{"id":17065,"date":"2021-05-09T18:14:28","date_gmt":"2021-05-09T21:14:28","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=17065"},"modified":"2021-05-09T18:14:29","modified_gmt":"2021-05-09T21:14:29","slug":"seriado-audio-y-texto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2021\/05\/09\/seriado-audio-y-texto\/","title":{"rendered":"Seriado (Audio y texto)"},"content":{"rendered":"<div id=\"audioigniter-17068\" class=\"audioigniter-root\" data-player-type=\"full\" data-tracks-url=\"https:\/\/revistabife.com\/?audioigniter_playlist_id=17068\" data-display-track-no=\"true\" data-reverse-track-order=\"false\" data-display-tracklist-covers=\"true\" data-display-active-cover=\"true\" data-display-artist-names=\"true\" data-display-buy-buttons=\"false\" data-buy-buttons-target=\"true\" data-cycle-tracks=\"false\" data-display-credits=\"false\" data-display-tracklist=\"true\" data-allow-tracklist-toggle=\"true\" data-allow-tracklist-loop=\"true\" data-limit-tracklist-height=\"true\" data-volume=\"100\" data-tracklist-height=\"185\" ><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Si afinamos la mirada, notar\u00e1n algo que de tan evidente se vuelve insignificante: todas las respiraciones humanas son parecidas. S\u00e9 que esto que digo es de poca o nula importancia, pero lo recuerdo porque as\u00ed empez\u00f3 la amenaza, el acecho: con la pureza de una exhalaci\u00f3n en el ascensor, cuando el vecino nuevo me dej\u00f3 entrar primero, con la cortes\u00eda que no ten\u00edan los otros, ya viejos inquilinos. No pasamos del saludo; no hablamos del clima, ni de trabajo, ni de nada; esos escasos segundos de descenso vibraron al comp\u00e1s simult\u00e1neo de nuestros pulmones ansiosos de nicotina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">La dependencia del Registro\nCivil es un lugar bastante intrascendente, por no decir decadente: traspasar\ndatos, alguna gesti\u00f3n con orden de importancia, ubicar firmas manuscritas. Para\nmatar el tiempo, les busco alguna forma o silueta con cierto sentido, para\nrecordarla y armarle despu\u00e9s alg\u00fan cuento a Sabri antes de que se duerma; esas\ninspecciones caligr\u00e1ficas son una fuente de inspiraci\u00f3n para m\u00ed. Algunas\nparecen elefantes, otras, ardillas, aunque la mayor\u00eda simula la estricta copia\nde un tornado que quiere empezar a barrerlo todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">No soy de negar favores, al\nmenos cuando est\u00e1n al alcance de mi mano. Y sobre todo cuando no interrumpen\nlos cap\u00edtulos de las series que vemos con Ester y que son nuestro lugar de\nencuentro. Aunque esa vez pusimos pausa, y mi se\u00f1ora decidi\u00f3 atender sin\nconsultarme. El vecino nuevo hab\u00eda firmado la hoja pegada abajo, en la entrada\ndel edificio, para notificarse de la reuni\u00f3n con el consorcio, pero ven\u00eda a\npreguntar cu\u00e1ndo ser\u00eda, ya que no ten\u00eda escrita la fecha. Se llamaba Ernesto.\nEster le dijo cu\u00e1ndo se har\u00eda la reuni\u00f3n y seguidamente le dio la mano para\ndecirle que contara con nosotros para lo que necesitara. Terminamos de ver un\npoco m\u00e1s tarde el cap\u00edtulo interrumpido de la ante\u00faltima temporada, lo que hizo\nque me quedara al otro d\u00eda un rato m\u00e1s en la cama. Cuando sal\u00ed para el trabajo,\napurado, demor\u00e9 unos segundos en el ingreso del edificio al pasar la vista por\nla notificaci\u00f3n que hab\u00edamos firmado los inquilinos para la reuni\u00f3n; el vecino\nten\u00eda una firma bastante parecida a la m\u00eda: el signo del infinito acostado con\nun rel\u00e1mpago que lo part\u00eda al medio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Suelo enfermarme dos o tres\nveces al a\u00f1o. Pero menos mal que existe Ester; nunca se olvida de traerme el\ncombo de pastillas, saquitos y sobres que me har\u00e1n levantar rejuvenecido a los\ndos d\u00edas. Pero dec\u00eda, cuando me enfermo me quedo solo hasta que traen a Sabri\ndel jard\u00edn. Tras avisar por tel\u00e9fono al trabajo, mi ocupaci\u00f3n se reduce, en\nesas horas de soledad, a la \u00fanica que no me requiere esfuerzo, ya que la gripe\nque me agarra es como para voltear a un ej\u00e9rcito fara\u00f3nico. Me echo en el\nsill\u00f3n o en la cama y escucho m\u00fasica, la que me gusta, repiti\u00e9ndola y\nvolvi\u00e9ndola a empezar como un disco rayado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">En la \u00faltima reca\u00edda, d\u00edas\natr\u00e1s, no necesit\u00e9 acomodar la selecci\u00f3n preparada de <em>Coldplay<\/em> en la computadora porque desde al lado, en el departamento\nde Ernesto, se dejaba o\u00edr. Hab\u00eda ruido a platos y vasos, acompa\u00f1ados por los\ntemas repetidos del primer disco de la banda inglesa. Apoy\u00e9 el o\u00eddo a la pared\ndurante m\u00e1s de media hora, descalzo, y cuando not\u00e9 que el recorrido de los\ntemas era el que yo habr\u00eda elegido, me acost\u00e9 en silencio percibiendo mi\natascada respiraci\u00f3n. Deb\u00eda dejar de fumar. Tuve un sue\u00f1o afiebrado: era\nespectador y parte de la humanidad, y pod\u00eda ver a la especie comouna interminable sucesi\u00f3n de fichas de\ndomin\u00f3, en las que cada una ocupaba su estricto lugar. Esa imagen me\ntranquilizaba, pero al borde del bostezo, en el final de la pesadilla, las\nfichas comenzaban a caerse y a voltearse unas a otras.