021\/06\/08\/__trashed-9\/","title":{"rendered":"P\u00e1nico y locura en el edificio Gemellus: el d\u00eda que creyeron que se incendiaba y hab\u00eda una plantaci\u00f3n de marihuana"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Una noche, mientras trabajaba como periodista en un diario, me toc\u00f3 cubrir un hecho. Desde la redacci\u00f3n escuchamos escandalosas bocinas de bomberos, y salimos disparando al Edificio Gemellus, de la calle Urquiza entre San Mart\u00edn y Lisandro de la Torre,&nbsp;<strong><em>pensando que hab\u00eda un incendio.<\/em><\/strong>&nbsp;Al llegar, desde la superficie se pod\u00eda observar en el noveno piso&nbsp;<strong><em>una luz con un resplandor peculiar, m\u00e1s intenso que cualquier l\u00e1mpara normal<\/em><\/strong>. Los ingenuos, entre ellos la polic\u00eda y los bomberos, cre\u00edan que era fuego, pese a que esa ventana no largaba ni una pizca de humo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><em style=\"\"><b>\u00bfQu\u00e9 era esa misteriosa luz que manten\u00eda <\/b><\/em><strong><em>expectantes a los transe\u00fantes y las fuerzas de seguridad de La Pampa?<\/em><\/strong>\u00a0Durante media hora se formularon todo tipo de divagues, hasta que un bombero dijo\u00a0<strong><em>\u201cno va m\u00e1s, entremos\u201d<\/em><\/strong>. De modo que cargaron un zocotroco de hierro semejante a un tronco, y subieron al trotecito por las escaleras. Yo, que estaba garroneando informaci\u00f3n y detalles, pensando que era un vecino al pedo (era un periodista al pedo), fui citado de testigo, entonces sub\u00ed danzante por las escaleras.\u00a0<strong><em>Cuando llegamos al noveno piso, los muchachos le apuntaron al centro de la puerta y, pese a que ni un hilito de humo hab\u00eda, le dieron con el mamotreto hasta partirla al medio<\/em><\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00bfQu\u00e9 era esa misteriosa luz que manten\u00eda expectante a los transe\u00fantes y las fuerzas de seguridad de La Pampa?\u201d<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Entraron agarr\u00e1ndose de la manguera, miraron para el costado y no hab\u00eda fuego, hab\u00eda un calendario con im\u00e1genes de chalas, que dec\u00eda \u201c<em>martes 30, 12 horas de luz\u201d, \u201cjueves 10, 16 horas de luz\u201d<\/em>. En la mesita ratona hab\u00eda un cenicero atestado de tucas al lado de una pipa tan grande que bien se podr\u00eda haber usado de mamotreto para romper la puerta. En la mesa principal, fertilizante, y m\u00e1s all\u00e1, al fondo y al costado, en el lavadero, la misteriosa luz,&nbsp;<em><strong>\u00bfqu\u00e9 era esa luz?<\/strong><\/em>, se preguntaba todav\u00eda la polic\u00eda y los bomberos y la encararon en fila india.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">En ese momento, en el preciso momento que la polic\u00eda descubr\u00eda las&nbsp;<strong><em>5 plantas de marihuana perfectamente ventiladas, preciosas, elegantes, sublimes, y con el foco de sodio que las encandilaba, el due\u00f1o del departamento llegaba a su morada agitando los brazos y gritando: \u201c\u00a1noo, noo, noo!\u201d<\/em><\/strong>. Inmediatamente lleg\u00f3 Toxicoman\u00eda para secuestrar las 5 plantas y el fum\u00f3n, no obstante, quiso persuadir a uno en privado, le dijo&nbsp;<strong><em>\u201cdale, d\u00e9jame una, qu\u00e9 te cuesta, si no te cuesta nada\u201d,<\/em><\/strong>&nbsp;pero el toxicoman\u00f3mano no cesaba de arrancarlas de cuajo y romperlas y meterlas en una bolsa negra cual cuerpo muerto encontrado en un r\u00edo oscuro, y \u00e9ste, el fum\u00f3n de playa, no paraba de retorcerse cada vez que el polic\u00eda destripaba una planta,&nbsp;<strong><em>como cuando en las pel\u00edculas una bruja pincha un mu\u00f1eco y del otro lado del mundo un desgraciado se retuerce<\/em><\/strong>. Yo lo miraba a unos metros, con cierta ternura, rodeado de canas que me tiraban alguna data.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>En el preciso momento que la polic\u00eda descubr\u00eda las5 plantas de marihuana el due\u00f1o llegaba a su morada agitando los brazos y gritando: \u201c\u00a1noo, noo, noo!\u201d<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Ah\u00ed fue que vi uno de sus placares abiertos, y en su interior dos o tres pastillas de \u00e9xtasis y una peque\u00f1a dosis de LSD con el simp\u00e1tico dibujo del viejito en bici \u201cre loco\u201d. \u201cCompletito el marihuanero este\u201d, pens\u00e9 y lo mir\u00e9 fr\u00edamente. \u00c9l se percat\u00f3 de la desprolijidad de tener el placar abierto y&nbsp;<strong><em>abri\u00f3 los ojos como un b\u00faho y sus test\u00edculos le debieron haber empezado a transpirar porque otro polic\u00eda se encaminaba hacia m\u00ed, que estaba al lado del placar de la droga<\/em><\/strong>. \u201cOficial, d\u00edgame\u201d, lo detuve, \u201cen qu\u00e9 delito incurri\u00f3 el joven por la tenencia de marihuana\u201d, y mientras el hombre me explicaba que la causa se girar\u00e1 al Juzgado Federal, y que si verdaderamente era para consumo personal el joven infringi\u00f3 la ley 23.737, yo empujaba suavemente la puerta del placar hasta cerrarla, y el porrero me agradec\u00eda con la mirada extraviada, haciendo un solemne adem\u00e1n con la cabeza.&nbsp;<strong><em><a href=\"http:\/\/www.laarena.com.ar\/la_pampa-hallan-5-plantas-de-marihuana-2023957-163.html\">La cr\u00f3nica \u201cformal\u201d en el diario se puede leer ac\u00e1.<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Cuando termin\u00f3 el operativo, le dije al joven \u201cque mala leche ten\u00e9s, qui\u00e9n habr\u00e1 sido el demente que confundi\u00f3 fuego por una luz de sodio\u201d. Me respondi\u00f3&nbsp;<strong><em>\u201csisi, pero esto no hubiera pasado si la marihuana fuera legal\u201d<\/em><\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El absurdo hecho ocurri\u00f3 en la calle Urquiza entre San Mart\u00edn y Lisandro de la Torre. Vecinos curiosos vieron una luz que bailaba producto del movimiento de las cortinas, y creyeron que era fuego. La cr\u00f3nica del despliegue policial, las mangueras y las sirenas de bomberos y la fatal expresi\u00f3n del marihuanero cuando ingres\u00f3 por la puerta destrozada de su departamento, donde Toxicoman\u00eda ya se hab\u00eda hecho presente.<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":18380,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[1129,2012,30,15],"tags":[2017,1535,455],"class_list":["post-17130","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-foco","category-marihuana","category-periscopio-urbano","category-sociedad","tag-absurdo","tag-cronica","tag-marihuana"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17130"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17130"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17130\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18391,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17130\/revisions\/18391"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18380"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17130"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17130"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17130"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}