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">La reuni\u00f3n con el consorcio\ntranscurri\u00f3 m\u00e1s o menos como todas. Ernesto aport\u00f3 lo justo, mi mujer reneg\u00f3 de\nlos palieres, hubo quejas de otros inquilinos y promesas silenciosas.\nContraviniendo lo dicho por el m\u00e9dico, decid\u00ed acompa\u00f1ar al vecino cuando sali\u00f3\na fumar. Nunca me hab\u00eda visto abrir una etiqueta; que fum\u00e1ramos la misma marca\nera un don moment\u00e1neo para los relevos del vicio compartido; saqu\u00e9 uno de su\netiqueta y luego \u00e9l uno de la m\u00eda. \u00c9ramos -creo- los \u00fanicos dos seres que\nabr\u00edamos y extra\u00edamos los cigarrillos por la base del paquete. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Busqu\u00e9 nombre y apellido\ncompletos en el trabajo, en la web. Ernesto ten\u00eda una vida com\u00fan, era de esos\ncibernautas promedio, que cuelgan alguna que otra cosa, pero donde no se puede\nllegar a definir nunca su situaci\u00f3n presente. Todo lo que aparec\u00eda remit\u00eda a un\npasado mediato o lejano en su vida. Desde mascotas, eventos a los que asisti\u00f3,\nanuncios. Esos d\u00edas recuerdo que le invent\u00e9 a Sabri historias que no ten\u00edan\nfinal, ya no las cerradas, conclusas, que surg\u00edan en m\u00ed a partir de las im\u00e1genes\nque suger\u00edan las firmas que ve\u00eda en el Registro, y que mi hija disfrutaba\nigualmente sin darse cuenta. O hac\u00eda que no se daba cuenta. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Llegaba el acto de cierre del\njard\u00edn, y con Ester not\u00e1bamos que Sabri andaba inquieta, gozando de la\nexpectativa por la finalizaci\u00f3n de esa etapa. Pintamos juntos, armamos el\ndisfraz, ensayamos lo que deb\u00eda hacer y decir, y fue maravilloso. Lloramos con\nEster con la normalidad con que lo permiten esas situaciones. Sabri hab\u00eda hecho\nde pato, y los flecos amarillos de papel crepe que le colgaban de todo el\ncuerpo hac\u00edan juego con el pico naranja. Al finalizar la obra, pasamos un rato\nm\u00e1s para comer algo y extender la experiencia que tanto trabajo les hab\u00eda\ncostado a todos. Ester me conoce mucho; sabe que cuando tengo ganas de ir al\nba\u00f1o, tengo ganas, nada lo frena, y debo ir a casa como sea. Tan seguro estoy\nde mis tripas como Napole\u00f3n o Alejandro Magno lo deben haber estado cuando se\nlanzaron a conquistar el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">En el trayecto pod\u00eda pensar\npoco, todav\u00eda estaba emocionado. Esa historia simple donde Sabri era el patito\nm\u00e1s lindo que iba a buscar a otros compa\u00f1eritos feos para unirlos al grupo de\nlos patos, para demostrar que todos somos iguales, y nadie est\u00e1 por encima del\notro. Ni puede ocupar su lugar. Estacion\u00e9 el auto a media cuadra del edificio.\nAbr\u00ed la puerta de entrada y cuando llegu\u00e9 al ascensor, Ernesto estaba por\ncerrar la rejilla met\u00e1lica protectora desde adentro. Me invit\u00f3 a subir,\ndistinto gesto del que hab\u00eda tenido aquella primera vez que nos conocimos. Cuando\nme dijo que seguramente su mujer y su hijita vendr\u00edan pronto a verlo y a\nquedarse con \u00e9l, intent\u00e9 concentrarme en nuestra doble respiraci\u00f3n de\nfumadores. Me dijo que estaban en la fiestita de fin de ciclo en el jard\u00edn,\nmujer e hija, y que estaba ansioso por escucharlas para saber todo lo que hab\u00eda\nhecho el patito m\u00e1s lindo en la representaci\u00f3n.&nbsp;\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">de <em>El brillo gemelo<\/em>\n(Borde Perdido, 2016).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si afinamos la mirada, notar\u00e1n algo que de tan evidente se vuelve insignificante: todas las<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":17066,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[1129,20],"tags":[],"class_list":["post-17065","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-foco","category-literatura-pampeana"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17065"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17065"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17065\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17073,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17065\/revisions\/17073"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17066"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17065"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17065"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17065"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}